El marco en El Monumental era acorde a la motivación, casi nula por cierto, que despertaba el partido que River debía jugar ante Colo Colo. Entonces, el principal estímulo era la vuelta a la titularidad de Ortega, después de 214 días. Con este choque, se cerraba la participación del equipo de Passarella en la Libertadores, de la que estaba eliminado desde la derrota en Colombia, frente al Caracas, el último 5 de abril. Para el conjunto chileno, en tanto, significaba la posibilidad de terminar en lo más alto del Grupo 6. Llegaba a Núñez con nueve puntos, la misma cantidad que los venezolanos, que visitaban a Liga en Quito. Varios suplentes, poco público y la cabeza puesta de lleno en el Clausura -el domingo va ante Central- no contagiaban demasiado. Pero, claro, había que jugar. El técnico argentino del Cacique, el Bichi Borghi, también presentaba una formación con la ausencia de algunos habituales titulares, reservados para el clásico del domingo frente a la Universidad de Chile. A la hora del fútbol, River demostró más actitud y fue para adelante por la victoria. Cuando corría el segundo minuto, Ortega remató tras un pase de Galván y la pelota dio en la parte exterior de la red. Y al ratito, Lussenhoff metió un derechazo a la salida de un tiro de esquina. Por arriba. Los dirigidos por el Kaiser dominaban el medio y buscaban ideas en la movilidad del Burrito. Justamente luego de un tiro libre del jujeño, Andrés Ríos cabeceó y la pelota se fue por muy poco. Alto, casi pidiéndole permiso al travesaño. Colo Colo se replegaba para salir de contra. Tibio, tímido. Tuvo la primer con un buen intento de Fierro, desde afuera del área. Cerca. A partir de los veinte minutos finales de la etapa inicial, el trámite decayó considerablemente. River tenía la posesión del balón, pero no lastimaba. Sin ingenio, dependía mucho de un Ortega que se fue desinflando con el girar de las agujas del reloj. Encima, cerca del cierre, Rivas rechazó en el área con tanta mala fortuna que la pelota pegó en la espalda de Suazo y casi se le mete al arquero Ojeda. Llegó el descanso. El equipo argentino seguía sin convertir como local en la Copa. Mientras tanto, Liga vencía a Caracas y Colo Colo se adueñaba de la cima de su zona. La segunda parte comenzó de la misma forma que había arrancado la primera. Los de Passarella con la iniciativa y El Cacique a la espera. Y así, sin que le sobrara nada, creó algunas situaciones. A los treinta segundos, Ortega tiró un buen taco y a Ríos lo taparon justo, cuando iba a definir. Luego, Sambueza probó desde afuera del área, pero su zurdazo fue controlado por Cejas, en dos tiempos. Y enseguida, Ríos sacó una buena media vuelta desde la medialuna que volvió a tapar Terremoto. Era notoria la superioridad de River ante un rival timorato. Y apenas pasado el cuarto de hora inicial de ese segundo tiempo, a la salida de un tiro libre, llegó el justo 1-0 parcial. Ortega tocó cortito, Belluschi la frenó y Galván remató bajo y fuerte. La bola se desvió en Meléndez y se metió abajo, a la derecha, de Cejas. Estaba bien. A partir de la ventaja, el conjunto argentino se dedicó a justificar la victoria con la pelota en su poder. Así también dispuso de más de una ocasión para aumentar. Belluschi tuvo una clarísima cuando entró solo por el medio y definió, aunque su toque fue impreciso y Cejas rechazó. La historia parecía sentenciada. Colo Colo fue a la carga en el cierre, pero su desorden le facilitó todo al local. No dio para más en Núñez. River se sacó la mufa de no poder meterla en su estadio y consiguió un triunfo que sólo puede servirle anímicamente. El primer lugar del Grupo 6 fue para el equipo chileno y el segundo de Caracas. Adiós esta edición de la Libertadores para el Millo, que ahora deberá hacer un gran final de torneo para pelearle el título a San Lorenzo y Boca.
Thursday, April 26, 2007
River 1 - Colo Colo 0
El marco en El Monumental era acorde a la motivación, casi nula por cierto, que despertaba el partido que River debía jugar ante Colo Colo. Entonces, el principal estímulo era la vuelta a la titularidad de Ortega, después de 214 días. Con este choque, se cerraba la participación del equipo de Passarella en la Libertadores, de la que estaba eliminado desde la derrota en Colombia, frente al Caracas, el último 5 de abril. Para el conjunto chileno, en tanto, significaba la posibilidad de terminar en lo más alto del Grupo 6. Llegaba a Núñez con nueve puntos, la misma cantidad que los venezolanos, que visitaban a Liga en Quito. Varios suplentes, poco público y la cabeza puesta de lleno en el Clausura -el domingo va ante Central- no contagiaban demasiado. Pero, claro, había que jugar. El técnico argentino del Cacique, el Bichi Borghi, también presentaba una formación con la ausencia de algunos habituales titulares, reservados para el clásico del domingo frente a la Universidad de Chile. A la hora del fútbol, River demostró más actitud y fue para adelante por la victoria. Cuando corría el segundo minuto, Ortega remató tras un pase de Galván y la pelota dio en la parte exterior de la red. Y al ratito, Lussenhoff metió un derechazo a la salida de un tiro de esquina. Por arriba. Los dirigidos por el Kaiser dominaban el medio y buscaban ideas en la movilidad del Burrito. Justamente luego de un tiro libre del jujeño, Andrés Ríos cabeceó y la pelota se fue por muy poco. Alto, casi pidiéndole permiso al travesaño. Colo Colo se replegaba para salir de contra. Tibio, tímido. Tuvo la primer con un buen intento de Fierro, desde afuera del área. Cerca. A partir de los veinte minutos finales de la etapa inicial, el trámite decayó considerablemente. River tenía la posesión del balón, pero no lastimaba. Sin ingenio, dependía mucho de un Ortega que se fue desinflando con el girar de las agujas del reloj. Encima, cerca del cierre, Rivas rechazó en el área con tanta mala fortuna que la pelota pegó en la espalda de Suazo y casi se le mete al arquero Ojeda. Llegó el descanso. El equipo argentino seguía sin convertir como local en la Copa. Mientras tanto, Liga vencía a Caracas y Colo Colo se adueñaba de la cima de su zona. La segunda parte comenzó de la misma forma que había arrancado la primera. Los de Passarella con la iniciativa y El Cacique a la espera. Y así, sin que le sobrara nada, creó algunas situaciones. A los treinta segundos, Ortega tiró un buen taco y a Ríos lo taparon justo, cuando iba a definir. Luego, Sambueza probó desde afuera del área, pero su zurdazo fue controlado por Cejas, en dos tiempos. Y enseguida, Ríos sacó una buena media vuelta desde la medialuna que volvió a tapar Terremoto. Era notoria la superioridad de River ante un rival timorato. Y apenas pasado el cuarto de hora inicial de ese segundo tiempo, a la salida de un tiro libre, llegó el justo 1-0 parcial. Ortega tocó cortito, Belluschi la frenó y Galván remató bajo y fuerte. La bola se desvió en Meléndez y se metió abajo, a la derecha, de Cejas. Estaba bien. A partir de la ventaja, el conjunto argentino se dedicó a justificar la victoria con la pelota en su poder. Así también dispuso de más de una ocasión para aumentar. Belluschi tuvo una clarísima cuando entró solo por el medio y definió, aunque su toque fue impreciso y Cejas rechazó. La historia parecía sentenciada. Colo Colo fue a la carga en el cierre, pero su desorden le facilitó todo al local. No dio para más en Núñez. River se sacó la mufa de no poder meterla en su estadio y consiguió un triunfo que sólo puede servirle anímicamente. El primer lugar del Grupo 6 fue para el equipo chileno y el segundo de Caracas. Adiós esta edición de la Libertadores para el Millo, que ahora deberá hacer un gran final de torneo para pelearle el título a San Lorenzo y Boca.