Saturday, March 24, 2007

Brasil 4 - Chile 0

Brasil le ganado a Chile trotando gracias a la definición de jugadores como Kakà y Ronaldinho, mientras que Robinho fue el que le puso chispa al encuentro. Valdivia y Matías Fernández fueron los más destacados de Chile. Pero igual, era todo amarillo. El partido no ofreció el ritmo que prometía debido a que Chile puso a Brasil las cosas más fácil de lo que los cariocas esperaban. El combinado de Dunga dominó en todo momento un encuentro en el que Brasil no necsitó realizar un gran esfuerzo físico para golear a sus compañeros de continente.
El partido comenzó relajado y sin demasiado ritmo, siendo Brasil la primera selección en generar peligro de cara a gol. Las tímidas llegadas de los brasileños eran las únicas del encuentro, pero fueron suficientes para provocar un penalti en el que Lucio fue derribado por Von Schwedler, un penalti, por cierto, bastante dudoso que Ronaldinho transformó con facilidad batiendo a Bravo.
Al minuto 15 ya estaba todo de cara para los chicos de Dunga, que volverían a anotar otros 15 minutos después tras una bonita jugada que terminaría con un remate limpio de Kaká que, sin parar el balón, perforaba la escuadra chilena.
La primera parte acabó con alguna que otra ocasión para el combinado chileno, que llevaba todo su peligro en las botas de Matías Fernández y Humberto Suazo, aunque este peligro nunca fue suficiente como para inquietar lo más mínimo a Julio César.
La segunda parte nos ofrecría lo mismo que la primera, salvo que tendríamos la ocasión de ver algunos cambios en ambos conjuntos, como los de Vágner Love, Diego y Dudú; o los de Tello, Iturra y Valdivia en Chile.
A pesar de los cambios realizados el juego no cambio, Robinho hizo pensar por un momento que lo iba a hacer cuando pego en el palo una magnífica chilena. El propio madridista se había preparado el lujoso remate levantando el balón y acomodándolo para su mejoir perfil. Bravo estuvo providencial para rozar el esférico y enviarlo al poste.
Al poco de comenzar la segunda parte, en el minuto 49, Brasil anotó el tercero de sus goles con un magnífico lanzamiento de falta que convertiría a la pefección Ronaldinho, que engañaba a Bravo por su propio palo del arco.
A partir de este momento la selección chilena se sentía ya derrotada, y su falta de ideas en el último cuarto de campo hizo posible que las piceladas de calidad de Brasil propiciara el cuarto gol canarinho que cerraría el resultado. Juan sería el encargado de introducir con la cabeza la pelota en la portería, tras un extraño pase de espaldas de Ronaldinho en una melé dentro del área chilena.
El partido moriría en este momento donde el confromismo brasileño se conjugó con un pequeño enfado de los chilenos, que dejaron ver su inconformismo con el resultado con alguna que otra patada fuera de lugar. El colegiado pitaría un poco antes de tiempo debido a una pequeña invasión del terreno de juego, eso sí, invasión pacífica por parte de algunos aficionados que no se conformaban con animar a sus ídolos desde la grada.