El choque entre los dos proyectos que, posiblemente mejor fútbol hacen de toda Europa, tenía que dar un paso al frente para demandar su lugar entre los cuatro mejores del continente y, por las bajas con las que llegaban, además de algunos detalles de última hora, ninguno de los dos onces era fiel al estilo que les ha llevado al éxito. Ferguson apostó por un once mucho más 'rudo' y agresivo que de costumbre, otorgando este papel central a Smith (apenas juega peor tiene mucho carácter) y a Fletcher (ocupando el lugar de Scholes) mientras, Spalletti, terminó con la idea fija en sus principios de actuar sin delanteros fijos y en su intento de mantener en marca a la defensa del United, metió a Vucinic en lugar de Taddei. Con estos movimientos inesperados, el guió quedaba más claro que nunca, el United no tenía organización (o por lo menos no tanta como con Scholes), pero ganaba un 'extra' de fuerza y derroche físico que podía ser determinante y, pese a que en los diez primeros minutos, dos lanzamientos de Totti llevaron la incógnita sobre las opciones locales, una jugada de Cristiano Ronaldo rompió el partido. El poder atrayente del luso, dejó un hueco en mitad de cancha para la entrada de Carrick que, nada más recibir el balón, se sacó un disparo extraño en potencia pero con la suficiente altura para hacer una preciosa vaselina sobre Doni que sólo hizo la 'estatua' para un gol que abría por completo el tarro de las esencias para un United pletórico. Sin tiempo de reacción llegaron los dos nuevos 'mazazos', de nuevo fútbol dinámico, muy directo y vertical que aprovechó Giggs para internarse en su banda y poner un 'caramelo' a Smith que, pese a todo, supo batir con frialdad ajustada al poste. Nada más sacar del medio campo, fue Rooney el que aprovechó un desbarajuste defensivo de la Roma que hacía aguas ante la presión asfixiante de Smith y Giggs, que inicio para Old Trafford. A falta de recursos, la necesidad romana hizo adelantar líneas y tener el mando ante un United contemplativo, deseoso de robar y salir en velocidad a cada pérdida. En estos momentos, Cristiano Ronaldo se reactivó y, de sus pies, aparecían cada uno de los temores romanistas, con un desequilibrio que la Roma no supo aguantar hasta que, como se esperaba tras varios disparos lejanos, el luso anotó su tanto justo antes del descanso. Los Diablos lo fueron más que nunca, rodillo en mano. ¡Que lo paren por KO! Antes de seguir con el 'baile' de goles y de espectáculo, hay que hacer una lectura sobre el equipo de Ferguson. En el fútbol tan lento, especulativo y resultadista que abunda en estos días, es realmente agradable, no sólo para el United sino para el fútbol en general, ver como este planteamiento de seguir luchando, progresar y querer agradar al público impera aún en algunos rincones. Y es que en Old Trafford no pararon porque apenas un par de jugadas, volvieron a dejar un nuevo gol, con un pase que cruzó todo el área romana hasta que, en el segunda palo, Cristiano remachó. Con todo absolutamente decidido y el partido roto totalmente, la intensidad no bajó, aunque con el cansancio, la precisión sí se deterioró. Pese a ello, la ambición local tuvo tiempo para enloquecer un poco más a su 'parroquia' con un perfecto disparo lejano de Carrick que se coló por la escuadra de Doni. La Roma, que apenas pudo dejar su calidad patente, al menos maquilló con un precioso gol de De Rossi al borde del área que, además, sacó a relucir el 'fair play' reinante en las Islas ya que el público del United lo aplaudió por su belleza. El derroche de ambición no cedía en el United, arropado al máximo por su público y en uno de esos partidos que se recordará para siempre. Dentro de estos recuerdos, entró Evra al aumentar la cuenta con un zurdazo pegado al poste en medio de la 'locura' local. El United pone la directa y, de paso, avisa de que la Champions está a su alcance. Grábenlo si pueden esto es historia pura.
Tuesday, April 10, 2007
Manchester 7 - Roma 1
El choque entre los dos proyectos que, posiblemente mejor fútbol hacen de toda Europa, tenía que dar un paso al frente para demandar su lugar entre los cuatro mejores del continente y, por las bajas con las que llegaban, además de algunos detalles de última hora, ninguno de los dos onces era fiel al estilo que les ha llevado al éxito. Ferguson apostó por un once mucho más 'rudo' y agresivo que de costumbre, otorgando este papel central a Smith (apenas juega peor tiene mucho carácter) y a Fletcher (ocupando el lugar de Scholes) mientras, Spalletti, terminó con la idea fija en sus principios de actuar sin delanteros fijos y en su intento de mantener en marca a la defensa del United, metió a Vucinic en lugar de Taddei. Con estos movimientos inesperados, el guió quedaba más claro que nunca, el United no tenía organización (o por lo menos no tanta como con Scholes), pero ganaba un 'extra' de fuerza y derroche físico que podía ser determinante y, pese a que en los diez primeros minutos, dos lanzamientos de Totti llevaron la incógnita sobre las opciones locales, una jugada de Cristiano Ronaldo rompió el partido. El poder atrayente del luso, dejó un hueco en mitad de cancha para la entrada de Carrick que, nada más recibir el balón, se sacó un disparo extraño en potencia pero con la suficiente altura para hacer una preciosa vaselina sobre Doni que sólo hizo la 'estatua' para un gol que abría por completo el tarro de las esencias para un United pletórico. Sin tiempo de reacción llegaron los dos nuevos 'mazazos', de nuevo fútbol dinámico, muy directo y vertical que aprovechó Giggs para internarse en su banda y poner un 'caramelo' a Smith que, pese a todo, supo batir con frialdad ajustada al poste. Nada más sacar del medio campo, fue Rooney el que aprovechó un desbarajuste defensivo de la Roma que hacía aguas ante la presión asfixiante de Smith y Giggs, que inicio para Old Trafford. A falta de recursos, la necesidad romana hizo adelantar líneas y tener el mando ante un United contemplativo, deseoso de robar y salir en velocidad a cada pérdida. En estos momentos, Cristiano Ronaldo se reactivó y, de sus pies, aparecían cada uno de los temores romanistas, con un desequilibrio que la Roma no supo aguantar hasta que, como se esperaba tras varios disparos lejanos, el luso anotó su tanto justo antes del descanso. Los Diablos lo fueron más que nunca, rodillo en mano. ¡Que lo paren por KO! Antes de seguir con el 'baile' de goles y de espectáculo, hay que hacer una lectura sobre el equipo de Ferguson. En el fútbol tan lento, especulativo y resultadista que abunda en estos días, es realmente agradable, no sólo para el United sino para el fútbol en general, ver como este planteamiento de seguir luchando, progresar y querer agradar al público impera aún en algunos rincones. Y es que en Old Trafford no pararon porque apenas un par de jugadas, volvieron a dejar un nuevo gol, con un pase que cruzó todo el área romana hasta que, en el segunda palo, Cristiano remachó. Con todo absolutamente decidido y el partido roto totalmente, la intensidad no bajó, aunque con el cansancio, la precisión sí se deterioró. Pese a ello, la ambición local tuvo tiempo para enloquecer un poco más a su 'parroquia' con un perfecto disparo lejano de Carrick que se coló por la escuadra de Doni. La Roma, que apenas pudo dejar su calidad patente, al menos maquilló con un precioso gol de De Rossi al borde del área que, además, sacó a relucir el 'fair play' reinante en las Islas ya que el público del United lo aplaudió por su belleza. El derroche de ambición no cedía en el United, arropado al máximo por su público y en uno de esos partidos que se recordará para siempre. Dentro de estos recuerdos, entró Evra al aumentar la cuenta con un zurdazo pegado al poste en medio de la 'locura' local. El United pone la directa y, de paso, avisa de que la Champions está a su alcance. Grábenlo si pueden esto es historia pura.