Sunday, March 25, 2007

Velez 1 - Colon 1

Con el objetivo de ganar su tercer partido al hilo en el Clausura y extender el buen momento que atraviesa en la Copa, Vélez recibía a un Colón que llegaba al borde del nocaut. Tres derrotas consecutivas y cuestionamientos a la orden del día empañaban la actualidad del Sabalero. La promesa de buen fútbol se aferraba a la necesidad de ambos. Diferentes, pero necesidades al fin. Arrancaron dormidos, estudiándose. El Fortín tenía la iniciativa, pero no encontraba los caminos para llegar con profundidad al arco de Tombolini. Sin embargo, la primera clara la tuvo el visitante. Centurión se proyectó por izquierda, envió precisamente hacia el medio y habilitó a Ramírez, pero el delantero definió muy mal y la tiró por arriba del travesaño. Lejos. Y la respuesta no tardó en llegar. Apenas había pasado el cuarto de hora inicial, cuando Robles escaló por derecha hasta el fondo, metió el centro perfecto y, ante la timorata defensa santafesina, Balvorín se arrojó contra la pelota y la empujó, de cabeza, prácticamente desde adentro del área chica. 1-0 y nada que hacer para el arquero. Cerca de promediar esa primera parte, Bustamente y Juan Fernández sufrieron un golpe durísimo en sus cabezas y fueron reemplazados por Broggi y Chitzoff, respectivamente. Enseguida, Colón dispuso de una buena chance para empatar. Esmerado apareció solo en el área y definió ante Sessa, quien cumplía 300 partidos en Primera División, pero el número uno local rechazó. Al ratito fue Tombolini el que apareció, esta vez para tapar un remate cruzado de Castromán. Los dos creaban situaciones y, por momentos, jugaban un partido entretenido. De cara al descanso, el trámite disminuyó su intensidad. Una buena atajada de Tombolini frente a un zurdazo de Balvorín, fallas e imprecisiones condujeron sin escalas al entretiempo. Los de La Volpe estaban arriba, pese a la paridad que había reflejado el desarrollo. Vélez comenzó los segundos 45 minutos con excesiva tibieza. A la espera de lo que podía hacer su rival, se replegó y apostó al contraataque. Claro que, también, se debía a que el Sabalero había salido más adelantado, a buscar la igualdad. Sessa fue importante en el inicio. A los nueve, Enría le dio cayéndose, de espaldas al arco, y El Gato sacó la pelota espectacularmente, cuando se le metía por arriba. El Fortín no reaccionaba. Con actitud y un rival enfrente que cedía tanto espacios como posesión del balón, Colón fue a la carga cada vez más decididamente. A la salida de un tiro libre desde la izquierda, surgió solo por el segundo palo, en el área chica, pero increíblemente la tiró por arriba. Daba la sensación de que cualquiera de los dos podía convertir, aunque ninguno tenía precisión ni ideas a la hora de cruzar mitad de cancha. Y cuando parecía que la historia ya estaba escrita, a un minuto del final, se enmudeció el José Amalfitani. Cayó un pelotazo larguísimo en el área local, la peinaron y Enría anticipó a Sessa para tocar por arriba y anotar el 1-1. Resultado que ya no sería modificado. Entonces, el sabor amargo fue para Vélez, que pagó haberse conformado con la mínima diferencia. El premio, para un Colón que fue a buscarlo y pudo sonreír para cortar una racha muy negativa.