Saturday, March 31, 2007

Roma 1 - Milan 1

El Olímpico es, sin duda alguna, el campo más complicado que le queda por visitar al Milan en su camino hacia el deseado cuarto lugar de acceso a Champions, su único objetivo a estas alturas. Por otra parte, estando a cuatro puntos del Palermo (que ocupa ese cuarto lugar), no parecía el mejor momento para visitar a los romanos. Los próximos compromisos europeos de ambos esta misma semana, no tuvieron en el césped, las bajas que quizás se esperaban porque sólo Perrotta y Gatusso estaban descansando con vistas a la cita de Champions. Por otra parte, Nesta regresaba tras varios meses lesionado. Se conoce el peligro de los romanos tanto a la contra como con sus llegadas en segunda línea pero nadie podría pensar que, en el minuto 4, un 'zapatazo' de Mexes desde fuera del área a saque de esquina, iba a romper un partido que se esperaba largo y para pulir en detalles. Es cierto, eso sí, que cuando el galo abrió la cuenta, Dida ya había sacado dos remates, con lo que la idea básica de Spalletti estaba claramente volcada en ataque. Durante algunos minutos, tanto Mancini como Totti crearon ocasiones pero, evidentemente, el gol hizo retroceder a una Roma que sabe jugar a lo que el partido demande y que marcó a su gusto el ritmo de un partido en el que el Milan no se encontraba. Pizarro marcaba la pauta, creaba sus ocasiones en cuanto se lo proponía y dejaba al Milan con el único peligro del balón parado, donde Simic remató un saque de esquina con cierto peligro. La Roma descansa, lo paga y se reactiva. Con la idea de intentar tener presencia en el área, Ancelotti dio entrada a Gilardino para acompañar, en lo posible, a un Ronaldo desasistido y a la sombra y a Kaká, que apenas había aparecido en posiciones muy retrasadas. A su vez, el poderío físico de los Mancini, Taddei y Wilhelmsson presionando muy arriba la salida de balón ante la veterana zaga milanista (Nesta, Simic, Favalli y Cafú), siempre dejaba sensación de que, en cualquier momento, el colectivo romano sería capaz de romper el partido. Con lo mínimo, dejándose llevar y ya pensando en el Manchester United y su compromiso del próximo miércoles, la Roma cedió muchos más espacios a un Milan que si adelantó líneas y que, como no podía ser de otra manera, a balón parado encontró igualdad con un pequeño cabezazo de Gilardino. El gol reactivó de nuevo a la Roma que no podía creer en este resultado sobre lo mostrado en el césped y, sobre todo, con el actual momento de ambas squadras y, por ello, volvió a empujar. Tan sólo cinco minutos después, Perrotta se dejaba la victoria en un disparo cercano que erró y Dida sacaba dos remates de Totti y Taddei. La roma era mejor, estaba despierta y merecía mucho más con ímpetu y rabia. Pero, una perfecta contra de Kaka, dejó sólo a Gilardino que, sin Doni de por medio, la tiró fuera de manera impensable en un partido loco que finalmente dividió premios injustamente.