Sunday, April 8, 2007

Estudiantes 2 - San Lorenzo 1

Un escalón más que debía subir San Lorenzo para ver realizado ese sueño de campeón. Era el noveno, en los ocho anteriores no había sufrido tropiezos. Pero enfrente estaba Estudiantes, que además de contar con su rica historia, más respeto, es el último campeón. En el Estadio Ciudad de La Plata era el choque, el más esperado de la fecha.Intenso. El partido comenzó a puro vértigo. San Lorenzo salió a presionar muy arriba, esa parecía ser la orden de Ramón Díaz. Agresivo. Estudiantes aguantaba bien y cuando recuperaba la pelota intentaba jugar. La batalla estaba bien marcada en el centro de la cancha: el Lobo Ledesma y Hirsig por un lado, Verón y Braña. El desequilibrio se producía por las bandas, con Osmar Ferreyra y Rivero en el visitante, y con José Sosa y Pablo Piatti en el local.No hubo demasiadas jugadas de real riesgo. Aunque hubo momentos que hicieron saltar a los plateístas de sus butacas. Hirsig armó una buena jugada por izquierda. Después un cabezazo de Calderón. Un remate de Pablo Alvarez que se fue muy cerca. Un remate a colocar de Gastón Fernández de izquierda a derecha. Y un nuevo cabezazo de la Gata que Andujar tapó con el manual, a un costado.Aspero. Hubo siete amonestados en el primer tiempo: Bottinelli, Hirsig, Rivero, Tula, Pablo Alvarez, Osmar Ferreyra y Juan Sebastián Verón. El partido se cayó después de los 25. Mucha pierna fuerte. Corrían más de lo que jugaban.No había tiempo para relajarse. Y San Lorenzo pagó por el pecado. Cuando la primera etapa se iba, la defensa se durmió. Angeleri desbordó por derecha y envió el centro atrás, a media altura. Piatti entró a la carrera, a la altura del punto del penal. Con una volea fantástica clavó el 1-0 en el primer minuto adicionado. Se lamentaba Ramón Díaz en el banco. Pero no había tiempo para nada. Un minuto más tarde, el que se durmió fue Estudiantes. Llegó un córner desde la derecha que partió de la zurda de Ferreyra. Silvera anticipó en el primer palo y su cabezazo se estrelló en el travesaño.Gran partido, aunque no se jugaba bien era emotivo. Dejaban la vida. Había mucho en juego. Mientras Boca miraba de reojo. En el segundo tiempo fueron más cautos en el arranque. A estudiarse un poco más. A para la pelota y pensar. Pero duró poco, como todo en este encuentro. A los 13, Pavone se perdió el segundo. Su remate pegó en el palo. El Pelado Díaz lo llamó a Lavezzi, en el banco, y lo mandó a la cancha por Diego Rivero (en el entretiempo Alvarado ingresó por Hirsig, con un esguince de rodilla). Más ofensivo Ramón. No puede aflojar San Lorenzo, no podía dar un paso en falso.Había que ir a buscar y San Lorenzo fue. Pero le faltó precisión, y juego, sobre todo juego. Porque Fernández no gravitó, porque Osmar Ferreyra no desbordó, porque Silvera no pesó en el área, porque Rivero se preocupaba más por discutir que por crear. Entonces Díaz siguió con los cambios. Malingas Jiménez entró por la Gata. Y Simeone, viejo zorro (o zorro joven, mejor dicho) sacó a Pavone por Lugüercio para que el ataque tuviera frescura y ordenó al equipo atrás para no sufrir.Mientras San Lorenzo luchaba contra su propia impericia, José Sosa se apoderó de la pelota. A los 30, realizó una obra de arte. Corrió casi 60 metros con la pelota (arrancó en su campo), se perfiló y clavó un zurdazo fantástico, pegado al palo izquierdo de Orión. Era el 2-0. Inobjetable la ventaja de Estudiantes. Porque era más ordenado, porque aprovechaba las fallas de su rival y porque era práctico.Pudo ser goleada, el cotraataque fue bien manejado por los volantes locales, pero Lugüercio no supo liquidar el partido. San Lorenzo ya parecía entregado, con muchas fisuras en el fondo y pocas idea en ataque. Ledesma ya perdido en el medio. Hubo tiempo para que Lavezzi (volvió de una lesión desde el 3-0 en La Bombonera), se despachara con un golazo para el descuento. Tiró un taco-caño en el área sobre Mosquera, giró para su derecha y sacó un derechazo inatajable para Andujar. Muy tarde, el gol del Ciclón llegó a los 49. Tuvo un córner en el final que detuvo corazones, pero la victoria del local era un hecho.Se fue lamentándose Ramón Díaz. San Lorenzo perdió su invicto. El único que quedaba en pie en el Clausura. Estudiantes, el campeón, se prendió arriba. Ahora se puso a cuatro unidades de la cima.