Sunday, April 1, 2007

Real Madrid 2 - Celta 1

El Madrid puede seguir soñando con pelear por el trono liguero. Los de Capello volvieron a defraudar sobre el terreno de juego y, siendo inferiores que el Celta, se llevaron tres puntos más que necesarios. Van Nistelrooy adelantó a los blancos de pena máxima e hizo crecer a un equipo local que empató el asunto al borde del descanso. Ángel definió a la perfección un pase de tiralíneas de tacón de Nené. Robinho, a ocho del final, acabó con las opciones de un Celta que fue superior y que se 'comió' al Madrid por momentos. Ni rastro hubo del Madrid del Camp Nou, a pesar de que Capello apostó por los mismos once protagonistas iniciales del clásico. Los merengues apostaron por su 'juego' de siempre y volvieron a hacerse con una victoria más que injusta por lo visto en el piso de Balaídos. Tras unos ficticios primeros buenos minutos, los blancos dieron toda la iniciativa a un Celta que pagó sus errores infantiles en defensa para concederle opciones al Madrid.Los de Vázquez comenzaron a agobiar a los madridistas en un inicio de partido con un ritmo digno de admirar. Helguera, providencial en el primer asalto, mantuvo el tipo, todo lo contrario que un Sergio Ramos más que perdido. Con las contras comandadas por Guti como única solución a los males, el Celta se empeñó en estropear su buen hacer en ataque y pifiarla de lo lindo cerca de Pinto. Así, Contreras, sin mucho sentido le regaló el cuero a Van Nistelrooy en la frontal y permitió que el holandés encarase a Pinto, que zancadilleó al '17', con cierta polémica dentro del área, y mandó el balón a los once metros. Ruud no perdonó desde el punto de penalti y provocó que el Celta se cargase las pilas de verdad para acabar con su gafe como local. Los dos equipos, con la necesidad y el agobio por bandera, cayeron en un importante descontrol del que pudieron sacar más provecho. Contreras completó su día de perros particular en el otro área y mandó al limbo una clara ocasión en el área chica de Casillas y Lequi emuló a su compañero para conceder a Van Nistelrooy un balón franco que mandó a la madera. El despropósito celtiña atrás contrastó con las buenas maneras de un Nené que se sacó de la chistera un taconazo de lujo para dejar solo a Ángel ante Iker. El lateral internacional, fuera de su hábitat, definió a las mil maravillas y llevó la igualada al asunto. Ahora sí, los de Vázquez encontraron el premio a su insistencia y siguieron buscándolo tras el descanso.