Boca recibio al Toluca del Tolo Gallego, con el objetivo de tomarse revancha de la dura derrota de la semana pasada para mantener intactas sus chances en el Grupo 7 de la Copa Libertadores. El equipo mexicano, en cambio, llegaba con la moral bien arriba, producto de sus dos triunfos en forma consecutiva, y como único líder, con 6 puntos. La historia empezó mal para los de Russo. Es que el Toluca salió decidido a no dejarse llevar por delante y a apretar sobre la salida misma de la defensa de Boca. Así, cuando todavía no habían pasado tres minutos, Jonatan Maidana quiso salir jugando pero no hizo más que dejársela servida a Vicente Sánchez. El uruguayo lo vio venir bien a Zinha, quien con un disparo tremendo, desde afuera del área, reventó el travesaño del arco de Caranta. Boca tenía la iniciativa pero lucía nervioso en ataque. Riquelme estaba impreciso y no lograba ubicar a Palermo. Modaini, la gran apuesta de Russo, se tiraba sobre la derecha pero no conseguía desequilibrar. Además, la defensa quedaba muy expuesta ante la velocidad de Sánchez. Pero a los 15' cambió todo. Riquelme le metió mucha rosca a un tiro libre desde la izquierda, Maidana le ganó muy bien la posición a su pegajosa marca y metió un frentazo espectacular que dejó sin opción a Cristante. El 1-0 significó un envión anímico tremendo para Boca, que a partir de allí se tranquilizó y empezó a crearle muchos problemas al Toluca. El equipo de Gallego desapareció de la cancha. Rosada le perdió el rastro a Riquelme, Zinha entró muy poco en juego y Vicente Sánchez ya no fue el mismo de los primeros minutos. En cambio, el local se enchufó y encontró espacios en la defensa rival. Por eso no extrañó que ocho minutos más tarde, el xeneize estirara la diferencia. Esta vez, no fue Palermo quien se benefició de un pase de Román, sino al revés. Neri Cardozo desbordó por la derecha y mandó un centro bajo que no pudo rechazar la última línea mexicana. Como no podía ser de otra manera, la pelota le quedó al goleador que desde un ángulo muy cerrado lo vio solito a Romy. El enganche, con Cristante ya rendido y casi debajo del arco, lo único que tuvo que hacer es afirmar su botín derecho para gritar su primer gol desde que volvió al club de sus amores. 2-0 y a manejar el partido. El segundo gol no cambió en nada el partido. Boca siguió presionando como si el partido estuviera 0-0 y el Toluca produciendo poco y nada en ataque. Tal es así que recién a los 35' contó con una chance. Fue en los pies de De la Torre, quien tras un pase de Zinha quedó cara a cara con Caranta pero definió muy mal. Para colmo, el equipo mexicano sufriría la expulsión de Cruzalata cuatro minutos más tarde, por una terrible patada a Ever Banega. En el inicio de la segunda parte, Boca levantó el pie del acelerador y le cedió la pelota al Toluca. Sin embargo, el equipo de Gallego careció de ideas para generar peligro y sólo llegó con disparos desde lejos, como el de Carlos Morales, que obligó a una estupenda respuesta de Caranta. Ni la lluvia lograba tranquilizar a los hinchas de Boca, que enloquecidos por la gran actuación de su equipo, deliraban en las tribunas y vibraban con cada toque de Román, con los tacos de Palermo y los arranques electrizantes de Mondaini. Todo era motivo de aplauso, si hasta Clemente Rodríguez, quien no venía jugando bien, cumplió una gran tarea. Russo tomó nota de que el partido estaba liquidado y sacó a Mondaini y Palermo para que reciban una merecida ovación. Al primero lo reemplazó Bruno Marioni, mientras que por el Loco ingresó Boselli, quien justamente fue el encargado de ponerle la frutilla al postre. A los 37', el pibe recibió de frente al arco y metió una hermosa vaselina ante la tibia reacción de Cristante. Ahora sí, más que nunca, la cuestión estaba cerrada. Para el final sólo quedó tiempo para que los hinchas de Boca, incluido el propio Maradona que una vez más estuvo presente, premiaran a su equipo por otra contundente tarea, que lo deja en lo más alto del Grupo 7. Cierto es que todavía faltan dos fechas por jugar y que el próximo peldaño luce más que complicado (el Cienciano del Pepe Basualdo, en Cuzco). Pero no menos cierto es que si Boca sigue jugando en el nivel en el que lo supo hacer esta noche, va a preocupar a más de un rival.
Friday, March 23, 2007
Boca 3 - Toluca 0
Boca recibio al Toluca del Tolo Gallego, con el objetivo de tomarse revancha de la dura derrota de la semana pasada para mantener intactas sus chances en el Grupo 7 de la Copa Libertadores. El equipo mexicano, en cambio, llegaba con la moral bien arriba, producto de sus dos triunfos en forma consecutiva, y como único líder, con 6 puntos. La historia empezó mal para los de Russo. Es que el Toluca salió decidido a no dejarse llevar por delante y a apretar sobre la salida misma de la defensa de Boca. Así, cuando todavía no habían pasado tres minutos, Jonatan Maidana quiso salir jugando pero no hizo más que dejársela servida a Vicente Sánchez. El uruguayo lo vio venir bien a Zinha, quien con un disparo tremendo, desde afuera del área, reventó el travesaño del arco de Caranta. Boca tenía la iniciativa pero lucía nervioso en ataque. Riquelme estaba impreciso y no lograba ubicar a Palermo. Modaini, la gran apuesta de Russo, se tiraba sobre la derecha pero no conseguía desequilibrar. Además, la defensa quedaba muy expuesta ante la velocidad de Sánchez. Pero a los 15' cambió todo. Riquelme le metió mucha rosca a un tiro libre desde la izquierda, Maidana le ganó muy bien la posición a su pegajosa marca y metió un frentazo espectacular que dejó sin opción a Cristante. El 1-0 significó un envión anímico tremendo para Boca, que a partir de allí se tranquilizó y empezó a crearle muchos problemas al Toluca. El equipo de Gallego desapareció de la cancha. Rosada le perdió el rastro a Riquelme, Zinha entró muy poco en juego y Vicente Sánchez ya no fue el mismo de los primeros minutos. En cambio, el local se enchufó y encontró espacios en la defensa rival. Por eso no extrañó que ocho minutos más tarde, el xeneize estirara la diferencia. Esta vez, no fue Palermo quien se benefició de un pase de Román, sino al revés. Neri Cardozo desbordó por la derecha y mandó un centro bajo que no pudo rechazar la última línea mexicana. Como no podía ser de otra manera, la pelota le quedó al goleador que desde un ángulo muy cerrado lo vio solito a Romy. El enganche, con Cristante ya rendido y casi debajo del arco, lo único que tuvo que hacer es afirmar su botín derecho para gritar su primer gol desde que volvió al club de sus amores. 2-0 y a manejar el partido. El segundo gol no cambió en nada el partido. Boca siguió presionando como si el partido estuviera 0-0 y el Toluca produciendo poco y nada en ataque. Tal es así que recién a los 35' contó con una chance. Fue en los pies de De la Torre, quien tras un pase de Zinha quedó cara a cara con Caranta pero definió muy mal. Para colmo, el equipo mexicano sufriría la expulsión de Cruzalata cuatro minutos más tarde, por una terrible patada a Ever Banega. En el inicio de la segunda parte, Boca levantó el pie del acelerador y le cedió la pelota al Toluca. Sin embargo, el equipo de Gallego careció de ideas para generar peligro y sólo llegó con disparos desde lejos, como el de Carlos Morales, que obligó a una estupenda respuesta de Caranta. Ni la lluvia lograba tranquilizar a los hinchas de Boca, que enloquecidos por la gran actuación de su equipo, deliraban en las tribunas y vibraban con cada toque de Román, con los tacos de Palermo y los arranques electrizantes de Mondaini. Todo era motivo de aplauso, si hasta Clemente Rodríguez, quien no venía jugando bien, cumplió una gran tarea. Russo tomó nota de que el partido estaba liquidado y sacó a Mondaini y Palermo para que reciban una merecida ovación. Al primero lo reemplazó Bruno Marioni, mientras que por el Loco ingresó Boselli, quien justamente fue el encargado de ponerle la frutilla al postre. A los 37', el pibe recibió de frente al arco y metió una hermosa vaselina ante la tibia reacción de Cristante. Ahora sí, más que nunca, la cuestión estaba cerrada. Para el final sólo quedó tiempo para que los hinchas de Boca, incluido el propio Maradona que una vez más estuvo presente, premiaran a su equipo por otra contundente tarea, que lo deja en lo más alto del Grupo 7. Cierto es que todavía faltan dos fechas por jugar y que el próximo peldaño luce más que complicado (el Cienciano del Pepe Basualdo, en Cuzco). Pero no menos cierto es que si Boca sigue jugando en el nivel en el que lo supo hacer esta noche, va a preocupar a más de un rival.