Barcelona la tenía complicada. Si pretendía defender el título de la Liga de Campeones debía revertir la historia de octavos de final ante el Liverpool, que había sorprendido en el Camp Nou con el triunfo por 2-1. Rijkaard apostaba a Messi como titular para acompañar a Ronaldinho y Eto'o en la creación y el ataque, mientras que Saviola arrancaba en el banco. En el local, Mascherano empezaba como suplente. Por la misma instancia también chocaban Valencia-Inter, Chelsea-Porto y Lyon-Roma. Y más difícil la tuvo el Barsa cuando la pelota comenzó a rodar sobre el césped de Anfield Road. Porque los ingleses salieron con mucha actitud, a comerse crudo al campeón defensor. Apenas habían pasado once minutos, cuando Riise le dio de zurda, desde afuera del área, y reventó el travesaño del arco de Valdés. Los catalanes no le encontraban la vuelta al partido y en el inicio eran ampliamente superados por rival más claro y profundo. El equipo de Rijkaard no reaccionaba y el arquero debió aparecer en más de una ocasión para evitar la caída de su valla. Salvó luego de dos remates seguidos desde la derecha y luego fue Puyol quien rechazó en la línea, cuando la pelota se le metía a Valdés. Pero en la siguiente, el número uno visitante falló. Salió rápido y terminó dándole un pase bárbaro al francés Sissoko, quien remató sin pararla y la pelota volvió a estrellarse contra el travesaño. A la llegada del descanso, Liverpool era mucho más que el Barcelona, llamativamente desorientado y sin peso ofensivo. Como se preveía, los españoles arrancaron con todo la segunda parte. Fueron a buscar una rápida ventaja, ya que el 1-0 no les alcanzaba y el 2-1 llevaba al suplementario, mientras que cualquier otro triunfo por uno de diferencia sí los clasificaba. A los siete minutos apareció Ronaldinho y tuvo la más clara de su equipo en todo el partido. El brasileño se metió en el área y fusiló al arquero, pero la pelota dio en el palo izquierdo de Reina. Liverpool estaba más retrasado y llegaba a través de algún que otro remate de media y larga distancia. Gerrard probó desde afuera, pero no tuvo puntería. Y Messi respondió con un disparo flojito que el arquero local controló sin problemas. Sin embargo, cuando se aproximaba el último cuarto de hora de juego, La Pulga habilitó a Gudjohnsen y el islandés puso el 1-0 después de gambetear a Reina. Se venían quince minutos vibrantes. El Barsa fue y fue. Como pudo, desordenado y con escasa claridad. Eso le facilitó un poco las cosas al Liverpool, que pudo aguantar sin problemas el resultado para quedarse además con el duelo de los últimos dos campeones. Valdés tapó lo que hubiera sido el empate de Gerrard, lo que estuvo lejos de cambiar el dueño de la fiesta. La alegría fue toda inglesa.
Tuesday, March 6, 2007
Barcelona 1 - Liverpool 0
Barcelona la tenía complicada. Si pretendía defender el título de la Liga de Campeones debía revertir la historia de octavos de final ante el Liverpool, que había sorprendido en el Camp Nou con el triunfo por 2-1. Rijkaard apostaba a Messi como titular para acompañar a Ronaldinho y Eto'o en la creación y el ataque, mientras que Saviola arrancaba en el banco. En el local, Mascherano empezaba como suplente. Por la misma instancia también chocaban Valencia-Inter, Chelsea-Porto y Lyon-Roma. Y más difícil la tuvo el Barsa cuando la pelota comenzó a rodar sobre el césped de Anfield Road. Porque los ingleses salieron con mucha actitud, a comerse crudo al campeón defensor. Apenas habían pasado once minutos, cuando Riise le dio de zurda, desde afuera del área, y reventó el travesaño del arco de Valdés. Los catalanes no le encontraban la vuelta al partido y en el inicio eran ampliamente superados por rival más claro y profundo. El equipo de Rijkaard no reaccionaba y el arquero debió aparecer en más de una ocasión para evitar la caída de su valla. Salvó luego de dos remates seguidos desde la derecha y luego fue Puyol quien rechazó en la línea, cuando la pelota se le metía a Valdés. Pero en la siguiente, el número uno visitante falló. Salió rápido y terminó dándole un pase bárbaro al francés Sissoko, quien remató sin pararla y la pelota volvió a estrellarse contra el travesaño. A la llegada del descanso, Liverpool era mucho más que el Barcelona, llamativamente desorientado y sin peso ofensivo. Como se preveía, los españoles arrancaron con todo la segunda parte. Fueron a buscar una rápida ventaja, ya que el 1-0 no les alcanzaba y el 2-1 llevaba al suplementario, mientras que cualquier otro triunfo por uno de diferencia sí los clasificaba. A los siete minutos apareció Ronaldinho y tuvo la más clara de su equipo en todo el partido. El brasileño se metió en el área y fusiló al arquero, pero la pelota dio en el palo izquierdo de Reina. Liverpool estaba más retrasado y llegaba a través de algún que otro remate de media y larga distancia. Gerrard probó desde afuera, pero no tuvo puntería. Y Messi respondió con un disparo flojito que el arquero local controló sin problemas. Sin embargo, cuando se aproximaba el último cuarto de hora de juego, La Pulga habilitó a Gudjohnsen y el islandés puso el 1-0 después de gambetear a Reina. Se venían quince minutos vibrantes. El Barsa fue y fue. Como pudo, desordenado y con escasa claridad. Eso le facilitó un poco las cosas al Liverpool, que pudo aguantar sin problemas el resultado para quedarse además con el duelo de los últimos dos campeones. Valdés tapó lo que hubiera sido el empate de Gerrard, lo que estuvo lejos de cambiar el dueño de la fiesta. La alegría fue toda inglesa.