Saturday, March 17, 2007

Palermo 1 - Sampdoria 1

Un Marassi semivacío de manera tan extraña como inexplicable, parecía intuir lo que se avecinaba sobre el césped, un auténtico choque de esquemas planos sin el más mínimo rigor organizativo. En la Sampdoria es algo más habitual ya que su fútbol se decanta más por la fuerza y sacrificio físico pero en el Palermo, se debía principalmente a la baja de su referente creativo, el ya veterano Corini. Por tanto, la máxima estaba clara, balones colgados a los dos puntas de mayor envergadura (Bonazzolli-Cavani) y buscar la rapidez y habilidad de los dos más bajitos (Quagriarella-Di Michele). Evidentemente ante tan limitado esquema, las defensas se imponían una vez tras otra y el partido se dormía con el paso de los minutos de manera extraña porque, al menos los sicilianos, se están jugando nada menos que entrar por primera vez en su historia en la Champions League. Si embargo, por suerte o desgracia -según se mire- una inocente expulsión de Falcone por una dura falta en mitad de campo sobre Simplicio, dejó con uno menos a los genoveses y, por tanto, el choque se abría justo en los prolegómenos del descanso. Novellino optó por jugársela a la contra y Guidolin, sin prisas, a seguir su tónica esperando el gol. Y este llegó de manera lógica, la Sampdoria más débil en defensa dejó un hueco en banda para mandar un balón al área y Cavani el ex Danubio, el mismo que la semana pasada logró un golazo desde fuera del área, remató esta vez de cabeza bien ajustada al poste. Cuando mejor estaban los sicilianos y con los genoveses 'muertos', un fallo monumental de Barzagli y el meta Agliardi por un balón en la zaga visitante, lo aprovechó Quagriarella ante la desesperación rosanera. Desde ese momento todo se veía o medio lleno o medio vacío y en ojos de dos técnicos tan defensivos como los que el partido exponía, siempre se denota optimismo por un empate fuera de casa o con lo mismo teniendo un jugador menos, por tanto, el conformismo salió a relucir y el resultado no se alteró. De esta manera, el Palermo complica mucho su puesto de Champions.