Sunday, March 4, 2007

Milan 3 - Chievo 1

Sin duda, el Milan es que equipo italiano que, en los papeles, tiene más fácil su acceso a los cuartos de final de Champions durante esta próxima semana. Quizás por ello, Ancelotti no trastocó en exceso su once inicial aunque, al menos en defensa, le era imposible ante las bajas de Nesta, Costacurta, Maldini, Cafú, Kaladze...hasta ocho defensores. Curiosamente el Chievo, que intenta salir de las posiciones peligrosas de la zona baja, sufría idéntico problema en su delantera donde le faltaban Obinna, Bogdani y Tiribocchi. El que sí estaba era Ronaldo y, además, 'enchufado'. El 99 milanista sólo necesitó un pase perfecto para habilitar a Gilardino y un control en el área con el pecho, para levantar a San Siro y meter el miedo a los veroneses. Pero cuando el brasileño centraba la atención, un error entre Bonera y Dida -vaya noche la suya- en un balón cercano al área, provocó un 'roto' que, con pillería, supo aprovechar Pellisier para abrir el marcador y el partido pues al Milan no le valía nada que no fuera la victoria. Con la defensa muy adelantada y cerrando bien las líneas, el Chievo enredó a un Milan incapaz de hacer valer su aparente calidad en acciones que no fueran a balón parado, donde sí lograba peligro. Con esos mimbres, Kaka se sacó un disparo muy lejano que sorprendió a Squizzi por potencia y un bote poco antes de impactar, el meta no pudo repeler y dejó en bandeja una asistencia a Gilardino, que dejaba el empate al descanso. Por entonces, Del Neri fue expulsado por las continuas quejas al asistente. Con el guión tan poco alumbrado ya expuesto, el Milan seguía intentando acceder en el perfecto mecanismo defensivo del Chievo e igualmente, salía mal parado. Pirlo estaba muy flojo y no aparecía la profundidad deseada, por lo que los peligros, como en el gol, sólo podían llegar desde lejos. Y así fue, un disparo de Oddo muy potente desde el pico derecho del área, se coló en el lateral de la red opuesta, logrando la remontada esperada. El gol, lejos de dar tranquilidad al Milan, le convirtió en un 'manojo' de nervios, sobre todo en defensa, donde la tremenda indecisión y fragilidad, salía a relucir cada vez que el Chievo asomaba, algo que evidentemente, fue a más con los minutos porque nada había ya que perder. Pellicier con un cabezazo pegado al poste, pudo romper los esquemas de Ancelotti que, a pesar de todo, llegará tranquilo a su cita europea tras sellar la victoria Seedorf en la recta final.