Wednesday, March 14, 2007

Velez 3 - Inter 0

Luego de algunos cortocircuitos reconocidos y ya solucionados entre Ricardo La Volpe y los jugadores, las aguas se aquietaron y los resultados volvieron a aparecer. Por eso, para confirmar que no fue casualidad la levantada en el torneo local, luego de un gran comienzo y un par de caídas inesperadas, Vélez puso todas las fichas para recibir por el Grupo 4 de la Copa Libertadores a Internacional de Porto Alegre, el campeón de la edición pasada. ¡Pavada de desafío!Como en todos los partidos, eran tres puntos los que estaban en juego para el Fortín y el equipo brasileño. Pero por el rival, por el momento que pasa el equipo y por esa tranquilidad que le daría quedar muy cerca de la clasificación, para Vélez eran algo más que un trío de unidades matemáticas. Eso lo sabía muy bien todo el plantel. Y desde el comienzo lo demostró. Con la vuelta de Lucas Castromán, luego de una lesión que lo dejó afuera por varios partidos, y la con la novedad de la inclusión de una línea de cuatro en el fondo, salió a comerse crudo a un rival complicado.Pero el Inter, con la presencia en cancha de Pedro Iarley, el ex Boca, lo esperó a cara de perro. Es más, a los ocho segundos de partido, Ceará le mostró a Méndez lo duro que iba a ser el partido, con una plancha a la altura de la cintura. Claro, Carlos Amarilla no se quiso quedar atrás y le mostró también al visitante la tarjeta: primer amonestado. Pero rápidamente, Vélez agarró la pelota e hizo opción de la velocidad de sus hombres. Clave, sin dudas.Y en pocos minutos llegó la ventaja local. La calidad de Mauro Zárate, la gran figura que Basile llevó a la Selección, apareció y cambió las cosas. Se mostró como siempre, trianguló con Emiliano Papa y volvió loco al defensor de turno. Típico en él. Genialidad que quiso completar con gol, pero que el arquero evitó. Aunque no por mucho. Apareció Castromán y la clavó a donde Clemer nunca llegó. Mucho de Vélez en apenas 16 minutos. Mucho del crack que si se enciende, rompe con cualquier defensa que se le ponga enfrente.Entonces con el marcador a favor de Vélez, se suponía que el campeón defensor de la Copa iba a ir por el empate, pero no lo dejaron. Los muchachos de La Volpe aprovecharon el envión del primer gol y rápidamente llegaron al segundo. Esta vez, con gran mérito del DT y del trabajo entre semana. Zárate amagó a tirar el centro en un tiro libre y tocó a la puerta del área para Damián Escudero. El Pichi encaró, pasó a un defensor y remató al palo izquierdo del arquero. Golazo de Vélez y del Bigotón. Ventaja justa para El Fortín y golpe muy duro para el Inter.¿Partido liquidado? Sí. La visita ya no asustaba como en la previa. Y Vélez guardaba las armas para otra ocasión. En 20 minutos se había terminado el partido. Con solidéz en todas las líneas y jugadores desequilibrantes, el local se floreaba y deleitaba sus hinchas. Pero faltaba la frutilla del postre. Y el encargado de ponerla fue Escudero. En una jugada que lo caracteriza, encaró frente al arco, entró al área y la mandó a guardar. 3-0 y a otra cosa.Vélez quedó muy cerca de la clasificación y el Inter muy complicado de cara a la defensa del título. En dos semanas se volverán a cruzar en Porto Alegre, pero otra será la historia. Hoy, el equipo de La Volpe ganó y dejó una grandiosa imagen, similar a la que todos habían comprado en el inicio de la era del Bigotón. El equipo cambió y el técnico también. Quizás el miedo al rival o la necesidad de mejorar los errores defensivos lo llevaron a mejorar el esquema. Por suerte le salió bien. Paso adelante para el técnico y los jugadores. Paso adelante para Vélez que está vivo en los torneos.