Friday, March 2, 2007

Boca 1 - Cienciano 0

Boca afrontaba una prueba complicada en su segunda presentación en esta Copa Libertadores y lo hacía fuera de su casa, que fue suspendida tras los incidentes en el choque de 2005, ante Chivas. Así, el Nuevo Gasómetro no lució ni por asomo el marco que suele tener La Bombonera, seguramente provocado en gran parte por el diluvio que azotó a Capital Federal y que incluso puso en peligro la realización del encuentro. El xeneize arrancó con todo, dispuesto a acorralar al Cienciano. Con Riquelme como eje de todos los ataques, el buen manejo de Banega y la velocidad de Neri Cardozo, el equipo de Russo encontró rápidamente el camino para llegar al arco de Flores. Como el Cata Díaz y Maidana tenían una sola preocupación (Saraz), Morel Rodríguez e Ibarra se soltaron más, mientras que tanto Marioni como Palermo rotaron constantemente para tratar de abrir los espacios para la llegada de los volantes. Así, las oportunidades para el local no tardaron en llegar. Primero lo tuvo Marioni, tras un rechazo largo de Maidana que peinó Palermo. Bruno recibió de espaldas, giró y en una baldosa se sacó de encima a su marca y quedó solo de cara a Flores, pero increíblemente la mandó muy arriba del travesaño. Boca metía mucha presión y tenía en Riquelme a un generador de juego permanente. Enseguida, Román le puso un pase de esos que llevan su sello y dejó a Cardozo cara a cara con el arquero. Neri intentó la gambeta larga pero se abrió demasiado y no pudo definir. El dominio de Boca era total. Es que además de contar con las más claras, la visita no inquietaba en ataque y entonces Caranta era un espectador de lujo. ¿Qué hacía el Cienciano? Poco, muy poco. Porque más allá de la supremacía xeneize, el conjunto peruano tampoco empleaba una marca asfixiante. Así, Riquelme tenía muchas facilidades para desequilibrar y Marioni era una verdadera pesadilla. Justamente Bruno volvió a contar con una chance de poner el 1-0 cuando se sacó de encima a Carlos Fernández y encaró para el arco. Flores vio su defensa totalmente desarmada y achicó como pudo. El ex Newell's quiso colocarla contra el palo derecho del uno pero se le fue apenas afuera. A los 38' Boca desperdició la gran chance. Román pasó entre 3 hombres del Cienciano y se metió en el área. Lejos de ser egoísta buscó el pase al medio pero no encontró a nadie. Sin embargo, en su afán por despejar, Carlos Fernández se la dejó casi en la cabeza a Marioni. Pero el frentazo del zurdo fue atajado heroicamente por Flores, quien se recuperó de manera brillante y la mandó al corner. Julio César Uribe, DT del Cienciano, tomó nota de la pobre actuación de los suyos y, para afrontar el segundo tiempo, dispuso dos cambios: Villamarín ingresó por Carlos Fernández, mientras que Mosto reemplazó a Torres. Pero más allá de las dos variantes, lo que se notó fue otra actitud de la visita. Más comprometido en la marca, con más circulación en el medio aunque con la misma timidez en ataque, ya no se dejó pasar por arriba tan fácilmente. Esta leve mejoría sumada a que el xeneize no era el mismo del PT, hizo que el trámite se emparejara.Pero el verano le duró poco a Cienciano. Boca apretó el acelerador de vuelta y puso a la visita otra vez contra las cuerdas. A los 11', Marioni se sacó de encima a dos defensores y probó desde afuera del área: la pelota se fue muy cerca del palo derecho. ¿Cuánto más podría aguantar el equipo peruano? Nueve minutos más tarde, Palermo la mandó adentro con uno de sus habituales tremendos cabezazos, pero el juez de línea levantó la bandera por una evidente posición adelantada. En un claro gesto de impaciencia, la hinchada de Boca se hizo sentir: "Guilleeermo, Guillermo", sonó bien fuerte en el Nuevo Gasómetro. Pero apareció Ibarra, uno de los que nunca se esconde, y a la salida de un córner, desde un ángulo muy cerrado, la clavó en un ángulo. Calma, mucha calma, eso aportó el Negro cuando su equipo más lo necesitaba. La victoria de Boca fue inobjetable. Ni siquiera la expulsión de Marino, quien entró por Orteman, puso en duda el 1-0. Como balance final, quedan pocas cosas para reprocharle al equipo de Russo. La falta de puntería quizás es uno de los puntos a tener en cuenta, ya que ante un rival de mayor jerarquía lo puede terminar pagando muy caro.