Sunday, April 15, 2007

San Lorenzo 1 - Gimnasia 0

El partido ante Gimnasia (LP) era una verdadera prueba de fuego para San Lorenzo. Es que para el equipo de Boedo, la derrota ante Estudiantes no sólo significó perder el invicto sino volver a compartir la punta del Clausura. Por eso, además de cambiarse la Chomba de la suerte, Ramón Díaz decidió jugársela por el tridente Gastón Fernández-Silvera-Lavezzi. Enfrente, un rival con un técnico interino a la espera de la llegada de Maturana y con la ilusión renovada, tras las victorias ante Deportivo Pasto, en la Copa Libertadores, e Independiente. Una multitud se acercó al Nuevo Gasómetro para acompañar al Ciclón. El local arrancó muy nervioso y el Lobo se adueñó de la pelota, con la habilidad de Piatti, la movilidad de Leal y la presencia de Silva en el área. Justamente, luego de una gran combinación entre ellos, la visita casi pega primero. Pero el cabezazo del goleador uruguayo pasó muy cerca del palo izquierdo de Orión. El equipo platense le jugaba de igual a igual al líder. Recién a los 10' San Lorenzo llegó con cierto peligro al arco de Kletnicki. Y fue a través de Lavezzi, el que más buscó. El delantero de la Selección se sacó dos hombres de encima y le pegó fuerte y abajo, desde muy lejos. La pelota pasó muy cerca. Pero había sido un intento individual, no una acción en conjunto. "Jugá Gata, jugá", pedía a los gritos Ramón para romper con la anemia de volumen de juego de su equipo. Hasta ahí, el rubio delantero no había conseguido marcar diferencias y no se encontraba con Silvera. Tampoco se lo veía preciso al Malevo Ferreyra. Sólo Ledesma le imprimía un poco de orden y precisión al medio. Se jugaba al ritmo que Gimnasia (LP) quería. Pero apareció Lavezzi y una desinteligencia del fondo tripero y llegó el 1-0. El Pocho se recostó sobre la derecha, junto marcas y la jugó para la trepada de Tula. El ex River mandó un gran centro para la Gata Fernández, quien aprovechó el hueco que dejó la salida de San Esteban (estaba siendo atendido por el médico) y la mandó adentro con un cabezazo impecable. El gol tranquilizó mucho al Ciclón. Tanto Leal como Silva dejaron de pesar en el trámite y la defensa local comenzó a afirmarse. El paraguayo Torres ajustó la marca sobre Piatti, y las subidas de Ormeño fueron bien tapadas por el Malevo. Todo se podría haber terminado en el cierre del primer tiempo, cuando Lavezzi quedó mano a mano con Kletnicki. Pero el joven arquero resolvió muy bien y evitó otra caída de su valla. En el inicio del segundo tiempo, San Lorenzo salió decidido a liquidarlo para no pasar sobresaltos. Gimnasia (LP) se plantó muy atrás y aguantó como pudo. Cada desborde de Lavezzi era un dolor de cabeza para el Lobo. Pero faltó precisión en el último toque y así, el Ciclón terminó sufriendo. Ramón tomó sus recaudos y rompió el tridente: sacó a la Gata Fernández y mandó a la cancha a Alvarado. Esto agrandó a la visita, que se soltó más y comenzó a llegar, aunque no con mucha claridad. Sólo un intento de Silva y la lluvia de centros del final inquietaron a Orión y compañía. Pero también lo pudo liquidar el Ciclón, con un zurdazo de Rivero que sopló el palo derecho. Ganó bien San Lorenzo un partido decisivo para sus aspiraciones. Pero no le sobró nada. "Necesitábamos reaccionar así tras una derrota. Ahora, esperamos a ver que pasa mañana. Ojalá que River pueda ganar, je", afirmó el Pelado mientras se despedía de la hinchada, que cada vez se ilusiona más. La presión la tiene Boca.