Aunque han vuelto a perder frente al Werder Bremen, los de Vázquez han dejado en Alemania una imagen excelente del club vigués, que nunca ha perdido la cara al encuentro y vio cómo el árbitro no señalaba un penalti a Guayre con el 0-0 y anulaba un gol legal a Perera con el 1-0 en el marcador. Ahora los vigueses tendrán que centrarse en la Liga para el año que viene continuar en Primera e intentar de nuevo volver a clasificarse para tan bonita competición. Los de Vázquez comenzaron el partido intentando hacerse con el dominio de la pelota, pero sin volverse locos en ningún momento. La primera parte fue muy igualada y, aunque no se dieron demasiadas ocasiones, ambos equipos tuvieron oportunidades para adelantarse en el marcador, especialmente el Celta, que vio cómo el árbitro sacaba tarjeta amarilla a Guayre por, supuestamente, simular un penalti que en realidad debió haber señalado como tal. Poco tuvo que ofrecer el primer tiempo salvo esta jugada polémica, y los de Bremen despedirían los primeros 45 minutos de encuentro con leves silbidos de su afición, que no estaba viendo el juego que esperaba de su equipo. En la segunda parte los vigueses salieron más convencidos para ganar el encuentro, con una actitud mucho más ofensiva que se tornaba en oncasiones de gol.A pesar del dominio vigués en los primeros minutos de la reanudación, fue el Werder Bremen quien se adelantó en el marcador con una jugada casi idéntica a la que le dio el gol en Balaídos. Y fue de nuevo Hugo Almeida el autor, rematando (otra vez) en posición dudosa. En casa del Celta, más que dudosa fue un fuera de juego como una catedral, y aquí, bueno... pues más o menos lo mismo.
A los vigueses pareció escocerles el gol alemán y se tiraron con todas al ataque, desde este momento el dominio de los de Vázquez fue total, y las ocasiones para empatar el encuentro diversas. Hasta que Perera, que entró sustituyendo al lesionado Guayre, introdujo el balón en la meta de Wiese. El juez de línea anulaba el gol por un fuera de juego que sólo él vio y los fantasmas volvieron a acechar a un Celta que, ni por lo civil ni por lo criminal lograba dar la vuelta al marcador.
El propio Perera, que fue un incordio en todo momento para la defensa alemana, tuvo varias ocasiones más para igualar, al igual que Placente o Nené, pero en cambio, sería el Werder Bremen quien volvería a anotar, con un Celta cegado en el ataque y Nené haciendo de las suyas en posiciones comprometidas, un falso regate del brasileño en su propio campo fue el inicio de la jugada que Fritz convertiría en la sentencia del Celta, el aleman resolvió con clase un mano a mano con Esteban.
Tras este segundo gol, un Vázquez falto de fe ya dió la eliminatoria por perdida, por lo que decidió reservar a Ángel para el próximo partido de liga frente al Sevilla, dando oportunidad para jugar al canterano Jonathan Vila.
Los jugadores, más peleones que su técnico, no tirarían la toalla y atacarían por orgullo, dando lugar hasta más de cinco ocasiones claras de gol, donde a Perera se le vilvió a anular otro gol pro fuera de juego, esta vez de forma justa. Canobbio, que salió en los últimos minutos para sustituir a Jorge, aprovechó para gustarse y dejar varios regates y pases que volvieron locos a los defensores de Bremen, pero todo fue en balde.
Finalmente el Celta queda apeado de la Copa de la UEFA en octavos de final contra el equipo favorito a hacerse con este título y dejando una imagen extraordinaria, en una eliminatoria donde nunca pardió la cara al partido y donde, porque no, le han marcado un gol en posición ilegal, le han escatimado un penalti y le han anulado otro gol en posición totalmente legal.
La mejor conclusión que puede extraer el Celta es que jugadores como Esteban, Jorge, Perera, Yago y Guayre, suplentes en la mayoría de encuentros, han jugado con auténtica clase un encuentro dificilísimo, dejando la competencia de la plantilla en el más alto nivel. Ahora al Celta le toca concentrarse en la Liga, para poder tener opciones de repetir en europa lo antes posible.