Saturday, March 31, 2007

Roma 1 - Milan 1

El Olímpico es, sin duda alguna, el campo más complicado que le queda por visitar al Milan en su camino hacia el deseado cuarto lugar de acceso a Champions, su único objetivo a estas alturas. Por otra parte, estando a cuatro puntos del Palermo (que ocupa ese cuarto lugar), no parecía el mejor momento para visitar a los romanos. Los próximos compromisos europeos de ambos esta misma semana, no tuvieron en el césped, las bajas que quizás se esperaban porque sólo Perrotta y Gatusso estaban descansando con vistas a la cita de Champions. Por otra parte, Nesta regresaba tras varios meses lesionado. Se conoce el peligro de los romanos tanto a la contra como con sus llegadas en segunda línea pero nadie podría pensar que, en el minuto 4, un 'zapatazo' de Mexes desde fuera del área a saque de esquina, iba a romper un partido que se esperaba largo y para pulir en detalles. Es cierto, eso sí, que cuando el galo abrió la cuenta, Dida ya había sacado dos remates, con lo que la idea básica de Spalletti estaba claramente volcada en ataque. Durante algunos minutos, tanto Mancini como Totti crearon ocasiones pero, evidentemente, el gol hizo retroceder a una Roma que sabe jugar a lo que el partido demande y que marcó a su gusto el ritmo de un partido en el que el Milan no se encontraba. Pizarro marcaba la pauta, creaba sus ocasiones en cuanto se lo proponía y dejaba al Milan con el único peligro del balón parado, donde Simic remató un saque de esquina con cierto peligro. La Roma descansa, lo paga y se reactiva. Con la idea de intentar tener presencia en el área, Ancelotti dio entrada a Gilardino para acompañar, en lo posible, a un Ronaldo desasistido y a la sombra y a Kaká, que apenas había aparecido en posiciones muy retrasadas. A su vez, el poderío físico de los Mancini, Taddei y Wilhelmsson presionando muy arriba la salida de balón ante la veterana zaga milanista (Nesta, Simic, Favalli y Cafú), siempre dejaba sensación de que, en cualquier momento, el colectivo romano sería capaz de romper el partido. Con lo mínimo, dejándose llevar y ya pensando en el Manchester United y su compromiso del próximo miércoles, la Roma cedió muchos más espacios a un Milan que si adelantó líneas y que, como no podía ser de otra manera, a balón parado encontró igualdad con un pequeño cabezazo de Gilardino. El gol reactivó de nuevo a la Roma que no podía creer en este resultado sobre lo mostrado en el césped y, sobre todo, con el actual momento de ambas squadras y, por ello, volvió a empujar. Tan sólo cinco minutos después, Perrotta se dejaba la victoria en un disparo cercano que erró y Dida sacaba dos remates de Totti y Taddei. La roma era mejor, estaba despierta y merecía mucho más con ímpetu y rabia. Pero, una perfecta contra de Kaka, dejó sólo a Gilardino que, sin Doni de por medio, la tiró fuera de manera impensable en un partido loco que finalmente dividió premios injustamente.

Barcelona 2 - Deportivo La Coruña 1

Barcelona sigue puntero. Y mucho tiene que ver Lionel Messi, quien convirtió cinco goles en los últimos tres encuentros. El argentino abrió la cuenta en el triunfo por 2-1 ante Deportivo La Coruña cuando su equipo no encontraba el camino. El camerunés Eto'o segundo, mientras que Adrián descontó para la visita. Si bien en los primeros minutos Barcelona fue avasallante, le costó mucho llegar con peligro al arco rival. Además, una de las tácticas del Depor fue usar la falta como sistema. Entonces, Messi, Ronaldinho y compañía no podían desequilibrar. Todo era lucha. Pero sobre el final de la primera parte, apareció Ronaldinho: dejó desairado a Coloccini con un sombrero y asistió a La Pulga, quien la bajó de pecho y fusiló a Aguate. Encima, en el comienzo de la segunda parte, Eto'o culminó una jugada que hilvanaron Ronaldinho y Xavi. Parecía que todo estaba resuelto. Fue así que Messi pudo hacer el tercero, pero se resbaló cuando sólo tenía que empujar a gol un pase de Iniesta. Sin embargo, cuando el conjunto catalán se floreaba, el ingresado Adrián dejó atrás a Puyol y Thuram para lograr el descuento. A seis minutos del final, el argentino Messi se fue reemplazado por el francés Giuly y una ovación bajó desde la tribuna. Mañana, Sevilla visita a Osasuna con una única misión: ganar para alcanzar al líder Barcelona. Por su parte, Valencia superó por 3-2 al Espanyol y sigue prendido. En este encuentro, Roberto Ayala fue retirado en camilla al marearse en el último minuto. El defensor sufrió un golpe en el pómulo y se desplomó en el medio de la cancha. Al término del partido, los médicos del conjunto Che anunciaron que el argentino se encuentra en óptimas condiciones.

Boca 2 - Nueva Chicago 0

Ambos llegaban bien. Mas por los últimos resultados que por el juego en sí. El equipo de Russo acumulaba tres triunfos consecutivos y necesitaba los tres puntos para alcanzar a San Lorenzo en lo alto de la tabla, mientras que el Torito, desde que asumió Ramacciotti, estaba invicto y ya dejó la zona de descenso directo. Los dos tenían la oportunidad de confirmar que estaban por el buen camino. Tras un comienzo pálido, fue Boca el que tomó las riendas del partido. Al ritmo de Riquelme y con gran participación del pibe Banega. Sin embargo, la primera situación de peligro fue para la visita: remate de Higuaín que Caranta contuvo sin problema. Respondió el Xeneize con un pelotazo largo a Palacio que Navarro Montoya resolvió con autoridad, fuera del área. Pero a partir de los 13, el monopolio del local se hizo evidente. A partir de ese momento, el encuentro se jugó en un solo campo, en el de Chicago, que se defendía con mucha gente y apostaba por una contra. Entonces, todo fue de Boca. A los 19, Palermo la pisó en el área y lo dejó a Román frente al Mono. Pero el Diez le pegó de zurda y la pelota se fue lejos. Muy lejos desde una inmejorable posición. Mientras tanto, el Torito se las ingeniaba para llegar sólo con tiros de media distancia. Como el de Carranza (rápido pero individualista) que Caranta atajó abajo. Entre los 24 y 37, Boca tuvo las tres oportunidades más claras. Primero fue Palacio, tras un buen pase de Clemente, el que quedó mano a mano con Navarro Montoya, pero éste lo atoró y se quedó con la pelota. Luego, el bahiense tuvo su revancha pero el palo le dijo que no a su zurdazo. Luego, en la última gran ocasión del primer tiempo, Palermo metió un frentazo terrible que chocó con el otro palo ante un arquero vencido. En la primera acción de la segunda parte, Chicago pudo abrir la cuenta. Carranza se le escapó a Morel Rodríguez sobre la izquierda, enganchó y le dio de zurda, cruzado. Pero el arquero local rechazó el remate. Enseguida, todo volvió a la normalidad. Y Boca se hizo amo y patrón del juego ante un tímido rival, que cometió el peor de los pecados: le regaló la pelota a los de Russo. Por eso, la apertura del marcador no se demoró más. A los 10, Clemente, quien jugó otra vez por la derecha en lugar de Ibarra, arrancó desde su campo y trianguló con Palacio y Cardozo. El marcador de punta llegó hasta las barbas del Mono y, con un lujoso toque de derecha, rompía el cerrado esquema de los visitantes. Siete minutos después, Neri Cardozo le pegó desde la puerta del área. La pelota dio en el travesaño y picó adentro. Navarro Montoya protestó. Golazo. Legítimo. Fue el cierre adelantado del partido cuando todavía quedaba casi media hora.

Friday, March 30, 2007

River 0 - LDU 0

River tenía una oportunidad única de reivindicarse ante su gente. Tras la derrota frente a los jujeños, el equipo de Passarella recibía a la Liga Deportiva Universitaria de Quito, dirigida por Edgardo Bauza, con la obligación de una victoria para quedar bien posicionado en el Grupo 6 de la Copa Libertadores. Un choque fundamental para ambos de cara a la clasificación. El local arrancó con todo, como queriendo llevárselo por delante a su rival. Con el tándem Ferrari-Rosales por la derecha, y la presencia de Ponzio en el medio, River le quitó la pelota al conjunto ecuatoriano y comenzó a acercarse al arco de Mora. Sin embargo, la primera gran chance la tuvo la visita. Fue a los 9' y de pelota parada. Jairo Campos peinó un tiro libre desde la izquierda y la pelota pasó muy cerca del ángulo de Carrizo. El silencio inundó El Monumental y más de un corazón se paralizó, al menos un instante. Pero River no se desanimó y siguió buscando. Con Belluschi apagado, quien tomó la posta fue Rosales. El ex Newell's se mostró muy movedizo y complicó cada vez que se lo propuso a Calderón, Campos o quien le tocara marcarlo. Sin embargo, le costó mucho encontrarse con Farías, su socio de ataque, que al igual que ante Arsenal luchó más de lo que pensó a la hora de mostrarse y definir. La jugada que sintetiza a lo que apostó River en el primer tiempo sucedió a los 15'. Rosales encaró por la derecha, a puro desparpajo y con caño incluido se sacó de encima a su marca. Se juntó con Augusto Fernández y armaron una pared bárbara. El volante se metió en el área y mandó un centro bajo que Zapata, exigido, no llegó a conectar. En defensa tampoco derrochaba seguridad. Rivas y Gerlo (¿son mucho más que Nasuti?) volvieron a dejar en claro que no se entienden y más de una vez quedaron expuestos ante las corridas de Salas y Lara. Y no porque los delanteros de la Liga hayan sido una pesadilla ni mucho menos. Pero las subidas de Ferrari y Villagra parecen ser un verdadero dilema para los dos centrales, que en su afán por cubrir los huecos terminan llegando tarde siempre, a todos los cruces. El ejemplo de ello fue a cuatro del final del PT, cuando Ambrosi apareció solo por el medio y, ante la ausencia de ambos, quien tuvo que derribarlo para evitar el 1-0 fue Ferrari. El lateral-volante se ganó una merecida amarilla.River quiso hacer todo rápido pero con poca claridad. Se repitió una y otra vez por la derecha y abusó mucho de los centros de Rosales. Fueron pocas las veces que el wing (sí, al estilo de los de antes), intentó la diagonal hacia el área. Así, los defensores ecuatorianos, en especial Araujo, se llenaron de chichones. Sólo Belluschi y Ponzio intentaron, sin éxito, romper el cerrojo visitante con disparos desde afuera. En el inicio del segundo tiempos las cosas no cambiaron demasiado. River siguió yendo y rápidamente tuvo la primera. Augusto Fernández mandó un gran centro para Zapata, que logró cabecear pero con muy poca precisión. Enseguida, lo tuvo Farías pero tardó una eternidad en definir y lo terminaron tapando. La superioridad era notoria y el local largamente merecía la ventaja. Pero que River no juega como más le gusta a la gente es tan cierto como que tampoco liga una. Preocupa realmente lo del Tecla Farías. Está peleado con el gol y el problema se acrecienta en forma proporcional al bajón del equipo. También llama la atención lo de Belluschi, aunque es inentendible el fastidio de la gente millonaria con el Pelado. ¿Acaso puede alguien pasar de ídolo y figura a ser resistido sin escalas? No suena lógico, de la misma manera que la exigencia por Ortega. Como si el Burrito fuera el salvador, el único capaz de solucionar todo. La gente se impacientó cada vez y los pedidos por Ramón Díaz no tardaron en llegar. Tampoco faltó el pedido para "que se vayan todos". La interna política que vive el club se refleja en las tribunas y el equipo lo siente. Con este 0-0, River quedó muy complicado en el Grupo 6 de la Copa Libertadores, pero eso es sólo la punta del iceberg.

Thursday, March 29, 2007

Velez 0 - Inter 0

El andar de Vélez en el Apertura no termina de conformar a nadie. Por momentos parece prenderse en la pelea con los de arriba, con buen juego y gran contundencia en ataque, pero a veces se cae y muestra flaquezas que el puntero no tiene, o por lo menos no demuestra tener. Pero en la Copa Libertadores, es bien diferente la actuación de los muchachos de Ricardo La Volpe. Con solidez ante todo, se agranda en terreno ajeno y ajusticia en casa. Así lo demostró la fecha pasada ante el Internacional de Porto Alegre, campeón de la edición 2006, a quien goleó por 3-0 y así iba a intentar demostrarlo hoy, ante el mismo rival, pero en Brasil, buscando además, quedar a un paso de la clasificación a octavos de final. Hace apenas catorce días, lo que demostró Vélez en Liniers fue fenomenal. Jugó como un campeón y dejó en ridículo a un equipo que está muy lejos de ser el que fue el año pasado. Mauro Zárate estuvo intratable y Lucas Castromán la rompió en su vuelta al equipo. Pero una cosa es Internacional de visitante y otra de local. En su única presentación en su casa, goleó a Emelec (3-0), pero cuando salió, no bajó de la tripleta de goles en contra. Eso lo ubicó lejos de la cima en el Grupo 4, que lideran los de La Volpe, con tranquilidad.Por eso, para los brasileros, el de hoy no iba a ser un partido más. Y para Vélez, mucho menos. Una victoria argentina en tierras ajenas, significaría quedar a nada del pase a la próxima fase y la muy probable eliminación del campeón defensor (nunca el último ganador de la Copa se quedó afuera en la fase de grupos del siguiente año).Pero este Vélez que se agranda en tierras ajenas, no quiso quedarse atrás en esta ocasión. Salió al campo de juego con la idea de jugarle de igual a igual a su rival y complicó. Con cuatro hombres en el fondo, otros cuatro en el medio, Escudero de media punta y Zárate solo en la delantera, planteó un partido sumamente combativo y le quitó poder al local. Su rival, en cambio, puso tres delanteros en cancha (aunque se retrasaban demasiado), pero cayó en la trampa de La Volpe y compañía. Encima, en una de las pocas chances que tuvo, para llegar al arco de Sessa, Christian se tiró en el área y vio la segunda amarilla. Punto a favor para los argentinos.Eso Vélez lo aprovechó. No se desesperó por la presencia de un hombre más en la cancha y siguió haciendo la suya. Claro, el rival, ahora disminuido, especialmente en ataque, comenzó a desesperarse. Y así se le hizo todo mucho más complicado. Negocio redondo para la visita, en un primer tiempo, con más peleas que fútbol. ¿Chances claras? No, por el momento. Inter desperdiciaba solo, lo poco que generaban sus jugadores.De cara al segundo tiempo, el entrenador brasilero se decidió a meter mano en el equipo. A la cancha mandó a la figura del Sub 20 verdeamarelho, Alexandre Pato y sacó a Pedro Iarley, viejo conocido de la gente de Boca. Pero el juego no cambió con esa modificación de delantero por delantero. Es más, Vélez logró agrandarse y se volcó más en el campo local, que en el propio. Al igual que en el primer tiempo, Inter se complicó solo y cayó en el planteo que le hizo La Volpe.El Bigotón se alegraba. Pero ojo, no se conformaba. Eso lo demostraban sus jugadores. Zárate, por ejemplo, que tuvo la chance de convertir, pero Clemer se la quitó. O el mexicano Mendes, que empujaba al equipo desde su sector y cumplía en la marca ante cualquier rival que merodeaba por su zona. Así, con todos los jugadores. Con Moreno y Fabianesi también, que quiso mandarse una patriada a lo Maradona contra Inglaterra u Ortega ante Quilmes y la metió con la mano dentro del arco, pero el árbitro se lo anuló.El partido fue malo, sin dudas, pero a Vélez le vino al pelo. Se quedó con un punto muy importante en Brasil y consolidó su liderazgo en el Grupo 4 de la Copa Libertadores. En dos semanas viajará a Uruguay para enfrentar a Nacional, quizás, para confirmar su presencia en octavos de final. El Inter, en cambio, se fue silbado por su gente y puso en duda su clasificación. A la gente del Fortín, poco le importa eso. Con el Bigotón se perfila muy bien en esta competición y amenaza a los más grandes.

Wednesday, March 28, 2007

Serbia 1 - Portugal 1

El duelo entre Luiz Felipe Scolari y Javier Clemente puede que haya sido ganado por el brasileño en el aspecto táctico, pero en cuanto a los argumentos ofrecidos por ambas escuadras durante los noventa minutos, se puede decir que ambos tienen bien merecido haber sido castigados con el empate. Los lusos contaron con la gran ventaja de traerse un gol desde los vestuarios, ya que con tan solo 5 minutos transcurridos, el 0-1 silenciaba el estadio del Estrella Roja de Belgrado, luego de que un fuerte disparo de Tiago desde 35 metros se desviara en un defensor y se colara por encima del portero Stojkovic. Serbia sintió el impacto. Todo lo planificado previamente por Clemente se desvanecía en un abrir y cerrar de ojos con el golazo afortunado de Tiago, y comenzaba otro partido. A los balcánicos les costó una enormidad adaptarse a este nuevo contexto, porque Portugal jugaba ya sin la presión de tener que salir a buscar el gol, y sumaba jugadores en la zona defensiva. Mientras tanto de lado locatario era todo nervio e impotencia, y se confundía velocidad con apuro. Pero cuando más parecía que los lusos tenían el partido bajo control, llegó el único argumento con el que Serbia verdaderamente supo inquietar a Portugal: la jugada a balón parado. Un corner servido por Stankovic en el minuto 37 encontró totalmente desmarcado a Jankovic, quien fulminó a Ricardo con un potente cabezazo, y puso las cosas 1-1. En la segunda parte el partido se hizo mucho más friccionado, desprolijo y de pierna fuerte. Prueba de ello fueron las siete amonestaciones que debió mostrar el árbitro francés Layec. Pese a las notorias falencias que mostraron ambas escuadras a la hora de marcar en la zona central del campo, la solidez defensiva de ambos y las pocas ideas en ataque, se encargaron de que las ocasiones de gol fueran contadas. La escasa creatividad la puso Cristiano Ronaldo, con sus tan mágicos como improductivos firuletes con el balón. Al final Portugal terminó haciéndole guiños a un empate que mantiene intactas sus aspiraciones de clasificación, pero que no le permite despegarse en la tabla, sino todo lo contrario, pues está cada vez más lejos de Polonia.

España 1 - Islandia 0

Es lo que hay. Que un gol de España ante Islandia en el minuto 79 se celebre tanto, significa que algo falla. Lo que no han fallado han sido las matemáticas. Seis puntos sobre seis. Y en épocas de crisis, bienvenidos sean. No ha sido una noche para enmarcar. En ningún sentido. La lluvia ha sido la indiscutible protagonista durante la primera parte, y menos mal que cejó en su empeño en el segundo acto, porque de lo contrario otro gallo hubiera cantado. Lo mejor que ha dejado el encuentro ha sido la capacidad de liderazgo de David Villa. El 'guaje' es, de largo, el mejor futbolista español en la actualidad, y ha tirado del carro, como ya hizo ante la más complicada Dinamarca. Islandia es un conjunto mediocre. No tiene absolutamente nada, salvo el portero, que ha vivido su noche de gloria. Gudjohnsen, un jugador correcto en un club grande, no pasa de ser más que un símbolo con su país. Porque no rascó bola en toda la noche.
Las ocasiones españolas llegaban, aunque sin pegada. De todas formas, el poco nombre del rival servía para que no cundiera el pánica. Total, el gol terminaría llegando, que pensábamos todos. Por su parte, Casillas viviría su noche más plácida del año, sobre todo teniendo como comparación los partidos que juega con el Real Madrid. Una única, y tímida, intervención, sería su bagaje. Morientes caería lesionado al filo del descanso, y llegaría el turno de Torres. Se fajaría con buenas maneras el del Atlético, que en ocasiones se preocupó más en buscar el penalti que en seguir la jugada. El juego de España no fue brillante, ni mucho menos. Mejoraría la fluidez en la segunda parte, cuando Iniesta se dejó ver tras un gris primer tiempo. Entonces sería cuando, con el avance inexorable de las manecillas del reloj, Villa pensó que de ahí no podía pasar el disgusto. Lideraría con casta al equipo, como hacía Raúl, pero dejó la impresión de que, espíritu al margen, su lucha se refleja en el campo.
El asturiano lo intentaría con el pie, con la cabeza, dentro y fuera del área...incluso de rabona. Genio y figura, acompañado esta noche de una forma más intermitente por David Silva. La frustración invadía el Ono Estadi, cuando el reloj volaba, y a Silva le anulaban de forma injusta un gol. La gente se llevaba las manos a la cabeza, y todo empezaba a pintar más oscuro que el cielo del estadio. Y al final, llegó el gol de Iniesta. Vino tras una gran jugada de Villa, que le supo abrir el hueco que el manchego no desaprovecharía.

Italia 2 - Escocia 0

A los once Luca Toni decidió que ya era hora de tocar su primer balón y para empezar con buen píe lo envió al fondo de la portería tras cabecear un centro desde la derecha de Massimo Oddo. El delantero de la Fiorentina ha recuperado el olfato goleador de la temporada pasada, algo de lo que se está aprovechando tanto su club como la selección italiana, que disfrutan viendo como no para de perforar redes. Una vez desbloqueado el marcador Italia se sintió más cómoda todavía. No estaba Totti sobre el campo, pero su compañero giallorosso De Rossi tomó los galones creativos del equipo y con el 10 a la espalda emuló al fuoriclasi romano. Además, De Rossi no tenía que preocuparse de perder balones, porque tenía un escudero de lujo que le cubría las espaldas, Gennaro Gattuso. El Bulldog milanista completó un partidazo y una vez más demostró como sabe administrar los pocos recursos que tiene a su disposición para convertirse en el dueño del centro del campo. Sin más sobresaltos se llegaba al descanso, ya se sabe que los italianos se guardan lo mejor para las segundas partes, cuando cargan contra el rival sin especulaciones, y así fue. En los primeros minutos de la reanudación fueron un completo asedio azzurri y de no ser por Gordon, que le sacó dos goles clarísimos a Di Natale, el marcador hubiera mucho más abultado. Pasada la tempestad, Italia soltó el acelerador, dando por bueno el 1-0, pero siempre con un ojo abierto a la espera de un error rival que le permitiera matar a la contra. El fallo se produjo e Italia no perdonó. Gattuso recuperó el balón en el centro del campo, abrió a la banda para Camoranesi, que colgó el balón en el área donde apareció volando Luca Toni para cabecear de nuevo el balón a la red. El 2-0 mató a Escocia y al partido. A partir de ahí sólo se vio a los escoceses vagando por el campo sin esperanzas de lograr sacar algún punto, mientras que los italianos, sonrientes, celebraban una importante victoria.

Tuesday, March 27, 2007

Gimnasia de Jujuy 1 - River 0

Como local en la cancha de Velez, River perdioha por 1-0 ante Gimnasia de Jujuy. Fue la segunda derrota en el Clausura para el conjunto de Daniel Passarella, pero pegó fuerte entre sus hinchas, quienes despidieron al equipo con insultos. Mario Turdó, a los 34 minutos del complemento, anotó el gol para el histórico triunfo del equipo de Mario Gómez.Para evitar sufrir hasta el último minuto –como le ocurrió en varios partidos del campeonato-, el conjunto de Daniel Passarella salió decidido a buscar el resultado de entrada. Apenas nacía el encuentro, a los dos minutos, Diego Galván cayó en el área jujeña, justo antes de que pudiera rematar de zurda. Los locales le protestaron a Beligoy, quien dejó seguir. Fue el primer sobresalto de la tarde en Liniers.En el inicio del partido, Fernando Belluschi comenzó por izquierda, pero constantemente rotaba de sector con Galván. River buscaba por todos lados el camino para abrir el marcador. Lo tuvo Ernesto Farías, pero José Valdivieso ahogó su grito cuando se jugaban ocho minutos. ¿Y el visitante? Se replegaba bien en el fondo y buscaba lastimar de contra con la velocidad de Marcelo Quinteros y la potencia de Darío Gandín.Con el correr de los minutos, el Millonario se fue desluciendo. No encontraba el juego asociado y, en muchas ocasiones, sus intenciones murieron en pelotazos sin destino. En ese clima, el conjunto de Mario Gómez se movía con total comodidad y hacía su negocio. Así, en un primer tiempo con muchas más sombras que luces, los equipos se fueron al descanso.Como en el complemento la historia no parecía combinar demasiado para River, a los quince minutos, Passarella mandó a la cancha a Ariel Ortega –ovacionado por los hinchas- y Marco Ruben, por Galván y Mauro Rosales. El objetivo era darle un golpe de aire fresco al ataque. Además, el equipo pasó a defender con tres jugadores, ya que Paulo Ferrari pasó a ocupar el sector derecho del mediocampo.El Kaiser movía las fichas y ensayaba diferentes variantes, pero el gol no llegaba. En su aceleración por conseguir el tanto, River quedaba mal compensado en el fondo. Promediando el segundo tiempo, Mario Turdó reemplazó a Gandín, como único hombre de punta en Gimnasia de Jujuy.Y la sorpresa llegó a diez minutos del final. Precisamente Turdó abrió el marcador para el Lobo jujeño. Tras un gran pelotazo de cuarenta metros de Iuvalé, el ex delantero de Independiente le ganó en la carrera a Federico Lussenhoff y definió muy bien de zurda, al segundo palo, ante la salida de Juan Pablo Carrizo. Ese fue el detonante para que los hinchas de River explotaran de bronca contra sus jugadores.River fue con toda su desesperación a cuestas en busca del empate que nunca llegó. La imagen final fue de pura impotencia para los de Passarella y de inmensa alegría para los visitantes, que sumaron tres puntos importantísimos en su lucha por mantener la categoría.

Boca 1 - Godoy Cruz 0

Boca necesitaba traerse una victoria para no perderle pisada al puntero San Lorenzo, sabido el resultado del clásico ante Independiente. Y a la vez torcer un historial en esa provincia que hasta ahora le había sido esquivo: cuatro derrotas y cuatro empates era la cosecha del equipo de la Ribera hasta la fecha. La posibilidad de pasar a River en la tabla del Clausura le agregaba un condimento a la aventura mendocina. Justamente un escenario que, según una poco comprobable mitología futbolera, es afín con el equipo millonario. Sorprendió Godoy Cruz de entrada con las primeras llegadas. A los cinco Banega le cometió un clarísimo penal a Villar que el árbitro Laverni ignoró olímpicamente. Enseguida Poy mandó un centro que conectó Miranda y Caranta sacó al córner. La tercera fue una carambola que terminó con una pelota en el palo tras un córner. Habían pasado poco más de diez minutos y la postura ofensiva del local sorprendía al equipo de Russo, que hasta allí sumaba un peligrosísimo cabezazo de Palermo despejado por el arquero Torrico. El planteo abierto del equipo de Llop también le venía como anillo al dedo a los visitantes, que a medida que fueron pasando los minutos se acomodaron y empezaron a presionar. El pibe Mondaini se recostaba sobre la derecha y desequilibraba para después enviar centros en busca del gran referente: Palermo. Riquelme empezó a manejar los hilos del equipo y a encontrarse con Cardozo y Ledesma, aunque con intermitencias. El otro pibe, Banega, aportaba equilibrio y claridad en la salida. En el local sorprendía el rendimiento de Villar, muy habilidoso y efectivo para clarificar el juego. Mauro Poy complicaba al Negro Ibarra por el sector derecho y buscaba a Miranda con envíos que tenían poca precisión. Godoy Cruz tenía la pelota un poco más que Boca y aprovechaba algunas ventajas que daba el fondo visitante para acercarse a Caranta, con más peligro que el que se percibía en el área de Torrico. Los mendocinos pecaban de falta de precisión para concluir exitosamente las ocasiones generadas. Tal vez extrañaban a Arzuaga, el goleador suspendido. El partido se planteaba como una pulseada entre la audacia de los locales y el oficio de los visitantes. El que tuviera mayor convicción para hacer prevalecer sus virtudes se podía llevar los tres puntos. Por méritos, Godoy Cruz debió haberse ido al vestuario con más que el cero a cero estampado en el marcador al finalizar el primer tiempo. En los primeros minutos del complemento el equipo de Llop llegó rápidamente dos veces con centros cruzados y encendió luces de alarma en el fondo del de Russo. En la primera, Torresi tiró apenas desviado un envío desde la izquierda que había superado a todo el mundo. En la segunda, el centro llegó desde la derecha y Villar conectó defectuosamente. Las cosas no cambiaron nada en el arranque y el local dejaba una mejor impresión. Llegó Miranda, y no pudo, llegó Poy y tapó Caranta. La defensa de Boca mostraba grietas y Riquelme, muy marcado, no aparecía ni encontraba socios para el toque. La paciencia de Miguel Russo llegó a un punto sin retorno: metió mano y el primero en salir fue Cardozo; en su lugar, el zurdo Dátolo. Después Boselli reemplazó a Mondaini. El mediocampo mendocino seguía prevaleciendo, aunque a los puntas locales les faltaba profundidad. Encima perdieron a su mejor jugador, Villar, por lesión. La pelota seguía más tiempo en el campo de Boca, pero lejos de Caranta. Cuando promediaba el segundo tiempo, Godoy Cruz tuvo dos claras situaciones, pero tanto Hernán Buján como Miranda le pegaron por encima del travesaño. No se puede perdonar tanto. Pocos equipos disponen de tantas oportunidades frente a Boca. Y nadie se puede dar el lujo de despilfarrarlas todas. Muy probablemente por eso el presente de Godoy Cruz lo tiene tan acuciado con el promedio del descenso. Y cuando se perdona tanto, se sufre. Avisó Riquelme con un tiro que desvió Torrico. Y a los 37, en la segunda llegada del equipo de Russo en el segundo tiempo, Palermo habilitó de cabeza a Ledesma por derecha. El centro del volante encontró a Boselli entrando por el medio. La pelota lo pasaba y en un gran gesto técnico el delantero puso el taco y la pelota se metió en el primer palo. ¿Premio excesivo para este deslucido Boca? ¿O castigo desmedido para la impotencia de Godoy Cruz? Mitad y mitad. Un poco de cada cosa. El oficio del equipo de Russo se impuso en la pulseada a la audacia pueril de los mendocinos. Consiguió su primera victoria en la historia en la provincia y los tres puntos lo dejan como único escolta de San Lorenzo, y por encima de River.

Brasil 1 - Ghana 0

Brasil quería seguir de racha. Ante Chile, en Gotemburgo, ya había demostrado su enorme superioridad cuando derrotó al equipo trasandino por 4-0. Esta vez, en un nuevo amistoso, el conjunto de Dunga enfrentaba a Ghana, en Suecia. Y desde el comienzo, los brasileños mostraron su superioridad sobre los africanos, quienes, en el inicio, casi ni se animaron a acercarse al arco. Así, el Scratch dominó el arranque del partido a su antojo. Moviéndose por todo el frente de ataque, las individualidades de Brasil aparecieron y realizaron interesantes asociaciones. A los 13 minutos, una gran pared entre Robinho y Ronaldinho terminñó en un tiro de Kaká que se fue apenas por arriba del travesaño. Un minuto más tarde, Ghana se animó y mostró que, a pesar de no tener la calidad de los jugadores del conjunto sudamericano, podía poner en jaque a la defensa brasileña mediante centros aéreos. De esta manera, un cabezazo de Addo al segundo palo forzó una gran reacción del arquero Julio César. Sin embargo, a los 17 minutos, Brasil llegó al merecido gol. Un centro desde la derecha de Ronaldinho fue peinado en el primer palo por Kaká, para que aparezca por el segundo Vagner Love, quien anotó el 1-0. Con la apertura del marcador no llegó la tranquilidad para el equipo de Dunga. Ghana siguió buscando el empate a través de pelotazos aéreos, pero el arquero Julio César estuvo muy atento y evitó todas que esas situaciones se convirtieran en gol. Aunque, sin dudas, eso se convertirá en una señal de alerta para el técnico, que en el entretiempo intentará mejorar el aspecto defensivo de su equipo. En el inicio del complemento, el conjunto africano salió a llevarse por delante al Scratch y Kingston tuvo la gran chance de marcar la igualdad, pero su tiro fue atajado por Julio César, que seguía demostrando que estaba en un gran nivel. Luego, Muntari, de tiro libre, casi anota, pero nuevamente el arquero alejó el peligro, esta vez desviando la pelota al córner. Después del aluvión africano, llegó el turno de la acción la selección verde-amarilla. Una gran jugada iniciada por Ronaldinho en la izquierda, continúo en Robinho, quien hizo una excelente diagonal y la tocó para Kaká que de puntín casi pone el segundo. Cerquita Brasil, que, a diferencia de Ghana, en cada ataque derrochaba calidad. Con la expulsión de Draman –por doble amarilla-, las diferencias se hicieron más grandes entre ambos equipos pero aún así Brasil no pudo brillar esta noche en Estocolmo. La gran figura del partido, el arquero Julio César, da muestras de que el juego brasileño no explotó, como pasó el sábado contra Chile. Pero claro, Brasil gana.

Sunday, March 25, 2007

San Lorenzo 4 - Independiente 3

Increíble lo que logra Ramón Díaz con un plantel muy similar al del torneo pasado. Fenomenal la respuesta de la hinchada Cuerva y espectacular el partido que se venía frente a Independiente. Porque los muchachos del riojano son la sensación del torneo y porque debían confirmar contra un grande y con la presión de un estadio repleto de gente, que no es pura casualidad lo que hicieron hasta ahora. Pero con un DT altamente motivador, este equipo todo lo puede. O por lo menos eso parece.Pero el clásico comenzó a jugarse unos días antes. Desde los técnicos chicaneandose sobre cual iba a ir al frente dentro del campo de juego hasta los hinchas, que dejaron las boleterías bien gordas de dinero. Hacía mucho que el Nuevo gasómetro no se veía así. Encima, las urgencias monetarias del club de Boedo y alguna picardía para aprovecharse del momento, hicieron que los precios suban considerablemente para el local. Pero a la gente no le importó. Eso lo genera Ramón. Perdón, Ramón y sus muchachos. Aunque del Rojo, también respondió la gente.Faltaba que respondan los jugadores, nada más. Y lo hicieron rápido y de muy buena manera. Independiente sabía que un triunfo en cancha de San Lorenzo lo iba a meter de lleno en la pelea por el torneo, luego de un comienzo traumático, que casi se come a Burruchaga. Por eso, con un planteo poco especulador, se hizo dueño de la pelota. Armenteros, Pusineri y Montenegro, se cargaron el equipo al hombro y enseguida se plantaron en el campo Cuervo. El puntero, en cambio, pareció algo dormido y se dedicó a esperar esos embates del Rojo, de primera hora. Pero no pasó mucho tiempo hasta que sus jugadores se despertaran.Como ante Boca, San Lorenzo aprovechó la velocidad de sus mediocampistas y delanteros y le dio un cimbronazo inesperado a Independiente. En uno de los intentos del Rojo por llegar al área de Agustín Orión, Juan Eluchans perdió la pelota con Cristian Tula y dio comienzo a un Ciclón, que iba a terminar en gol. El defensor le dejó servida la pelota a Santiago Hirsig en mitad de cancha y el pelilargo encaró. Llegó hasta la puerta del área, sin una marca que lo presione y recién cuando apareció un defensor rival, habilitó magistralmente a Silvera, ex Diablo, para que convierta. Golazo de contra y ejemplo número 1 de la ley del ex.Iban apenas 9 minutos y San Lorenzo se ponía en ventaja, casi sin merecerlo. El Rojo era un poco más y le tapaba la boca a Ramón, que había dicho que los de Burruchaga no iban a salir a atacarlo. Pero eso no afectó al visitante. Al contrario. Como se dio cuenta que podía atacar y llegar al área de Orión, se volvió a agrandar y siguió como estaba, con la pelota en los pies y las ganas de llevarse un batacazo desde el Bajo Flores.Y en una de esas tantas búsquedas del Rojo, llegó el empate. Montenegro, como siempre se hizo el dueño de los tiros de esquina y le puso la pelota como con un guante a la cabeza de Lucas Pusineri. El mediocampista cabeceó solito en la puerta del área chica y el arquero nada pudo hacer. La defensa local perdió la marca muy fácilmente y lo sufrió (Segundo ejemplo de la ley del ex). En 16 minutos, el partido estaba para alquilar balcones. Claro, porque entradas ya no quedaban.A todo esto, Ramón volaba de la bronca. El equipo no respondía como esperaba y encima el Rojo estaba haciendo las cosas bien, prolijas. Independiente merecía un poco más. Llegaba al fondo con mucha facilidad, especialmente por las bandas y lastimaba con remates cruzados y centros al área de Orión, que tuvo demasiado trabajo. Encima, cada pelota parada, era para preocupar. Así había llegado el primer gol de Independiente y así llegó el segundo. Otra vez Montenegro tiró un centro peligroso al área y nuevamente un hombre del Rojo apareció solo para meterla. Con una peinada previa de un compañero, Germán Denis la encontró y de volea la mandó al fondo del arco. El delantero que volvió a ser titular por la suspensión del colombiano Moreno, rompía con la sequía goleadora que lo había dejado fuera del equipo.Pero San Lorenzo iba a reaccionar. A los 44, tras un pelotazo desde campo propio, Gastón Fernández (ex Racing) le ganó la posición a Guillermo Rodríguez, amagó y definió cuando Ustari dio unos pasos hacia delante. Otra vez el gol llegaba con una jugada rápida, sin tanto tiqui tiqui. Pelotazo y a guardar, para empatar un partido que merecía un ganador y era Independiente. Pero así es el fútbol, no siempre el que merece es el que gana. Lo que sí, cuando son dos equipos los que quieren jugar y tienen con qué hacerlo, salen partidos súper entretenidos, como éste. Ojo, todo en apenas 45 minutos. Por eso, porque el primer tiempo estuvo plagado de emociones, de goles, de fútbol, se esperaba que en el segundo tiempo se pueda ver algo similar. Y ninguno de los dos se quedó atrás. Esta vez fue Independiente el que se replegó y San Lorenzo salió a buscar el partido. Fueron veinte minutos de dominio Cuervo. Tiempo suficiente para que los muchachos de Ramón se pongan en ventaja, otra vez. Rivero, de gran partido, escapó por derecha y metió un muy bien centro para que Silvera, cumpliendo el ejemplo número 4 de la ley del ex, cayéndose, la mande a guardar de cabeza. Partido cambiante. Partidazo. Pero qué esperar de un partido así. Cambiante y emotivo de los dos lados. ¿Qué esperar? ¿El empate de Independiente? Sí, puede cantar Bingo, señor. Eluchans tiró un centro más (en el país de los centros, los cabezones mandan) y Pusineri, nuevamente parado en la puerta del área chica definió de cabeza, para variar. Quinto caso de la ley del ex y tercero convertido de la misma manera. Palo y palo. Gol a gol. Emociones al por mayor. Un partido para aplaudir a los dos equipos. Gracias, hasta acá todos contentos. Pero no. Paren las rotativas ¿Hay más goles? Sí.A los 31 minutos, otra pelota parada terminó en gol. Osmar Ferreyra pateó desde la derecha un centro cruzado, para que Hirsig llegue muy ajustado. Todos los jugadores de Independiente se quedaron protestando que la pelota se fue, pero Jonathan Bottinelli, ni lerdo ni perezoso, la mandó a guardar. ¿Cómo? Sí, otra vez de cabeza. Sergio Pezzotta le dio la derecha al juez de línea y San Lorenzo se puso 4-3 arriba.Entonces Ramón, con el resultado ya a su favor y con pocos minutos por jugar, comenzó a enfriar el partido con cambios, pero sin romper la emoción. Independiente se decidió y fue por el empate. Centro desde acá. Centro desde allá. Tiros libres cerca del área. Remates de larga distancia. Todo como para que Burruchaga se vaya con aunque sea una pequeña alegría del Bajo Flores. Todo, pero nada a la vez. Nada, porque no alcanzó para quitarle el triunfo al puntero del campeonato, que con la derrota de River contra Gimnasia de Jujuy estaba cada vez más puntero.Ramón lo dijo: "Pagaría 1.000 pesos por ver a este equipo". Hoy lo valieron. Pero no solo por lo hecho por San Lorenzo. Independiente entregó lo suyo y en sociedad protagonizaron el mejor partido del campeonato. Siete goles, la punta en juego y un estadio a punto de explotar. ¿Qué más podía pedir la gente del Cuervo? Nada. Ahora a disfrutar de lo más alto, sabiendo que en la cancha hay un equipo que a pesar de no jugar de mil maravillas, deja todo y consigue resultados como el de hoy.

Velez 1 - Colon 1

Con el objetivo de ganar su tercer partido al hilo en el Clausura y extender el buen momento que atraviesa en la Copa, Vélez recibía a un Colón que llegaba al borde del nocaut. Tres derrotas consecutivas y cuestionamientos a la orden del día empañaban la actualidad del Sabalero. La promesa de buen fútbol se aferraba a la necesidad de ambos. Diferentes, pero necesidades al fin. Arrancaron dormidos, estudiándose. El Fortín tenía la iniciativa, pero no encontraba los caminos para llegar con profundidad al arco de Tombolini. Sin embargo, la primera clara la tuvo el visitante. Centurión se proyectó por izquierda, envió precisamente hacia el medio y habilitó a Ramírez, pero el delantero definió muy mal y la tiró por arriba del travesaño. Lejos. Y la respuesta no tardó en llegar. Apenas había pasado el cuarto de hora inicial, cuando Robles escaló por derecha hasta el fondo, metió el centro perfecto y, ante la timorata defensa santafesina, Balvorín se arrojó contra la pelota y la empujó, de cabeza, prácticamente desde adentro del área chica. 1-0 y nada que hacer para el arquero. Cerca de promediar esa primera parte, Bustamente y Juan Fernández sufrieron un golpe durísimo en sus cabezas y fueron reemplazados por Broggi y Chitzoff, respectivamente. Enseguida, Colón dispuso de una buena chance para empatar. Esmerado apareció solo en el área y definió ante Sessa, quien cumplía 300 partidos en Primera División, pero el número uno local rechazó. Al ratito fue Tombolini el que apareció, esta vez para tapar un remate cruzado de Castromán. Los dos creaban situaciones y, por momentos, jugaban un partido entretenido. De cara al descanso, el trámite disminuyó su intensidad. Una buena atajada de Tombolini frente a un zurdazo de Balvorín, fallas e imprecisiones condujeron sin escalas al entretiempo. Los de La Volpe estaban arriba, pese a la paridad que había reflejado el desarrollo. Vélez comenzó los segundos 45 minutos con excesiva tibieza. A la espera de lo que podía hacer su rival, se replegó y apostó al contraataque. Claro que, también, se debía a que el Sabalero había salido más adelantado, a buscar la igualdad. Sessa fue importante en el inicio. A los nueve, Enría le dio cayéndose, de espaldas al arco, y El Gato sacó la pelota espectacularmente, cuando se le metía por arriba. El Fortín no reaccionaba. Con actitud y un rival enfrente que cedía tanto espacios como posesión del balón, Colón fue a la carga cada vez más decididamente. A la salida de un tiro libre desde la izquierda, surgió solo por el segundo palo, en el área chica, pero increíblemente la tiró por arriba. Daba la sensación de que cualquiera de los dos podía convertir, aunque ninguno tenía precisión ni ideas a la hora de cruzar mitad de cancha. Y cuando parecía que la historia ya estaba escrita, a un minuto del final, se enmudeció el José Amalfitani. Cayó un pelotazo larguísimo en el área local, la peinaron y Enría anticipó a Sessa para tocar por arriba y anotar el 1-1. Resultado que ya no sería modificado. Entonces, el sabor amargo fue para Vélez, que pagó haberse conformado con la mínima diferencia. El premio, para un Colón que fue a buscarlo y pudo sonreír para cortar una racha muy negativa.

Saturday, March 24, 2007

España 2 - Dinamarca 1

España renovó sus posibilidades de clasificarse para la próxima Eurocopa al vencer hoy por 2-1 a Dinamarca con mucho más sufrimiento de lo pensado ante un rival que jugó con 10 durante 70 minutos por la expulsión de Niclas Jensen.Ahora España tiene seis puntos en el grupo F, a uno de Dinamarca y seis de Suecia, el líder.A los 34, llegó el primer gol, tras un precioso pase adelantado de Iniesta hacia la carrera de Morientes, que dejó tirado a Agger con un quiebre de cintura y superó por bajo la salida de Sorensen.Sobre el final de la primera parte, Villa bajó un balón en el área y dejó tirado a su defensor, encarando a Sorensen. Definió con precisión para el 2-0.El defensor Gravgaard cónectó un remate casi imposible junto al palo derecho de Casillas, puso el 1-2 y el duelo recobró interés. Aunque los visitantes no puedieron llegar al empate, el equipo de Aragonés sufrió más de la cuenta y sigue sin reconciliarse con la gente, a pesar de la victoria.

Brasil 4 - Chile 0

Brasil le ganado a Chile trotando gracias a la definición de jugadores como Kakà y Ronaldinho, mientras que Robinho fue el que le puso chispa al encuentro. Valdivia y Matías Fernández fueron los más destacados de Chile. Pero igual, era todo amarillo. El partido no ofreció el ritmo que prometía debido a que Chile puso a Brasil las cosas más fácil de lo que los cariocas esperaban. El combinado de Dunga dominó en todo momento un encuentro en el que Brasil no necsitó realizar un gran esfuerzo físico para golear a sus compañeros de continente.
El partido comenzó relajado y sin demasiado ritmo, siendo Brasil la primera selección en generar peligro de cara a gol. Las tímidas llegadas de los brasileños eran las únicas del encuentro, pero fueron suficientes para provocar un penalti en el que Lucio fue derribado por Von Schwedler, un penalti, por cierto, bastante dudoso que Ronaldinho transformó con facilidad batiendo a Bravo.
Al minuto 15 ya estaba todo de cara para los chicos de Dunga, que volverían a anotar otros 15 minutos después tras una bonita jugada que terminaría con un remate limpio de Kaká que, sin parar el balón, perforaba la escuadra chilena.
La primera parte acabó con alguna que otra ocasión para el combinado chileno, que llevaba todo su peligro en las botas de Matías Fernández y Humberto Suazo, aunque este peligro nunca fue suficiente como para inquietar lo más mínimo a Julio César.
La segunda parte nos ofrecría lo mismo que la primera, salvo que tendríamos la ocasión de ver algunos cambios en ambos conjuntos, como los de Vágner Love, Diego y Dudú; o los de Tello, Iturra y Valdivia en Chile.
A pesar de los cambios realizados el juego no cambio, Robinho hizo pensar por un momento que lo iba a hacer cuando pego en el palo una magnífica chilena. El propio madridista se había preparado el lujoso remate levantando el balón y acomodándolo para su mejoir perfil. Bravo estuvo providencial para rozar el esférico y enviarlo al poste.
Al poco de comenzar la segunda parte, en el minuto 49, Brasil anotó el tercero de sus goles con un magnífico lanzamiento de falta que convertiría a la pefección Ronaldinho, que engañaba a Bravo por su propio palo del arco.
A partir de este momento la selección chilena se sentía ya derrotada, y su falta de ideas en el último cuarto de campo hizo posible que las piceladas de calidad de Brasil propiciara el cuarto gol canarinho que cerraría el resultado. Juan sería el encargado de introducir con la cabeza la pelota en la portería, tras un extraño pase de espaldas de Ronaldinho en una melé dentro del área chilena.
El partido moriría en este momento donde el confromismo brasileño se conjugó con un pequeño enfado de los chilenos, que dejaron ver su inconformismo con el resultado con alguna que otra patada fuera de lugar. El colegiado pitaría un poco antes de tiempo debido a una pequeña invasión del terreno de juego, eso sí, invasión pacífica por parte de algunos aficionados que no se conformaban con animar a sus ídolos desde la grada.

Uruguay 2 - Corea 0

La selección de fútbol de Uruguay, con mucha personalidad y gran eficacia, derrotó hoy como visitante a Corea del Sur por 2-0 en un partido amistoso disputado en Seúl.El delantero centro Carlos Bueno, del Sporting de Lisboa portugués y que volvió a ser convocado a la selección charrúa después de un largo período, fue la figura del partido y autor de los dos goles en el primer tiempo. Uruguay, dirigido por Oscar Washington Tabárez e integrado casi en su totalidad por futbolistas que actúan en equipos de Europa, mostró un juego de personalidad, con una defensa férrea y supo aprovechar las pocas oportunidades de peligro que creó frente al arco rival. La selección de Corea, que tiene como entrenador al holandés Pim Verbeek, tuvo la iniciativa en los primeros minutos del partido, y dispuso del balón y el campo en todo el segundo tiempo, pero se mostró sin ideas para tratar de superar a una defensa corpulenta y segura.Por su parte, Perú cayó como visitante frente a Japón por 2-0 en otro encuentro amistoso. Maki y Takahara anotaron los goles del equipo local en el partido que se disputó en el estadio de Yokohama.

Friday, March 23, 2007

Emelec 1 - Nacional 0

Cuando todo estaba para que el tricolor se trajera por lo menos un punto, cuando el trámite del partido no daba para nada, como había sido a lo largo de los noventa minutos, aparecieron los errores. Primero el de Diego Jaume que le pegó un cabezazo a Marco Quiñónez que terminó con la expulsión de los dos, cuando el chileno Selman todavía le dio una mano al tricolor, porque fue claro que el zaguero albo fue el agresor y el ecuatoriano no hizo nada, solo recibir un frentazo en los dientes. Eso llevó a que Carreño realizara una modificación que no tenía en mente. Tuvo que poner a Alejandro Rodríguez, saliendo Ignacio La Luz, lo que debilitó la zona de contención izquierda del equipo, justamente por el lado que el rival más buscaba la llegada, sobre todo por intermedio de un movedizo Jorge Ladines.
Cuando daba la impresión de que el cero a cero no lo movía nadie, apareció una jugada llovida del cielo que terminó dándole la oportunidad a uno de los tantos Quiñónez (Carlos) para pegarle cruzado y mandarla a guardar. Se salvó Emelec, se salvó el técnico Carlos Torres y hasta la familia del entrenador debe estar agradecida a este Nacional que hizo una sola cosa a lo largo de noventa minutos: buscar presionar al rival para no dejarlo jugar.
Pero se olvidó de del ítem más importante: jugar él. Nacional no jugó el partido. No supo qué hacer cuando se hizo de la pelota. Se mató en tratar de tenerla, pero se murió sin saber qué hacer con ella. Y así es imposible.
Carreño dijo que antes del partido no firmaba el empate. Está bien. Pero como planificó el partido, le dio una lapicera a cada jugador. ¿Cuántas chances de gol tuvo a lo largo del partido? Una. Al minuto de comenzado el segundo tiempo un puntazo robado de Jorge Martínez que salvó el caño derecho de Elizaga. Después tuvo dos tiros libres con aproximación en el primer tiempo de Marcelo Sosa y un tiro sin muchas pretensiones de Delgado y un cabezazo de Broli cuando ya se jugaban los descuentos, pero cuéntelas como llegadas, no como potenciales goles.
Demasiado poco. Jugó al empate. La base de la estrategia era esa. Si salía algo, como salió ante Vélez -con otro potencial técnico en ese partido- y se conseguía el empate, fenómeno. Por lo tanto, lo que no quería firmar, lo firmaba. Porque ofensivamente fue nulo. Imprimió sí un sistema de presión-contención correcto, o sea que intentó imprimirle el sello del cero en su arco. Le sobró partido. Faltando dos minutos Emelec se llevó la victoria. Quedaron locos de la vida. Siguen laburando todos. ¿Futuro? No, no tienen. Da lo mismo que hayan ganado, empatado o perdido. Su existencia en esta Copa no existe.
Nacional estudió demasiado el partido. Tanto que se aprendió la lección de memoria. Cuando tuvo que tener una respuesta diferente, no supo qué decir.

Boca 3 - Toluca 0

Boca recibio al Toluca del Tolo Gallego, con el objetivo de tomarse revancha de la dura derrota de la semana pasada para mantener intactas sus chances en el Grupo 7 de la Copa Libertadores. El equipo mexicano, en cambio, llegaba con la moral bien arriba, producto de sus dos triunfos en forma consecutiva, y como único líder, con 6 puntos. La historia empezó mal para los de Russo. Es que el Toluca salió decidido a no dejarse llevar por delante y a apretar sobre la salida misma de la defensa de Boca. Así, cuando todavía no habían pasado tres minutos, Jonatan Maidana quiso salir jugando pero no hizo más que dejársela servida a Vicente Sánchez. El uruguayo lo vio venir bien a Zinha, quien con un disparo tremendo, desde afuera del área, reventó el travesaño del arco de Caranta. Boca tenía la iniciativa pero lucía nervioso en ataque. Riquelme estaba impreciso y no lograba ubicar a Palermo. Modaini, la gran apuesta de Russo, se tiraba sobre la derecha pero no conseguía desequilibrar. Además, la defensa quedaba muy expuesta ante la velocidad de Sánchez. Pero a los 15' cambió todo. Riquelme le metió mucha rosca a un tiro libre desde la izquierda, Maidana le ganó muy bien la posición a su pegajosa marca y metió un frentazo espectacular que dejó sin opción a Cristante. El 1-0 significó un envión anímico tremendo para Boca, que a partir de allí se tranquilizó y empezó a crearle muchos problemas al Toluca. El equipo de Gallego desapareció de la cancha. Rosada le perdió el rastro a Riquelme, Zinha entró muy poco en juego y Vicente Sánchez ya no fue el mismo de los primeros minutos. En cambio, el local se enchufó y encontró espacios en la defensa rival. Por eso no extrañó que ocho minutos más tarde, el xeneize estirara la diferencia. Esta vez, no fue Palermo quien se benefició de un pase de Román, sino al revés. Neri Cardozo desbordó por la derecha y mandó un centro bajo que no pudo rechazar la última línea mexicana. Como no podía ser de otra manera, la pelota le quedó al goleador que desde un ángulo muy cerrado lo vio solito a Romy. El enganche, con Cristante ya rendido y casi debajo del arco, lo único que tuvo que hacer es afirmar su botín derecho para gritar su primer gol desde que volvió al club de sus amores. 2-0 y a manejar el partido. El segundo gol no cambió en nada el partido. Boca siguió presionando como si el partido estuviera 0-0 y el Toluca produciendo poco y nada en ataque. Tal es así que recién a los 35' contó con una chance. Fue en los pies de De la Torre, quien tras un pase de Zinha quedó cara a cara con Caranta pero definió muy mal. Para colmo, el equipo mexicano sufriría la expulsión de Cruzalata cuatro minutos más tarde, por una terrible patada a Ever Banega. En el inicio de la segunda parte, Boca levantó el pie del acelerador y le cedió la pelota al Toluca. Sin embargo, el equipo de Gallego careció de ideas para generar peligro y sólo llegó con disparos desde lejos, como el de Carlos Morales, que obligó a una estupenda respuesta de Caranta. Ni la lluvia lograba tranquilizar a los hinchas de Boca, que enloquecidos por la gran actuación de su equipo, deliraban en las tribunas y vibraban con cada toque de Román, con los tacos de Palermo y los arranques electrizantes de Mondaini. Todo era motivo de aplauso, si hasta Clemente Rodríguez, quien no venía jugando bien, cumplió una gran tarea. Russo tomó nota de que el partido estaba liquidado y sacó a Mondaini y Palermo para que reciban una merecida ovación. Al primero lo reemplazó Bruno Marioni, mientras que por el Loco ingresó Boselli, quien justamente fue el encargado de ponerle la frutilla al postre. A los 37', el pibe recibió de frente al arco y metió una hermosa vaselina ante la tibia reacción de Cristante. Ahora sí, más que nunca, la cuestión estaba cerrada. Para el final sólo quedó tiempo para que los hinchas de Boca, incluido el propio Maradona que una vez más estuvo presente, premiaran a su equipo por otra contundente tarea, que lo deja en lo más alto del Grupo 7. Cierto es que todavía faltan dos fechas por jugar y que el próximo peldaño luce más que complicado (el Cienciano del Pepe Basualdo, en Cuzco). Pero no menos cierto es que si Boca sigue jugando en el nivel en el que lo supo hacer esta noche, va a preocupar a más de un rival.

Thursday, March 22, 2007

Santos 2 - Gimnasia 1

Gimnasia tenia que ganar si pretendía seguir con chances de clasificación en la Libertadores. Enfrente estaba el durísimo y sólido Santos, que llegaba con puntaje ideal, como único líder del Grupo 8. Y encima, sin goles a favor. Si bien el escenario era el Estadio Ciudad de La Plata, el Lobo la tenía brava. Los antecedentes más cercanos tampoco eran gran motivación para el local, que venía de sendas derrotas en Copa y Clausura, ante los mismos brasileños (3-0) y Boca (5-1), respectivamente. Mucha gente, más ilusión y un obstáculo muy difícil de eludir. Actitud, empuje y respuestas al aliento que bajaba desde las tribunas constituyeron la primera imagen que entregó el equipo de Troglio. Habían pasado sólo treinta segundos, cuando luego de una buena jugada colectiva, el uruguayo Silva metió el derechazo y la pelota salió por arriba del travesaño. Lejos. Apenas un aviso, en el comienzo. Gimnasia iba al frente, pero dejaba peligrosos espacios en el fondo. La visita entendió el juego y se paró en su campo para salir de contra. Con esta situación y los reiterados errores defensivos del conjunto argentino, no extrañó que el Santos se pusiera en ventaja a los dos minutos. Fórmula sencilla: desborde por izquierda, centro rasante hacia el medio, nadie la saca y Marcos Aurelio empuja para el 1-0. Como el domingo en La Bombonera, el arranque poco alentador se repetía. De movida, el partido planteaba claramente con al Lobo como protagonista, en la búsqueda, y Santos a la espera. Pacheco tuvo una buena cuando se cumplió el cuarto de hora inicial. Encontró la pelota boyando cerca de la medialuna del área, le dio de derecha y la tiró por arriba. En la siguiente, Silva armó una linda jugada por izquierda, enganchó una y otra vez, y tocó pero el arquero Fabio Costa controló. De contra, Santos lastimaba. Luego de un centro desde la izquierda, Kletnicki debió aparecer para evitar la segunda caída de su valla con una atajada brillante. Gimnasia tenía la pelota y era el que agotaba los caminos para llegar al arco visitante, pero carecía de profundidad de tres cuartos de cancha hacia adelante. Fabio Costa volvió a surgir, esta vez para rechazar un potente disparo tras un toque magistral de Silva, sin dudas el más activo y voluntarioso en la ofensiva de los dirigidos por Troglio. Al ratito, Pierguidi tuvo el empate en sus pies, pero lo taparon justo. Y a once del descanso, luego de un nuevo y garrafal error defensivo, Kletnicki salió al cruce y cometió penal. Cléber Santana se hizo cargo, remató bajo y fuerte: palo y respiro para el pueblo tripero. Con mucho amor propio y entonado por la posibilidad desperdiciada por su rival, Gimnasia fue con todo por la igualdad antes del cierre. Y vaya si estuvo cerca de conseguirlo. Dubarbier desbordó en velocidad por izquierda, envió el centro pasado y obligó a otra atajada impresionante de Fabio Costa, ante un cabezazo. Después, el arquero volvió a salvar a su equipo tras un remate fortísimo. La última estuvo en los pes de Pacheco. El uruguayo buscó el primer palo, de tiro libre, y la bola besó la parte exterior de la red. El esfuerzo final era la esperanza del local de cara al segundo tiempo. A pura intensidad, la etapa complementaria empezó con emociones, errores y varias ocasiones de gol. La primera fue una jugada preparada del Santos: Kléber envió un tiro libre desde la izquierda y Cléber Santana cabeceó. A las manos de Kletnicki. La respuesta no demoró en llegar. Dubarbier recibió en la puerta del área, giró y metió el zurdazo bajo. Fabio Costa, quieto, no podía hacer nada. Pero la pelota salió por muy poco. Enseguida, también de tiro libre, Pacheco estuvo a punto de dejar las cosas como al principio. El uruguayo remató suave, con cara interna, y el palo derecho del número uno visitante le dijo que no. Gimnasia merecía más en La Plata. Las agujas del reloj seguían girando y los brasileños no demostraban intenciones de salir del fondo. Es que estaban cómodos y mantenían la diferencia, pese al sufrimiento en algunas jugadas. En un contraataque, Zé Roberto se escapó por el medio y definió de punta ante Kletnicki. Tapó el arquero. El Lobo se jugaba el todo por el todo para que la paridad que reflejaba el trámite se trasladara al resultado. Y, a los tumbos, por momentos peloteaba a un Santos que sólo aguantaba. Marcelo rechazó con lo justo un cabezazo de Semino, quien luego empujó abajo del arco un testazo de Pierguidi pero el gol fue anulado por posición adelantada. Ataques desordenados, remates forzados desde afuera del área, pocas ideas, menos ingenio y un rival que se abroquelaba muy bien atrás conformaban un combo que le complicaba la vida al equipo de Troglio. Sin embargo, a tres de que la historia terminara, el uruguayo Leal ganó en las alturas y puso la pelota en el ángulo superior izquierdo de Fabio Costa. Desahogo y 1-1. Aunque poco le duró la alegría a Gimnasia. En la última, a la salida de un lateral desde la izquierda, Zé Roberto quedó solo en el área y definió arriba, ante Kletnicki. Nada pudo hacer el arquero para evitar un cachetazo del que El Lobo ya no iba a poder levantarse. El 2-1 eran las cifras definitivas. Así fue, entonces. Después de los noventa, el horizonte se tiñó de negro tanto como pintaba el panorama en la previa. Golpe duro para el conjunto platense, que el jueves 5 de abril visitará al Pasto, en Colombia, con la obligación de sumar de a tres para darle un poco de vida a su sueño copero.

Esperado regreso

“Nadie tiene el lugar seguro en la selección, nadie puede decir que por antecedentes ya está en el equipo. Hay que adaptarse a lo que se exige en el fútbol actual. Quiero un equipo corredor, a eso se deben adaptar todos. Todos van a saber que hay que marcar y sacrificarse por el equipo porque lo hablamos antes de que cada jugador se sume al grupo”, expresó el entrenador.
El Chino reaparecerá en la selección luego de dos años de ausencia. Su último partido lo jugó el 17 de noviembre de 2005 ante Australia.
El jugador de Inter de Milán será tenido en cuenta en el equipo como delantero, tal como reveló Tabárez a El Observador en su edición del 23 de marzo de 2006. “Es un delantero, el mayor aporte es en ataque, no lo veo de 10. De todos modos en cada sistema de juego se aceptan variables. Es un gran jugador, está sano y tenemos la oportunidad de verlo”, sentenció.

Banfield 3 - America 1

Con la imperiosa necesidad de ganar para calmar las aguas después de una serie de malos resultados que habían determinado la salida del técnico Patricio Hernández, Banfield se jugaba mucho más que tres puntos en su estadio ante el América de México. Dos derrotas al hilo en el Clausura y una goleada (4-0) en contra casualmente frente a los aztecas en la última presentación copera no eran el mejor augurio para El Taladro, que además debía hacerse fuerte como local para seguir con chances de clasificación en el Grupo 1. Dirigido transitoriamente por Vitamina Sánchez, ayudante de campo de Hernández, Banfield salió con todo a buscar la victoria en el Florencio Sola. Mucha presión, actitud y las líneas bien adelantadas. La primera situación de gol la tuvo Barraza, quien le dio de zurda después de que Lujambio le bajara la pelota, de cabeza. Pero su remate salió mordido, muy lejos. El local se llevaba por delante a un rival que poco tenía que ver con el que había jugado dos semanas atrás, en el Estadio Azteca. Y pasó lo que se preveía. El asedio del Taladro acorraló al visitante contra su arco y llegó la apertura del marcador. Rojas quiso rechazar en el corazón del área y la bola dio en el pie izquierdo de Lujambio. El uruguayo, bien ubicado, anotaba el 1-0 y le daba tranquilidad a su equipo. A todo esto, lo del América era muy flojo. Tibio. Argüello probó desde afuera del área, en uno de los pocos intentos del conjunto mexicano. Pasó muy cerca. En los minutos finales de la etapa inicial, Banfield fue por más. Primero, Sanguinetti peinó un tiro libre desde la derecha y Ochoa se mandó una atajada tremenda. En la siguiente, no falló. A seis del descanso, Lujambio ganó de arriba y Cvitanich desbordó por derecha. El uruguayo picó por el medio y recibió una habilitación magistral. Sólo tuvo que empujar, de zurda, para poner las cosas 2-0. Un gol psicológicamente importante de cara a la segunda parte. Para jugar el último período, Bilos ingresó por Argüello en la visita y fue ovacionado por los hinchas, que recordaron su buen paso por el club. En el comienzo, nomás, Cvitanich tuvo el tercero en su cabeza, pero el arquero Ochoa estaba bien ubicado. El Taladro controlaba el trámite sin problemas y dominaba a un equipo mexicano que no le encontraba la vuelta al partido. Cuando faltaban veinte para el cierre, llegó la frutilla del postre. Cvitanich presionó en su propio campo, recuperó la pelota y, lanza en mano, escaló por la banda izquierda sin que nadie le saliera. Bardaro la pedía por derecha, pero el goleador se tuvo fe, quedó mano a mano con Ochoa y definió categóricamente, con la cara interna de su pie derecho. Golazo, 3-0 y fiesta en el Sur. Estaba todo dicho. Y estaba bien. Sobre el final, América alcanzó injustamente el descuento. Primero, porque no lo había merecido. Segundo, porque Santiago Fernández comete infracción. Y, tercero, porque el autor del gol, Cabañas, estaba en posición adelantada. Completita. Lucchetti sacó rápido, la pelota dio en la espalda de Fernández y Cabañas convirtió con el arco libre. El 3-1 amargó una noche que venía muy dulce e incluso influyó en las posiciones del Grupo 1. Le quedan dos fechas a Banfield. La próxima, el martes 3 de abril ante El Nacional, en Ecuador. Las posibilidades están intactas.

Wednesday, March 21, 2007

Real Potosi 2 - Atletico Maracaibo 2

Real Potosí de Bolivia jugando con su público y la altura no pudo con Atlético Maracaibo de Venezuela y empataron 2-2, en un cotejo animado válido por el grupo 5 de la Copa Libertadores 2007 y que dejó a ambas escuadras lejos de los puestos de clasificación.La semana pasada jugando en Venezuela, Atlético Maracaibo no pudo con Real Potosí y empataron 1-1, y en el cotejo de revancha ambas escuadras tampoco pudieron superar a sus rivales, por lo que ambos equipos siguen en los últimos lugares de la llave.Flamengo es líder del grupo 5 con 7 puntos, seguido del Paraná Clube, también de Brasil, con 6 puntos -siendo ambas escuadras brasileñas las favoritas para acceder a la tercera fase. Tercero es el Potosí con 3 puntos, mientras Maracaibo cierra la tabla con 2 unidades.En cuanto al partido, Real Potosí abrió el marcador a los 13 minutos, en lo que parecía encarrilar un triunfo fácil con tanto de penal de Edu Monteiro, pero el cuadro boliviano demostró una vez graves falencias en defensa y permitió el empate de Casseres a los 37 minutos.Empero, Potosí no se amilanó y volvió a ponerse arriba en el marcador rápidamente con tanto -otra vez- del brasileño Monteiro al minuto 41 y así se fueron a las duchas.Pero Maracaibo no se quiso ir de Bolivia con las manos vacías y otra vez aprovechando las falencias en defensa de los "realistas, llegó al empate 2-2 con tanto de Ballesteros, en lo que a la postre sería el resultado final.

Colo Colo 4 - Caracas FC 0

Colo Colo de Chile propinó una humillante goleada en condición de visitante a Caracas FC de Venezuela por 4-0 que lo vuelve a meter a la pelea por uno de los cupos a la tercera fase de la Copa Libertadores 2007.El cuadro chileno supo sacar provecho a la condición de "visitante" del cuadro venezolano que fungió de local en el estadio de Cúcuta (Colombia), luego que la Confederación inhabilitara su estadio por poca capacidad de espectadores.Ya en lo deportivo, salvo unos sofocones en los primeros minutos, el cuadro chileno se mostró muy superior a los venezolanos y al final "pintó" una goleada con dos goles en cada tiempo, siendo la figura descollante del compromiso el volante colocolino Sánchez que hizo tres goles.Sánchez no hizo extrañar al "Mati" Fernández ni al goleador Suazo y se despachó con tres tantos al minuto 21', 58' y 85', mientras que Giménez había puesto el 2-0 a los 28 minutos.Con el triunfo Colo Colo suma sus primeros tres puntos en la llave, y aunque sigue último se acerca al River Plate de Argentina y LDU de Quito que tienen 4 puntos. Caracas -pese a la caída-sigue líder con 6.

Cerro Porteño 2 - Cucuta Deportivo 1

Derrochando corazón y garra, Cerro Porteño de Paraguay derrotó 2-1 a Cucuta Deportivo de Colombia, para mantenerse con vida en la Copa Libertadores 2007, en partido válido por el grupo 3 del torneo.Cerro Porteño supo reponerse a un gol del cuadro colombiano en el primer tiempo, y tras un segundo tiempo donde dominó, con desorden pero con mucho tesón, logró el tanto del triunfo ante un Cúcuta que no mereció perder pero al final complicó sus posibilidades de clasificación con la derrota.El "Ratón" Pérez había adelantado al Cúcuta en el minuto 36, de tiro penal, mientras ya en el complemento el cuadro paraguayo -con el apoyo de su público- empujó a su rival hacia su campo y consiguió la paridad con un golazo del "Tigre" Ramírez al minuto 51.En el minuto 66, una jugada que no tenía destino de red se convirtió en el desnivel para el Cerro, cuando un compañeró pivoteo el balón para Da Silva y éste de media vuelta la mandó a guardar al arco del buen portero Zapata.Con el triunfo, Cerro Porteño suma 4 unidades en el torneo y aún puede aspirar a uno de los cupos a la siguiente fase, mientras Cúcuta quedó rezagado con tres unidades. Gremio de Brasil también tiene cuatro y es segundo por diferencia de goles mientras lidera la llave el Tolima de Colombia.Cerro Porteño: Hilario Navarro; Lorgio Álvarez, Nelson David Cabrera, Ernesto Cristaldo, Eder Godoy; Fidel Pérez, Cesar Ramirez, Oscar Moisés Gamarra, Edgar González; Domingo Salcedo, Alejandro Damián Da Silva.Cúcuta Deportivo: Robinson Zapata; Rubén Dario Bustos, Julian Hurtado, Walter Moreno, Joe Ragua; Charles Castro, Nelson Florez, Dumar Rueda, Macnelly Torres; Juan Manuel Martínez, Blas Pérez.

Tuesday, March 20, 2007

Deportes Tolima 1 - Gremio 0

Deportes Tolima de Colombia tomó por asalto la punta del grupo 3 de la Copa Libertadores al lograr una victoria sobre Gremio de Brasil por 1-0, en un partido jugado en el estadio Manuel Murillo Toro de Ibagué.Un colocado remate de Jorge Perlaza al minuto 33, tras un rebote del meta Saja, le dio el sorpresivo triunfo al cuadro de Tolima que quedó como único líder de la serie con 7 puntos, y dando un paso importante para lograr su clasificación a la próxima ronda.El cuadro colombiano supo imponer condiciones a un Gremio que arrancó jugando un buen partido -incluso le anularon un gol- pero a medida que pasaba el tiempo se fue diluyendo en ataques sosos y que jamás pusieron en peligro el arco local.Por su parte, Tolima -equipo dirigido por Jaime de La Pava- poco a poco se apoderó de las acciones y para la media hora de juego ya mandaba en el campo. A los 33, un furibundo remate de Charría encontró mal parado a Saja, que cedió un rebote que Perlaza se encontró y éste la mandó a guardar en el arco de Gremio para el 1-0.De ahí en más la jugadas fueron repartidas, con Tolima apostando al contragolpe y con un Gremio que se fue adelante en pos del empate pero sin fuerza ofensiva y al final los pelotazos fueron su única arma pero ni asi pudieron con un corajudo cuadro colombiano.Con la victoria, Tolima es el nuevo líder del Grupo 3 con siete unidades, seguido del elenco brasileño que se quedó con 4. Tercero es el Cúcuta Deportivo con 3 y cierra la tabla con 1 punto el Cerro Porteño de Paraguay.Deportes Tolima: Agustín Julio; Hilario Cuenú, Braham Sinisterra, Roger Cambindo, Gerardo Vallejo; Juan Carlos Escobar, Yulián Anchico, Hernando Patiño, John Charria (González); Carlos Darwin Quintero (Rolong), Jorge Perlaza (Savoia).Gremio: Sebastián Saja; Patricio, William, Rolando Schiavi, Lucio; Nunes, Lucas, Diego Souza (Marques), Tcheco; Ramón, Everton (Aloísio).

Defensor Sporting 2 - Deportivo Pasto 1

Deportivo Pasto volvió a morder el polvo de la derrota en casa, esta vez al caer 1-2 ante el Defensor Sporting de Uruguay, en un partido emocionante de principio a fin por el grupo 8 de la Copa Libertadores 2007.El cuadro colombiano -que hasta hoy suma tres derrotas en tres presentaciones- sacaba un importante resultado sobre el equipo uruguayo, pero en los últimos diez minutos vio como todo se derrumbaba y la visita se llevaba una victoria de la ciudad de Pasto.Jorge Rodas abrió el marcador para el cuadro local a los 26 minutos, en una noche que pintaba muy buena para el local, que sin embargo al minuto 46 perdía a Jaramillo por expulsión.Eso avivó el juego de la visita, que sin embargo luego perderí a Fernández por expulsión y todo se volvería a emparejar. Pero el juego brusco no quedaría allí ya que minutos después el árbitro peruano Víctor Hugo Rivera expulsó al local Ramos y Vila de la visita.Tras los encontronazos y expulsados, salió mejor parado el Defensor, que en los últimos diez minutos del partido se aplicó al máximo para conseguir una victoria insospechada. Primero con el empate de Martínez al minuto 81 y luego con tanto de Diego de Souza al 91, tras un contragolpe mortal con un Pasto que se fue a la loca por el triunfo, dejando su arco a merced.Con la victoria, Defensor Sporting escala al segundo lugar con 6 puntos, en un grupo que es cómodamente dominado por el Santos de Brasil con 9. Tercero marcha el Gimnasia y Esgrima con 3 puntos y cierra la tabla el Deportivo Pasto, el peor equipo de la Copa junto al Alianza Lima de Perú.

Zidane y Ronaldo jugaron un partido a beneficio

Ronaldo y Zidane se volvieron a juntar en un campo de juego. Esta vez, no fue en el Bernabéu con la camiseta del Real Madrid, sino en Marsella, en el tradicional partido que ambos organizan cada año en la lucha contra la pobreza, del que también participaron los argentinos Roberto Abbondanzieri, Leandro Cufré y Mariano Pernía. Sin dudas, la gran atracción de la noche fue Zidane, que recibió todo el cariño del público francés cada vez que tocó la pelota. Pero el partido fue lo de menos. Hubo fiesta y humor en el césped con la presencia de Jamel Debbouze, un famoso cómico francés amigo de Zizou, que con la complicidad del árbitro del partido, Pierluigi Collina, mezcló fútbol y situaciones de humor en el césped y hasta se dio el lujo de convertir un gol en la victoria de los amigos de Zidane por 6-2. "Los amigos de Ronaldo" tuvieron un entrenador de categoría: Vicente del Bosque. El Bigotón hizo jugar unos minutos a Abbondanzieri, en lugar del brasileño Dida. En tanto, Leandro Cufré y Mariano Pernía estuvieron desde el arranque. Amigos de Zidane: Víctor Valdés; Marquinho, Blanc, Gallas, Oli, Luccin, Zidane, Cana, Waddle, Ravanelli, Robert. También jugaron Givet, Rebrov, Jabel Debbouze, De Cock, Sichi, Stojkovic, Kameni, Portillo, Boli. Amigos de Ronaldo: Dida; Sergio Ramos, Rodrigo, Ronny, Pernía; Belletti, Paulo Sousa, Rivaldo, Cufré; Julio Baptista y Ronaldo. También jugaron Abbondanzieri, Cayetano Rivera, Jehle, Gerard, Sonny Anderson, Correa, Christian, Sergio. Goles: PT 38m Ronny (AR), en propia meta, ST 22m Sichi (AZ), 25m Jamel Debbouze (AZ), 30m Gerrard (AR), 33m Portillo (AZ), 34m Al Jaber (AZ), 38m Sonny Anderson (AR), 40m Portillo (AZ).

Sunday, March 18, 2007

River 1 - Quilmes 0

Quilmes y River llegaban al enfrentamiento por la sexta fecha con realidades diametralmente opuestas. Los locales seriamente comprometidos con el descenso presentaban una alineación con muchas caras jóvenes salidas de sus inferiores. Los visitantes, que habían sacudido el mercado del verano con varias incorporaciones, con un plantel lleno de figuras, que incluía su más flamante adquisición, Mauro Rosales, entre los titulares. Pero entre las ganas de los dirigidos por Fanesi y las distracciones de los de Passarella, los primeros minutos del partido transcurrieron con un Quilmes sorprendentemente superior a River, asfixiándolo en todos los sectores de la cancha y llegando a las proximidades del arco de Carrizo con algo de riesgo. Sosa estaba firme atrás, Diego Torres se tiraba a la derecha y complicaba a la dupla Villagra-Lussenhoff. Medina probaba desde afuera. Ibáñez tuvo varias como para abrir el marcador. Quince minutos tardó River en llegar por primera vez, cuando Belluschi tiró un centro desde la derecha y no llegó a empujarla Farías. El conductor no aparecía y, las pocas veces que la pelota le llegaba a sus pies, abusaba de pelotazos para el 9 que, o no llegaban a destino, o lo encontraban adelantado. Ni Rosales, ni Sambueza se sumaban al armado. Ponzio estaba impreciso y de un error suyo casi llega el primero de Quilmes. Otros quince minutos y segunda llegada: centro de Rosales, y no llegaron Farías y Belluschi. Muy poco. Y los hinchas visitantes empezaron a impacientarse. El partido ofrecía pocas emociones. Y algunas jugadas ordinarias. Un tiro libre desde la izquierda de Diego Torres terminó en lateral del otro lado. Lo tomó Villagra y no logró introducir la pelota en el campo con las manos. Una postal del peor primer tiempo de River en lo que va del torneo. Recién sobre el final se encendió un poco con dos llegadas de Ibáñez y una de Sambueza, cuyo tiro al bulto pegó en el arquero Grosso. El pedido de Orteeeeeeee-gaaa que bajaba de la tribuna visitante cuando arrancó el segundo tiempo sonaba más a una queja con la producción del equipo de Passarella que a un deseo de ver al jujeño en la cancha. En vano, como muchas veces cuando se reclama por un jugador. Porque lo que necesitaba River no era un salvador sino que sus jugadores comenzaran a hablar el mismo idioma futbolero. La obligación de no alejarse del puntero, el San Lorenzo de Ramón Díaz, empujó a los jugadores visitantes hacia delante. Empezaron a tocar más y a llevar la pelota por abajo. Lentamente el balón comenzó a pasar más tiempo en el territorio cervecero, aunque sin mayores peligros. Quilmes esperaba agazapado meter una contra con Diego Torres o Ibáñez. Pero sus volantes quedaban muy alejados de los delanteros: ¿habrán sentido el esfuerzo realizado en la primera mitad? River parecía empezar a torcer la historia en su favor. Y lo tuvo Farías con un cabezazo, que se fue alto. Lussenhoff no llegó a tocar un centro cruzado que sólo había que soplarlo. Y Grosso le tapó un remate de media distancia a Ponzio que llevaba dirección de gol. Avisaba River, pero le faltaba el gol. Faltaban 20 para el final cuando Passarella se cansó y decidió mandar a Ariel Ortega al campo, por Sambueza. Belluschi se paró a la izquierda y El Burrito suelto, a veces cerca de él, a veces por la derecha. La idea era buscarlo a Farías desde los costados. ¿Cómo explicar el gol que erró El Tecla sólo frente al arquero? Y el siguiente... Fueron muchas las que tuvo, y esta vez no embocó ninguna. Si casi se lo gana Quilmes con un par de contras. Porque River atacaba con mucha gente y quedaba muy desprotegido atrás. Ibáñez punteó a las manos de Carrizo su oportunidad. Y el ingresado Kalinski quiso tirarle una vaselina al arquero que se fue muy por arriba del travesaño. En el fondo, Capria y Sosa eran una pared contra la que chocaban todos lo intentos de River. Los últimos minutos fueron de ida y vuelta. Desaparecido Belluschi, el Tecla con la pólvora mojada y con Ortega lejos del nivel que supo mostrar en el verano, antes de su recaída, al equipo de Passarella le faltaba vuelo para lograr el triunfo y el partido iba irreversiblemente hacia un cero a cero final. Y hubiera sido justo. Pero en el descuento llegó el polémico gol de River. Centro desde la derecha, El Burrito la fue a buscar con la cabeza y la pelota le pegó involuntariamente en el brazo –se vio claramente la intención de cabecear- y se metió en el arco de Grosso. El árbitro Daniel Giménez y el asistente Lovatto –explicaron más tarde- no juzgaron la mano como intencional y convalidaron el tanto. Y hubo bronca e incidentes en la tribuna local. Y festejo en todo River y en Ortega. Justo en el día de su regreso. Una alegría por él. Pero un llamado de atención para el equipo de Núñez, que volvió a sumar en el descuento. Ya van tres veces: el gol de Tuzzio ante Lanús, el de Belluschi ante Arsenal y ahora éste. No puede apostar a que la suerte esté siempre de su lado.

Real Madrid 2 - Nastic 0

Robinho salió al rescate del Real Madrid ante el Nástic. El equipo de Capello iba camino de protagonizar otro ridículo en el Bernabéu pero la aparición del itermitente jugador brasileño tras el descanso espantó los fantasmas de los numerosos fiascos del Madrid en su feudo esta temporada. Los blancos jugaron de nuevo un mal partido ante su afición ante un rival mermado por la expulsión de César Navas desde el minuto 5 de partido.El Nástic, que llegaba en buena racha tras ganar al Sevilla, quería sacar algo positivo de un escenario donde ya habían pescado Celta, Recreativo, Levante, Atlético, Betis, Villarreal y Getafe, pero Iturralde González, colegiado del encuentro, expulsó a César Navas a los cinco minutos de partido. Parecía que el Nástic se iba a llevar un saco de goles, pero la realidad fue bien distinta.El Real Madrid hizo lo que nunca hay que hacer cuando juegas con un futbolista más: intentar atacar por el centro. Una y otra vez Guti y compañía se empeñaban en entrar por el carril central y los blancos siempre se encontraban con la cerrada defensa tarraconense. La verdad es que el Madrid no tenía ningún jugador de banda. Ni Raúl, ni Higuaín, ni Cassano, ni Van Nistelrooy son jugadores para desbordar por los costados y eso lo notó el equipo blanco.El Nástic, a pesar de su inferioridad, plantó cara al Madrid. Dominó gran parte de la primera mitad e incluso Cuéllar tuvo una buena ocasión para abrir el marcador en un espléndido disparo desde la frontal del área. El Real Madrid era incapaz de derribar la barrera del Nástic y cuando llegó el descanso la parroquia blanca despidió con pitos a los suyos por el mal juego del Madrid.
RevulsivoCapello decidió en el vestuario que Robinho tenía que salir al terreno de juego. Los planteamientos de Capello son siempre discutibles y criticables pero el italiano acertó al dar entrada al brasileño por un Cassano que no aportó. En dos jugadas Robinho levantó el ánimo de los suyos. Primero abrió la lata del Nástic al aprovechar un mal disparo de Van Nistelrooy y después con un chutazo desde lejos que dio en el palo izquierdo de Bizarri. El brasileño fue el único del Madrid que no jugaba a la velocidad de crucero a la que están acostumbrados sus compañeros y que él se contagia cuando parte de titular.Tras varios goles fallados por Higuaín y Van Nistelrooy, el partido echó el telón con un gol en propia meta de David García tras un buen centro de Michel Salgado a Raúl. El Madrid se llevaba los tres puntos que le aupan a la tercera posición de la Liga y que le permiten seguir soñando con el título.

Boca 5 - Gimnasia 1

Con un Palermo inspirado y una ráfaga de goles en los primeros diez minutos del partido, Boca logró una goleada que le permite seguir cerca de San Lorenzo en la lucha por el Clausura. El conjunto de Russo, que quedó a tres puntos del Ciclón, ganó además un poco de aire de cara al compromiso que deberá afrontar el próximo jueves ante Toluca por la Copa. Palermo, que por primera vez en su carrera marcó cuatro goles en un partido, le robó el protagonismo a Guillermo Barros Schelotto, que jugó bien el primer tiempo, pero fue reemplazado en el segundo por un problema físico. El Mellizo recibió una ovación del público xeneize, que lo reconoció tras una semana importante para el jugador platense ya que no había jugado en el último partido de la Libertadores. Con esta victoria, Russo logró quebrar la racha adversa que tenía en la Bombonera, donde nunca había podido ganar como DT de Boca ni dirigiendo otros equipos.
A los 14 minutos del partido iban 4 a 0. Gimnasia entró muy mal parado en el campo de juego y antes de que pudiera darse cuenta se vio 4 goles abajo. Los volantes de Boca desbordaron constantemente por los costados, ganando fácilmente las espaldas de sus marcadores. Mucha diferencia, física y técnica. Más allá de la pobre actuación en defensa, Gimnasia tuvo, sobre todo en el primer tiempo, varias chances de gol en los pies de sus delanteros. Pero al lobo no le salió nada bien, y entre la mala puntería y las buenas intervenciones de Caranta, Boca logró mantener el cero hasta los 5 del ST.
Palermo las buscó todas y fue el eje del equipo. Sus compañeros lo buscaron durante todo el partido y siempre respondió. Marcó 3 goles en la fecha pasada a su Estudiantes y hoy no perdonó al Lobo. Por primera vez en su carrera marca 4 goles en un partido. Guillermo volvió a la titularidad y participó de tres de los goles de Boca. Muy peligroso al comienzo del encuentro, ganando las espaldas de los defensores del lobo, luego se diluyó y Russo lo reemplazó a los 8 del ST, en medio de una ovación. Maradona volvió a colgarle una bandera en su palco dedicada exclusivamente a él.