Thursday, March 29, 2007

Velez 0 - Inter 0

El andar de Vélez en el Apertura no termina de conformar a nadie. Por momentos parece prenderse en la pelea con los de arriba, con buen juego y gran contundencia en ataque, pero a veces se cae y muestra flaquezas que el puntero no tiene, o por lo menos no demuestra tener. Pero en la Copa Libertadores, es bien diferente la actuación de los muchachos de Ricardo La Volpe. Con solidez ante todo, se agranda en terreno ajeno y ajusticia en casa. Así lo demostró la fecha pasada ante el Internacional de Porto Alegre, campeón de la edición 2006, a quien goleó por 3-0 y así iba a intentar demostrarlo hoy, ante el mismo rival, pero en Brasil, buscando además, quedar a un paso de la clasificación a octavos de final. Hace apenas catorce días, lo que demostró Vélez en Liniers fue fenomenal. Jugó como un campeón y dejó en ridículo a un equipo que está muy lejos de ser el que fue el año pasado. Mauro Zárate estuvo intratable y Lucas Castromán la rompió en su vuelta al equipo. Pero una cosa es Internacional de visitante y otra de local. En su única presentación en su casa, goleó a Emelec (3-0), pero cuando salió, no bajó de la tripleta de goles en contra. Eso lo ubicó lejos de la cima en el Grupo 4, que lideran los de La Volpe, con tranquilidad.Por eso, para los brasileros, el de hoy no iba a ser un partido más. Y para Vélez, mucho menos. Una victoria argentina en tierras ajenas, significaría quedar a nada del pase a la próxima fase y la muy probable eliminación del campeón defensor (nunca el último ganador de la Copa se quedó afuera en la fase de grupos del siguiente año).Pero este Vélez que se agranda en tierras ajenas, no quiso quedarse atrás en esta ocasión. Salió al campo de juego con la idea de jugarle de igual a igual a su rival y complicó. Con cuatro hombres en el fondo, otros cuatro en el medio, Escudero de media punta y Zárate solo en la delantera, planteó un partido sumamente combativo y le quitó poder al local. Su rival, en cambio, puso tres delanteros en cancha (aunque se retrasaban demasiado), pero cayó en la trampa de La Volpe y compañía. Encima, en una de las pocas chances que tuvo, para llegar al arco de Sessa, Christian se tiró en el área y vio la segunda amarilla. Punto a favor para los argentinos.Eso Vélez lo aprovechó. No se desesperó por la presencia de un hombre más en la cancha y siguió haciendo la suya. Claro, el rival, ahora disminuido, especialmente en ataque, comenzó a desesperarse. Y así se le hizo todo mucho más complicado. Negocio redondo para la visita, en un primer tiempo, con más peleas que fútbol. ¿Chances claras? No, por el momento. Inter desperdiciaba solo, lo poco que generaban sus jugadores.De cara al segundo tiempo, el entrenador brasilero se decidió a meter mano en el equipo. A la cancha mandó a la figura del Sub 20 verdeamarelho, Alexandre Pato y sacó a Pedro Iarley, viejo conocido de la gente de Boca. Pero el juego no cambió con esa modificación de delantero por delantero. Es más, Vélez logró agrandarse y se volcó más en el campo local, que en el propio. Al igual que en el primer tiempo, Inter se complicó solo y cayó en el planteo que le hizo La Volpe.El Bigotón se alegraba. Pero ojo, no se conformaba. Eso lo demostraban sus jugadores. Zárate, por ejemplo, que tuvo la chance de convertir, pero Clemer se la quitó. O el mexicano Mendes, que empujaba al equipo desde su sector y cumplía en la marca ante cualquier rival que merodeaba por su zona. Así, con todos los jugadores. Con Moreno y Fabianesi también, que quiso mandarse una patriada a lo Maradona contra Inglaterra u Ortega ante Quilmes y la metió con la mano dentro del arco, pero el árbitro se lo anuló.El partido fue malo, sin dudas, pero a Vélez le vino al pelo. Se quedó con un punto muy importante en Brasil y consolidó su liderazgo en el Grupo 4 de la Copa Libertadores. En dos semanas viajará a Uruguay para enfrentar a Nacional, quizás, para confirmar su presencia en octavos de final. El Inter, en cambio, se fue silbado por su gente y puso en duda su clasificación. A la gente del Fortín, poco le importa eso. Con el Bigotón se perfila muy bien en esta competición y amenaza a los más grandes.