Tuesday, October 16, 2007

Argentina 2 - Chile 0


La eliminación por penales en el Mundial de Alemania ante el local, en aquel viernes 30 de junio de 2006, ya quedaba lejana. Pasado pisado. Con Basile en el banco, la Selección encendía una vez más la llama de la ilusión. El objetivo: Sudáfrica 2010. El rival era Chile, aunque con un detalle que no pasaba desapercibido y le aportaba un condimento picante a la tarde de sábado en El Monumental. Después de cinco años alejado del fútbol, El Loco Bielsa regresaba como técnico de La Roja, justo en su país. Ante un estadio repleto, Argentina buscaba empezar con una sonrisa el camino hacia la próxima Copa del Mundo. En una decisión que desató la polémica durante la semana, el Coco apostaba a Riquelme como titular, pese a que el enganche no juega en el Villarreal. Adelante, Messi y Tevez lo acompañaban en un triángulo que metía miedo. Maxi Rodríguez, Mascherano y Cambiasso conformaban el mediocampo. Y en el fondo, Zanetti, Demichelis, Gaby Milito y Heinze custodiaban la valla de Abbondanzieri. A la hora de los bifes, se dio la lógica. La Selección tomó la iniciativa y se paró en campo rival con la intención de dominar a través de su eje de juego: Riquelme. Y Román no defraudó. Se calzó la pilcha de protagonista, la pidió siempre y clarificó cada avance del equipo de Basile. También estaba Messi, claro. Lio no se quedó atrás. Con la explosión y el vértigo que lo caracterizan, era el principal factor de desequilibrio ofensivo. Tevez, algo apagado, no terminaba de meterse en el partido. La primera chance, sin embargo, fue un remate de Vidal que contuvo, atento, Abbondanzieri. La respuesta no tardó en llegar. Riquelme probó con un disparo desde afuera del área que pasó cerca del palo derecho del arquero. El ataque chileno necesitaba demasiado de Suazo. Y justamente por intermedio del calvo delantero, la visita dispuso de una buena oportunidad para romper el cero. Tras un enganche ante Milito, el intento pasó muy cerca del poste izquierdo del Pato. Argentina dominaba territorialmente, pero no encontraba la llave para quebrar la paridad que evidenciaba el resultado. Y a veinte del descanso, esa pasividad quedó destruida por la magia de Riquelme. En un calco de aquel golazo con Boca a River, por la Libertadores 2000, también de tiro libre, el ídolo xeneize acarició con su guante y colgó la pelota en el ángulo superior izquierdo de Bravo. El arquero, inmóvil, no tuvo otra opción que rendirse a los pies de esa tonelada de calidad. Román corrió, corrió y lo gritó con todo: 1-0. La ventaja le dio a la Selección la calma que necesitaba y, por momentos, el nivel futbolístico del equipo entusiasmaba. Luego de una linda combinación entre Messi, Riquelme y Cambiasso, Maxi Rodríguez remató desde el borde del área. Desvío y afuera. Al ratito, Messi recuperó por izquierda, encaró y tocó al medio. Tevez pateó al arco sin pararla. Cerca. Moría la primera parte. Y Riquelme, muy vivo, buscó con éxito la falta cerca de la medialuna. Brazos en jarra, se paró frente a la pelota y sacó otro conejo de la galera. Derechazo bárbaro por afuera de la barrera y 2-0 para provocar el delirio total en la cancha de River. El entretiempo llegó al ritmo de un grito desenfrenado que alababa a la gran figura: "Riqueeelme, Riqueeelme, Riqueeelme...". Si Argentina podía tener algún problema dentro de esa clara victoria parcial, la expulsión de Alvarez en el inicio del complemento fue la solución. Con superioridad numérica y la inspiración de Riquelme y Messi, se le facilitaba la cuestión a los dirigidos por el Coco. A todo esto, Chile iba a la carga desordenadamente, en la búsqueda casi desesperada del descuento. Y dejaba muchos espacios en el fondo. Tevez pudo aumentar en una gran jugada de izquierda hacia el medio que concluyó con un remate alto. La historia estaba prácticamente liquidada. Basile aprovechó para probar variantes. Gago reemplazó a Maxi y se ubicó como volante central. Con este cambio, Mascherano se recostó sobre la banda derecha. Enseguida, el técnico hizo la segunda modificación: Agüero por Tevez. Hacía varios minutos que la gente pedía el ingreso del Kun. Cambiasso tuvo el tercero, por izquierda. El Cuchu intentó picarla y el arquero Bravo respondió bien. Otra estuvo en los pies de Agüero, pero lo taparon en el momento justo. El cierre le sirvió a la Selección para florearse ante la ovación de los hinchas. A puro toque, el "Oooleee, Oooleee..." caía como por una cascada desde las tribunas locales del Monumental. Saviola entró por Messi y los aplausos fueron ensordecedores. Con la posesión de la pelota y los aciertos en el momento indicado, Argentina dejó atrás la primera prueba sin pasar sobresaltos y le permitió festejar al público futbolero, justo cuando todo el país vibra al son de Los Pumas. Aunque quedó la sensación de que el triunfo pudo haber sido por una diferencia mayor, hay puntos para destacar: la solidez defensiva de Milito y Demichelis, el equilibrio que aportó Mascherano y la desfachatez de un Messi muy movedizo. Riquelme, héroe y figura.

Monday, October 15, 2007

Uruguay 5 - Bolivia 0

Movieron, la pelota derivó a la zona del ataque celeste y se fue al corner. El tiro de esquina perfectamente servido por Cristian Rodríguez encontró Abreu, sólo, en el punto del penal. El cabezazo fallido se perdió afuera. Dos minutos después, una gran jugada de Cristian Rodríguez por la izquierda, el centro para Abreu, el toque para Luis Suárez que entró sólo, el remate cruzado al arco se iba afuera pero encontró a Forlán, sólo, quien remató desviado cuando el línea había señalado posición adelantada del rubio delantero celeste. Al minuto siguiente, a los cuatro de juego, por la izquierda del avance uruguayo Abreu y Forlán combinaron de cabeza, y el jugador del Atlético de Madrid metió un pelota largo para la derecha. Sólo recepcionó Luis Suárez, se sacó de encima al marcador Alvarez con impecable gambeta, pisó el área y le pegó de izquierda, seco y bajo el remate se coló en el arco de Galarza. La forma impecable como definió el futbolista del Ayax nos hizo acordar al "Lucho" Borges, aquel puntero ambidiestro de Peñarol y la selección de la Copa del Mundo de 1924 que se aburrió de hacer goles de esta forma jugando por cualquiera de las dos puntas.
En el minuto siguiente hubo un claro penal a Abreu --pechazo del zaguero Raldes en el área-- que el chileno Selman pasó por alto y ciento veinte segundos más tarde, en idéntica jugada a la del gol, Diego Forlán en offside remató afuera. Inmediatamente una maniobra monumental de Cristian Rodríguez dejó solo a Forlán que marró el tanto.
Hasta aquí, diez minutos de juego y una exposición impecable de Uruguay. Sin apuros, haciendo circular la pelota, volcando el juego de gestación por la zona izquierda donde Cristian Rodríguez crecía en su juego haciendo recordar a aquellos entrealas de antes que marcaban, trancaban a los rivales con fuerza y, además, jugaban en gran forma, los celestes resultaban claros y absolutos dominadores del partido. En el medio campo Pablo García y Diego Pérez cumplían impecablemente con la función de marca ahogando a Bolivia en esa zona sin dejar dominar la pelota al hábil Vaca, en tanto atrás Scotti y Godín no eran exigidos, Maximiliano Pereira por la derecha no era exigido y, por la izquierda, Fucile se sumaba constantemente al ataque con acierto triangulando con Cristian Rodríguez haciéndose importante por esa banda.
Bolivia recién apareció sobre el cuarto de hora, con un remate desde fuera del área que Fabián Carini mandó al corner en acrobática paloma desviando la pelota con la mano cambiada, es decir, que la derecha sobre su palo izquierdo. Fue lo único que hizo Bolivia en ataque en el primer tiempo.
Tras esa jugada, un centro elevado por Pablo García en pelota quieta, fue desperdiciado por todos los atacantes que quedaron cara a cara con el diminuto golero Galarza clavado en su goal-line y los zagueros del altiplano pegado al piso. Inmediatamente Abreu habilitó desde la media luna a Forlán con golpe de cabeza, sobre la derecha del ataque, con el arco a su disposición, y el blondo atacante la tiró afuera. Después fue Abreu, sobre los veinticinco minutos, quien recibió perfecto centro de Diego Pérez desde la derecha y su cabezazo, sólo, salió desviado sobre la izquierda del arco de Bolivia. En la otra acción, luego de otra exquisita jugada de Cristian Rodríguez por izquierda, otra vez Abreu cabeceó afuera, ahora sobre el palo derecho del arco adversario. ¡Parecía increíble! ¡Pocas veces un equipo uruguayo tuvo tantas situaciones de gol y las desperdició! El "volumen de juego" --como dicen ahora los periodistas de la nueva ola-- era impresionante. Infinitamente superior a aquel que maravilló a todos en setiembre de 2003 cuando los celestes de Juan Ramón Carrasco en tarde lluviosa y gris, le cantaron lotería a estos mismos bolivianos. No hubiera extrañado que, a esa altura del partido, el tanteador hubiera expresado cifras similares a aquellas...
Después de semejante exposición futbolística Uruguay bajó su ritmo --era lógico, no podía continuar jugando de esa manera exquisita y permanente--, lo que ambientó que los bolivianos, impulsados por el No. 10, Vaca, que se tiró sobre la derecha de su ataque, se arrimaran al área celeste. Allí apareció en buen nivel Scotti --especialmente por lo que ordenó hablando y ubicando a sus compañeros de zaga--, en tanto que Diego Godín, como se jugaba antes, se convertía en zaguero de cortar juego saliendo a la descubierta, como el Cato Tejera en los uruguayos campeones del mundo de 1950.
El partido, ya pasada la media hora, comenzaba a transcurrir algo más equilibrado, cuando los celestes armaron un ataque por la derecha y un genial pase de Diego Pérez --metió un globo por encima de la línea de zagueros de Bolivia-- fue rematado como venía, en forma magnífica por Forlán, convirtiendo el segundo gol.
Definitivamente y ya próximos al final de la etapa, el volante de Bolivia No 6, Ronald García, golpeó durante a Cristian Rodríguez en zona defensiva de Uruguay y, tal vez acordándose de aquel partido entre Uruguay y Perú en el Estadio Centenario, donde el juez chileno Selman contribuyó con sus errores a la derrota de Uruguay en la anterior eliminatoria, sacó tarjeta roja directa dejando a Bolivia con un hombre menos y un incierto panorama para la segunda etapa.
El arranque de la etapa complementaria fue con papel carbónico de la primera. Uruguay lanzado al ataque, ahora con mayor seguridad apoyado en la ventaja en el tanteador y de hombres en el campo. Al minuto, la pelota fue a la zona ofensiva sobre la derecha, Luis Suárez se mostró magnífico, limpió su marcador y mandó un centro-pase perfecto, medido, para la cabeza Abreu que entraba solo por la izquierda. El espigado atacante cabeceó sólo, con el arco a su disposición, pero en forma imperfecta permitiendo el rechazo del golero Galarza y, recién en la recarga pudo anidar la pelota en la red.
Contundente, justo y merecido 3:0 que el mismo Abreu pudo agrandar de no haber cabeceado, otra vez en forma defectuosa, ahora en palomita e ingresando por la derecha, otro centro-pase perfecto enviado por Cristian Rodríguez desde la zurda.
El partido estaba "cerrado", para utilizar otra frase del periodismo que llaman moderno. Los cambios ensayados por Bolivia (a los 46’ Diego Cabrera por el volante Solís y a los 58’ Jaime Cardozo por Moreno), fueron realizados con el intento de intentar pesar un poco más en ofensiva. Un tiro de Joselito Vaca desde lejos, contenido por Carini y una acción por la derecha que culminó con centro para Diego Cabrera entrando por la zurda sin poder alcanzar la pelota, fueron apenas intentos vanos de un equipo que estaba vencido.
El técnico Tabárez, comprendiendo que el partido estaba concluido, se dispuso a pensar en el cotejo ante Paraguay y movió el banco de suplentes mandando a la cancha a Vicente Sánchez y Mario Regueiro por Luis Suárez y Diego Forlán. El cerrado aplauso que saludó la despedida del campo de los uruguayos que actúan en Europa eran la prueba más concluyente de la satisfacción popular por la muestra ofrecida. El técnico Tabárez, en gesto desusado para nuestro medio tan afecto a los abrazos y besos, felicitó a Forlán estrechándole la mano.
El extremo zurdo del Toluca pasó a ocupar la posición de Suárez por la derecha, en tanto en moreno Regueiro ocupaba el extremo zurdo del ataque, quedando, ahora, Sebastián Abreu como centroforward neto. Uruguay pasó a jugar a voluntad con la intención de dejar transcurrir los minutos. Pero cada arranque de Cristian Rodríguez, con fuerza semejante a la de un tractor o una 4x4, generaba la sensación de nuevos goles. El cuarto llegó minutos después -en posición adelantada que el línea de la América, Cristian Julio no marcó y Selman no advirtió--, convirtiendo Vicente Sánchez luego de un tuya y mía en el avance con participación de varios celestes.
El público gozaba con la exposición ofrecida; tributaba aplausos; hizo "la ola" mexicana y saludó con una ovación la salida de Sebastián Abreu suplantado por Carlos Bueno. El atacante de los Tigres mexicanos, demostrando su habilidad para mantener una comunión especial con la hinchada -la de Nacional y Peñarol-- que se prolonga por espacio de los años, retribuyó levantando sus manos aplaudiendo al soberano.
El técnico boliviano, el otrora gran jugador Erwin Sánchez ensayó el último cambio: Nicolás Suárez por el lateral derecho Hoyos. Los del altiplano no se amilanaron y con encomiable entusiasmo siguieron intentando complicar a la defensa celeste. Lo lograron en dos ocasiones, prendiendo dos faroles rojos para el futuro. Un tiro en el horizontal y una notable atajada de Carini, estirándose hacia delante para rechazar un fuerte remate desde la derecha.
Ese fugaz intento atacante de Bolivia murió cuando, otra vez Cristian Rodríguez encendió sus motores fuerza de borda y pasó por el campo con una exposición de tanta potencia como hacía mucho tiempo no veíamos en el fútbol uruguayo. Después de notable apilada, en posición de entérala derecho, sacó un tremendo remate de zurda que generó la mejor atajada del golero boliviano Galarza que tiró la pelota al corner.
Minutos después, ahora por la izquierda, puso velocidad de quinta, dejó el tendal y, sin ningún egoísmo, cosa tan importante en el fútbol, le dejó el gol servido en bandeja a Carlos Bueno que no perdonó: 5:0.
En los minutos finales el partido pasó a jugarse área a área generando Bolivia otra situación inquietante para la defensa celeste que volvió a salvar Carini, en tanto que, en el avance, Carlos Bueno se perdió el sexto gol al quedar cara a cara con el portero Galarza abandonando el campo lesionado, posiblemente con una torcedura de su pié derecho.
Así, instantes después culminó el partido con una contundente victoria oriental que volvió a cantarle lotería a los bolivianos en el arranque de la eliminatoria.

Thursday, October 11, 2007

Arsenal 0 - Chivas 0

Hasta el momento, el partido más importante de su corta historia en el fútbol grande de Argentina y América. Ese podría ser una especie de rótulo para el encuentro que Arsenal de Sarandí debía afrontar ante las Chivas de Guadalajara en su propio estadio. Porque para un club de los relativamente nuevos, no es poca cosa llegar a los cuartos de final de la Copa Sudamericana, más aún si se tiene en cuenta que en el camino quedó San Lorenzo, el campeón de su país. Por todo eso, el conjunto de Alfaro se convirtió en la revelación de la competencia y quizás también en uno de los favoritos. Hoy, debía demostrarlo.

Con todo ese currículum, se ponía sobre la mesa un tema muy importante. ¿Qué debía hacer Alfaro y su equipo ante un desafío tan importante?¿Pensar más en el arco propio o en el contrario? Simple. En los dos. Aunque no siempre se puede encontrar una fórmula perfecta para conseguirlo, más aún en una instancia de Copa como la que se juega. Por eso, iba a ser importante analizar con el correr del encuentro cuál de las dos iba a ser la prioridad de todo Sarandí, en este encuentro de ida.

Claro está, un gol como visitante vale mucho. Por eso, el Arse debía pensar en cuidar su propio arco. Pero también, se sabe que una ventaja en su propio estadio sería fundamental para viajar con mucha tranquilidad a México y allí sí, especular o salir a atacar con todo, según amerite la circunstancia. Hasta aquí la previa. Pero en el comienzo del encuentro, no estaba muy en claro la postura de Arsenal. La del Guadalajara la tapaba en ese tramo del partido. Los de Alfaro arrancaron dormidos y los dirigidos por Manuel de la Torre intentando aprovechar esa circunstancia.

Pero esa idea se comenzó a revertir con el correr de los minutos. Arsenal logró reaccionar y muy de a poco se encargó de encerrar a su rival en el sector defensivo. Con empuje, más que nada y con poco fútbol. Andrés San Martín, clave en la mitad de la cancha fue uno de los responsables. Pero las chances no eran demasiadas claras para que José Luis Calderón o Santiago Raymonda pudieran convertir y sacar una ventaja que hubiera sido exagerada por el trámite del encuentro.

En la segunda etapa, la actitud fue diferente. Arsenal se dio cuenta de que las Chivas no tenían demasiado para inquietar a Cuenca (aunque Esparza tuvo una buena desde afuera del área que tapó el arquero) y se fue con todo por la ventaja. Desde los primeros minutos, al empuje que habían demostrado San Martín, Pablo Garnier (ingresó por Martín Andrizzi) y Sebastián Carrera, en la mitad de la cancha, se les sumó el buen juego del Papu Gómez (entró en lugar de Casteglione) y Raymonda, responsables de manejar la pelota. Pero con eso solo no alcanzó.

Un cabezazo desviado de Calderón y un remate alto de Raymonda desde una inmejorable posición fueron lo más peligroso para el arquero mexicano en esa segunda etapa. No mucho más. Es cierto, Arsenal intentó en todo momento y se las rebuscó para jugar muy cerca del área de las Chivas, pero no fue demasiado lo que pudo hacer. Ni siquiera el ingreso de Ulloa alcanzó para cambiar la historia. El juego del local fue claro. En la primera etapa pensó más en su arco y en la segunda en el del rival. ¿El resultado? Un 0-0 que deja un interrogante gigante para la revancha.
Ese encuentro será dentro de quince días en Guadalajara, donde el local no contará con Francisco Rodríguez, expulsado sobre el final. Que las Chivas no hayan convertido en Sarandí le deja a Arsenal una tranquilidad muy importante para afrontar la vuelta. Para conseguir la clasificación, necesita al menos convertir un gol y empatar o ganar en tierras aztecas. Complicado si se tiene en cuenta el historial de los equipos argentinos en ese reducto. Pero no imposible para este equipo que ya escribió su historia, pero que va por mucho más.

Wednesday, May 23, 2007

Increible pero real

El sitio web del Liverpool dio Campeon al equipo antes de jugar la final. La pagina web oficial del tradicional Liverpool inglés cometió un grosero error al publicar que su equipo había derrotado al Milan en la final de la Liga de Campeones que se disputará esta tarde en Atenas."¡Los rojos ganan en Atenas!", publicó el sitio web durante unos minutos, en una equivocación que fue captada por el diario italiano La Repubblica. "En la antigua Grecia... ganamos por sexta vez", pudo leerse en la página del equipo inglés."Los héroes de Rafa (Benítez) están celebrando otro memorable triunfo europeo tras vencer al Milan por segunda vez en tres años", continuaba el relato unas cuatro horas antes del inicio del encuentro. En esta era postmoderna, el periodismo de anticipación les jugó una mala pasada a los ingleses.

Saturday, May 19, 2007

Juventus 5 - Arezzo 1

La Juventus de Turín volverá la próxima temporada a la Serie A, la primera división italiana de fútbol, tras conseguir el ascenso con tres jornadas de adelanto al imponerse por 5-1 al Arezzo. La 'Vecchia Signora' consiguió los 82 puntos que hacen que matemáticamente pueda celebrar la salida del 'infierno', la Serie B, a la que le condenó la justicia deportiva el verano pasado por el caso de corrupción que salpicó también a Milán y Lazio.El equipo de Turín consiguió el ascenso con una goleada al Arezzo, que lucha por no retroceder, y de la que fueron protagonistas el histórico capitán, Alessandro del Piero, que marcó dos de los tantos y consolida así su primera posición como mayor goleador de la Serie B. El resto de los goles fueron de Giorgio Chiellini (m.34 y m.49) y de David Trezeguet (m.87), mientras que el gol del Arezzo lo marcó Antonio Floro Flores (m.45). Los jugadores del Juventus celebraron la subida a la Serie A como si se tratase de la conquista de un título liguero. Se pusieron una camiseta en la que se leía, con un juego de letras, el que hoy es el pensamiento de todos los juventinos: "B..ast..A" (¡Basta!). Una goleada con la que el Juventus olvida el purgatorio sufrido desde el pasado verano, cuando fue condenado a la Serie B con 17 puntos de penalización después de que la justicia deportiva sentenciase que su director general, Luciano Moggi, manejaba los hilos del mundo del "calcio" para beneficiar al club. Junto al descenso y la penalización, que después se redujo a nueve puntos, también se le castigó con la pérdida de los dos últimos títulos ligueros. Con esta sentencia, el equipo más galardonado del país, con 110 años de historia, bajaba por primera vez a la Serie B.
Nueva SignoraNacía así, la "Nueva Signora", desaparecía la famosa "triade", los dirigentes, Moggi, Roberto Bettega y Antonio Giraudo, que dirigieron durante años el club consiguiendo decenas de títulos, pero que con su poco correcta actuación la hundieron en los infiernos. Al nuevo Juventus llegaba una renovada directiva, formada por el presidente Giovanni Coboli Gigli; Jean Claude Blanc el nuevo director general del Juventus, y entre los consejeros se encontraba el ex jugador de la sociedad juventina Marco Tardelli. Con el descenso, el Juventus perdió a muchos de sus jugadores importantes como el brasileño Emerson, el sueco Zlatan Ibrahimovic, el francés Patrick Vieira y los italianos Fabio Cannavaro y Gianluca Zambrotta. Pero por amor a la camiseta, o por no encontrar un nuevo equipo, quedaron estrellas de la talla del meta Gigi Buffon, Alessandro Del Piero, el checo Pavel Nedved o el francés David Trezeguet.

Thursday, May 17, 2007

Danubio es Campeon de TODO !

El equipo de Danubio se consagro campeon de la Tabla Anual, del Torneo Apertura y del Torneo Clausura. La final de este ultimo Campeonato fue en el Estadio Centenario ante el equipo de Peñarol. El partito termino en un empate 1 a 1 en los noventa y con un jugador menos, tras la expulsion de su goleador Ricard, se mantuvo con el empate durante todo el alargue. Despues vinieron los tiros desde los once pasos y un rato mas tarde la notable fiesta del Campeon, a pesar del frio. El equipo de Danubio se consagro campeon Uruguayo por tercera vez. Brindó en el Estadio Centenario por su tercera coronación. La pena máxima se convirtió en la felicidad suprema. La imprecisa definición de penales selló una noche inolvidable. Vuelta Olímpica y trofeos para todos los gustos. De la mano de Gustavo Matosas, otra vez en la cumbre. Los méritos de Danubio en el global de los 120, con énfasis en los treinta adicionales donde padeció la expulsión del colombiano Ricard, no se plasmaron en la red. El empate 1 a 1 no recompensó en la prolongación la intención del equipo de Maroñas. Castillo, en ese recorrido, cerró el arco con intervenciones increíbles. Peñarol superó desajustes y se recompuso en la contención. No tuvo vuelo para soñar con el desequilibrio. La baja de Capria condicionó a la conducción. Entonces todo se hizo individual, como el gol de Arévalo Ríos en un centro que no golpeó ninguna cabeza y golpeó la red de la Colombes. La noche fria de otoño con 35.000 hinchas en el Estadio Centenario elevó la temperatura en la cancha. Danubio y Peñarol, estilos diferentes y ambición en común. Alto voltaje con una definición apasionante. Ortiz en el ataque con Capria suspendido. Media-punta por armador. Matosas eligió a Arriaga en el ataque colombiano con Ricard y Jorge García a la izquierda de los volantes. Resignó a Ferro y pensó en fortalecer el ataque. La figura táctica de Peñarol presentó un 4-3-2-1 con Vigneri abierto a la derecha y Ortiz a la izquierda. A veces con tres puntas. Sin embargo, no logró producción de juego sostenido.
Danubio creció con su estilo en el desarrollo. Toque y desborde. Jadson Viera sorprendió en posición ofensiva, a la derecha, en una jugada profunda. La categoría de Montero contuvo el envión del rival.
El equipo de Maroñas sorprendió a los 18’ con un contragolpe espectacular. "Maravilla" Grosmüller hizo honor a su sello de distensión. Cambio de pierna a la carrera, tiro rasante y Castillo despejó en el arco de la Colombes. Arriaga metió la pelota en el centro del área y Montero cerró justo. La aceleración de Arriaga provocó desbordes sin resolución. Los volantes de Peñarol se cargaron de amarillas cortando el circuito de juego con faltas. Pouso, protagonizó una dura entrada a Gargano.
Vigneri y Ortiz, movilidad con alivio para Peñarol. Arévalo Ríos envió un centro de la derecha que impactó en el horizontal. Diego Rodríguez probó con un zurdazo y Ortiz también ejecutó un remate cruzado que se desvió a centímetros. La decisión de Danubio con pelota y terreno a favor perdió consistencia. Peñarol no concedió tantas licencias entre sus volantes y zagueros. Gargano apuntó con derechazo para vulnerar la resistencia mirasol. Presión a fondo de la Franja en la vuelta. Ricard en notable recurso técnico dejó pasar una excelente combinación que Montero salvó a tiempo cuando el colombiano aprontó la derecha para vencer a Castillo. Peñarol otra vez se envolvió en la incertidumbre. No ofreció respuesta y aisló a los atacantes. Vigneri y Mendes, desconectados de sus compañeros. Ricard y Grosmüller armaron una pared con cierre del volante y la parte externa de la red conmovida. Danubio elaboró un avance fenomenal con los colombianos en primera línea. Arriaga en el perfil zurdo -superó a Lemes- enganche para los dos lados, centro y Ricard dio el salto con un cabezazo colosal que Nunes evitó en la línea. La "pulseada" se volcó a Danubio. Retomó el control de la pelota y mandó con autoridad. Gargano registró la marca con anticipos. Gregorio Pérez recurrió a Sergio Pérez, el "Piojo", para recomponer la organización en una función carente. En plena convulsión, Arévalo Ríos mandó un centro desde la derecha y la pelota cayó mansa en la red. Todos parados en Danubio. ¿Gol de Vigneri de cabeza? No, nadie se interpuso en la búsqueda de Arévalo Ríos. Centro de Arévalo Ríos con euforia de su gente en las tribunas. Giro imprevisto y ambiente de película en el Centenario. Matosas apostó por el colombiano Mena y el brasileño Tora. Arriaga no estaba para salir. Mozzo exigió en la especialidad de la casa: embestida en el juego aéreo. Román, la última de Matosas. Danubio se adelantó con la velocidad de Tora. La alegría se originó en un golazo de Ricard: media vuelta increíble del colombiano. El empate nació en un lateral de Lima... Empate y siete minutos con final abierto. La expulsión de Ricard por "plancha" a Castillo (segunda amarilla) derivó en un episodio insólito con la protesta enérgica del colombiano insultando a viva voz al árbitro Larrionda. Diez contra once y alargue. Media hora en dos tiempos de quince. Danubio arrancó con furia. Castillo tapó una entrada fulminante de Ignacio González. Castillo gigante con el colombiano Mena y extraordinario en un lujo propio de la riqueza técnica de Ignacio González. José María Franco adentro reemplazando a Pouso. Tres de punta. Vigneri encendió la alarma en el arco de la Ámsterdam. Cambio en el lateral derecho: Serafín García. Danubio con uno menos insistió con su receta: movilidad y aperturas. La fórmula se opuso al factor numérico: diez de un lado y once del otro no representaron diferencia... El desgaste físico de ambos se experimentó en la intensidad. Peñarol y Danubio, cansados en ruta a los penales. La zurda de Lima y el rebote del lateral izquierdo cerca del vertical zurdo removió a los aurinegros. Llegaron los penales inevitables. Castillo voló y tapó el zurdazo a la derecha... Castillo atajó el penal de Lima y Conde contuvo la ejecución de Diego Rodríguez. Gargano y Serafín García elevaron por encima del horizontal. Empate 3 a 3 y en el individual. El arquero Néstor Conde: golazo. El juvenil Pérez chocó con su derecha en el travesaño. Danubio explotó, fiesta en la Colombes y en Maroñas. Campeón del Clausura, Campeon del Apertura y Campeon Uruguayo.

Danubio sin ninguna duda es el mejor equipo del futbol Uruguayo.

Monday, May 14, 2007

West Ham 1 - Manchester United 0

Carlos Tevez volvió a demostrar que está en un gran momento y hoy además de anotar el único gol del partido, fue la gran figura en la victoria del West Ham nada menos que ante el flamante campeón Manchester United por 1-0 como visitante, que le permitió a su equipo escaparle al descenso en la Premier League. Al Apache le costó adaptarse a la Premier League, de eso no quedan dudas. Pero cuando encontró su lugar en el West Ham, sus actuaciones fueron siendo cada vez mejores. Una situación similar vivió el equipo, que de ser vapuleado por los más débiles de la liga pasó a hacerle frente a los grandes. Así, llegó a la última fecha casi con la permanencia en el bolsillo y la tranquilidad de saber que su rival, Manchester United, ya se había coronado campeón la fecha pasada. El empate le servía al West Ham. Sin embargo, decidió no sufrir y le peleó de igual a igual a Cristiano Ronaldo y compañía. Mucho tuvo que ver Carlitos. Luchó y fue a cada pelota como si fuera la última y, en especial, desacomodó una y otra vez a la defensa local. Parecía que ninguno iba a poder romper el cero, pero en el final del primer tiempo apareció Tevez, tiró una pared con Bobby Zamora y quedó cara a cara con Van der Sar. Y como en sus mejores tiempos en Boca o en Corinthians no dudó y marcó el 1-0 que hizo callar a todo Old Trafford. Era previsible que Manchester United se fuera con todo en busca del empate. Contó con varias situaciones para lograr el 1-1, pero falló en la definición y terminó cayendo con un equipo que en el cierre de la Premier League mostró mucho corazón, algo que no había hecho en la primera parte de la temporada.

Sunday, May 13, 2007

Villareal 4 - Osasuna 1

Un 'hat-trick' de Forlán metio al Villarreal en la pomada por la UEFA y Osasuna se complica la permanencia después de caer derrotado en el Reyno de Navarra por un contundente 1-4. Los amarillos le devolvieron de esta forma la goleada que sufrieron en la primera vuelta en El madrigal, ya que los navarros le endosaron también el mismo resultado. Los de Cuco Ziganda, que con el paso de las jornadas se están acercando cada vez más a los puestos de descenso, merecieron más en un partido en el que el principal protagonista fue el delantero del Villarreal Diego Forlán. El atacante uruguayo hizo un ‘hat-trick’ y mete a su equipo en la pomada por conseguir uno de las plazas que dan acceso a la Copa de la UEFA. Los dos conjuntos fueron a por el partido desde los primeros minutos y crearon mucho peligro en las porterías que defendían Ricardo y Viera. Pese a que fue Osasuna quien llevó en un principio la batuta del encuentro, el primero en inaugurar el marcador fue Robert Pirés. El francés anotó un tempranero gol después de un fallo garrafal de Josetxo, que no acertó a despejar y dejó a Pirés el balón en bandeja. Sin embargo, los jugadores rojillos no bajaron los brazos y siguieron asediando el área del Villarreal. Así, en el minuto 17, Valdo pondría las tablas tras rematar a placer un centro medido de Juanfran desde la banda derecha. Ya en la segunda mitad, los dos equipos siguieron luchando por desequilibra la balanza, ya que un empate no era bueno para ninguno de los dos. Fue Osasuna quien puso más empeño en resolver el partido. Los jugadores rojillos trenzaron jugadas de gran calidad y tuvieron bastantes ocasiones de gol, pero, como empieza a ser habitual en los últimos partidos de Liga, los delanteros de Osasuna no tuvieron nada de suerte de cara a gol. Valdo, a excepción del gol, estuvo muy activo durante todo el partido, pero creo muy poco peligro, sobre todo en la segunda mitad. Soldado, que no marca en Liga desde el pasado mes de febrero, tampoco tuvo su día y fue sustituido en el minuto 74. Y Webó, que salió en la segunda parte, tuvo en sus botas tan sólo una ocasión clara. Los navarros continúan sin ganar ningún partido en lo que llevamos de segunda vuelta. Diego Forlán fue, sin duda, el protagonista del encuentro por dos motivos bien distintos. El primero, que marcó un auténtico golazo desde fuera del área al poner el balón en la misma escuadra de la portería que defendía Ricardo. Fue su primer gol del partido y ponía al Villarreal por delante del marcador otra vez.
La segunda, que el uruguayo marcó su tercer gol, cuarto de su equipo, en el minuto 91 mientras un defensa osasunista se encontraba tirado en el césped tras recibir un codazo. El árbitro dio por bueno el tanto y entonces se montó la bronca. Los jugadores navarros se fueron a por el atacante, pero el partido ya estaba sentenciado desde mucho antes y la cosa no fue a mayores. Con las derrotas del Recreativo y Getafe, los de Pellegrini se meten en la lucha para jugar la UEFA la próxima temporada. Los próximos partidos tanto de Osasuna y Villarreal serán decisivos para conseguir objetivos muy distintos.

Thursday, May 10, 2007

Sevilla 2 - Deportivo La Coruña 0

Sevilla se recuperó de la derrota ante Real Madrid por la Liga española con un gran triunfo sobre el Deportivo La Coruña (2-0), que le sirvió para meterse en la final de la Copa del Rey. En el partido de ida había goleado 3-0. Ahora, se medirá por el título con el ganador de Barcelona y Getafe, que mañana jugarán la vuelta. Los andaluces se pusieron en ventaja a los tres minutos del primer tiempo por intermedio de Duda y prácticamente sentenciaron la serie de entrada. La frutilla del postre llegó a través del uruguayo Chevantón, a once del descanso. Con un global de 5-0 instalado a favor del equipo de Juan Ramos, la segunda etapa estuvo casi de más. De esa forma, Sevilla disputará la final del tradicional torneo después de 45 años e irá por su cuarto título. En el partido decisivo enfrentará al que resulte vencedor del duelo entre Barcelona y Getafe, aunque los catalanes corren con una ventaja importante, ya que se impusieron 5-2 en el choque de ida.

Velez 3 - Boca 1

Vélez se topaba con una tarea complicadísima en su sueño por seguir con vida en la Copa. Recibía a Boca con el objetivo y la necesidad de remontar el 3-0 que el equipo de Russo había conseguido en el partido de ida. El mismo resultado llevaba a la definición por penales, en tanto que cualquier otra diferencia de tres clasificaba al Xeneize, por los goles de visitante. Ante un buen marco de público, aunque seguramente inferior a lo que hubiera sido en horario nocturno, chocaban por el pase a cuartos de final. Era previsible. El Fortín salió con todo a buscar una rápida ventaja. Y así, algo de tranquilidad. Con las líneas bien adelantadas, metió a Boca contra su arco y fue a la carga. El primero que se le animó a Caranta fue Ocampo, con un remate desde afuera del área que el arquero controló sin problemas. Al ratito, Castromán probó con la misma moneda y el número doce volvió a responder. Los dirigidos por La Volpe tenían el dominio absoluto en Liniers. Después de un pasaje de amplia superioridad local, Boca pudo salir de su campo. Palermo encaró por el medio y le dio al arco antes de llegar al área. La pelota se fue por arriba del travesaño. Muy cerca. Vélez era más. Y pudo traducirlo en el resultado cuando estaba por cumplirse el cuarto de hora inicial. Zárate recibió un pase en diagonal desde la derecha, eludió a Silvestre y definió ante Caranta con un buen toque cruzado, rasante. El 1-0, inevitablemente, ilusionaba al pueblo fortinero. Todavía faltaba mucho. Peligrosamente, el gol calmó demasiado a los del Bigotón. Esta situación le dio la posibilidad al Xeneize de gambetear, al menos por un rato, el asedio rival y respirar. Enseguida hubo dos chances claras de empate. Primero, Peratta tapó con una mano un toque muy suave de Palacio. Y el arquero también pudo con un cabezazo bajo de Palermo. La respuesta no tardó en llegar: Castromán estuvo a punto de meterla tras tocar por arriba de Morel Rodríguez, dentro del área, y lo desacomodaron con lo justo. El trámite era abierto, entretenido y muy movido. Vélez estaba a tiro de la hazaña, pero apenas pasados los treinta recibió un duro revés. Riquelme envió un tiro de esquina cerradísimo desde la izquierda, la pelota se desvió en Bustos, en el primer palo, y se le metió a Peratta. El empate significaba un cachetazo para las esperanzas locales. Al contrario, Boca quedaba a un paso de la clasificación. Porque obligaba al Fortín a convertir cuatro veces más. Sin embargo, antes del descanso, volvieron a acrecentarse las expectativas en el José Amalfitani. El árbitro Laverni expulsó a Ledesma por una planchazo contra Bustamante y Zárate hizo el segundo. El delantero definió, de derecha, luego de una gran habilitación frontal de Cabral. Necesitaba otros tres. Y tuvo varias para acercarse antes del entretiempo. Ibarra casi la mete, en contra, y Caranta sacó dos remates tremendos de Ocampo y Escudero. Un gol cada quince minutos, promedio, debía hacer Vélez para alcanzar lo que, para esa altura, era prácticamente un milagro. Y no recibir ninguno, claro. Igualmente, lo difícil de la misión no frenó para nada al Fortín, que salió a matar o morir. Lo que no tenía en los planes el local era la enorme actuación de Caranta en la segunda parte. El ex Instituto se lució en reiteradas ocasiones para evitar la caída de su valla. A los cinco minutos, le tapó un mano a mano a Zárate, tras una gran jugada de Ocampo. Después, Pellegrino cabeceó afuera un tiro de esquina. Y a los diez, Castromán anticipó en el primer palo, de cabeza, y el arquero rechazó. Impresionante. El equipo de La Volpe creaba una chance atrás de otra. Caranta volvió aparecer ante una definición de Escudero, por izquierda. El 12 estaba intratable. Recién pasados los veinte, Boca pudo salir un poco. En ese lapso fue importante el buen trabajo de Riquelme, quien se calzó la pilcha de enlace y, con la posesión de la pelota, les dio aire a sus compañeros. Encima, casi la mete: reventó el travesaño dos veces. La primera, desde afuera del área. Y enseguida, en una linda definición, por izquierda, después de enganchar hacia adentro. Giraban las agujas del reloj y las diferencias se hacía irreversible. Los hinchas xeneizes empezaban a festejar antes de tiempo. Es que daba la sensación de que la historia estaba liquidada. A once del cierre, Ocampo, solo por derecha, tocó por encima del cuerpo de Caranta y anotó el 3-1 definitivo. A los tumbos, como pudo, Vélez fue a buscar el cuarto. Una y otra vez. Pero se encontró con un Boca que supo aguantar la presión, sacó pecho ante la adversidad y, con autoridad y la figura superlativa de su arquero, se metió en los cuartos de final de la Libertadores. Ahora, a esperar. De Libertad (Paraguay) y Paraná (Brasil) saldrá el próximo rival.

Wednesday, May 9, 2007

Roma 6 - Inter 2

El Inter fue una sombra del equipo que consiguió el Scudetto hace unos días. Por el partido de ida de la final de la Copa Italia, cayó como visitante por 6-2 ante la Roma. Y sus chances de alzar el trofeo por tercer año consecutivo se redujeron considerablemente. La revancha se jugará el jueves 17, en Milán.A los 15 minutos, el equipo que dirige Roberto Mancini ya perdía 3-0. Totti, De Rossi y Perrotta fueron los encargados de marcar la diferencia bien temprano. En la primera pelota que tocó, Hernán Crespo descontó tras una buena definición. Pero, enseguida, Mancini volvió a aumentar la diferencia.
Con el 4-1 se fueron al descanso.Las cosas no cambiaron demasiado en el complemento. El Inter siguió sin encontrarle la vuelta al partido. A los 9 del segundo tiempo, Panucci marcó el quinto para los locales. El cabezazo de Crespo, para volver a achicar las distancias, parecía darle una luz más de esperanza al Neroazzurro para tratar de revertir la historia en la revancha de la próxima semana. Pero a pocos segundos del final, Panucci aprovechó un rebote y sentenció un resultado historico.

Monday, May 7, 2007

Danubio 2 - Defensor 0

Si fuera como antes, Danubio ya era Campeón faltando una fecha. Pero ahora es diferente. Dos torneos, otros reglamentos, en fin, esas cosas que redactan los eruditos ¿vio? Entonces hay que desenredar la madeja y esperar a ver qué sucede el domingo con Peñarol, que tiene chance de igualar posiciones con los Campeones del Apertura y, si eso sucediera, se hilvana una serie de definiciones. Todo muy complicado pero Danubio hace lo complicado facil. Danubio es el campeón de la tabla anual, sumado al Apertura, y eso habla de su campaña, de que más alla de posibles vaivenes que pueden tener todos los equipos, ha demostrado una planificación estudiada, segura, y no tiene dos frentes como Defensor Sporting. Pero hay que apresurarse a destacar que en estos noventa minutos nada tuvo que ver el otro frente de los violetas. Danubio ganó y ganó bien. Fue mas que el rival. Su contextura de equipo fue superior a la de Defensor. Más compacto, más hilvanado, mejor diagramado, con figuras claves en cada sector, como Jadson Viera en el fondo, Grosmüller en el medio y Ricard en ofensiva, algo que no tuvo la banda de Jorge Da Silva. Le faltó quien ejerciera el mando, no encontró nunca la apertura, no tuvo llegada, salvo en un par de desbordes de Mauro Vila que quedaron más que nada en anuncios, no en realidades.
Pero hubo algo que hizo la gran diferencia. Fue la presencia de Ricard, porque el colombiano no tuvo freno. Más allá de un gol, de otro mal anulado o no, de alguno que pudo ser y no fue, lo suyo fue como un martillo pegando permanentemente, sin solución para la defensa de enfrente y menos cuando Nacho González o el propio Grossmüller o Gargano se dieron cuenta que metiendo la pelota profunda entre el lateral y el zaguero central le causaba un daño tremendo a Defensor. Un victoria incuestionable, de un equipo que pinta para tener un domingo de fiesta en Jardines. Claro, Peñarol le va a dar la madre de todas las batallas, pero en Jardines Danubio puede abrochar el sueño, aunque la expulsión de Ignacio González le queme algunos papeles. Cuando faltaba un minuto para finalizar el encuentro, desde el banco de Defensor Sporting se escucho lo siguiente: "... Larrionda sos manya eh !"

Friday, May 4, 2007

Defensor 3 - Flamengo 0

En un resultado que lo pone casi con un pie en la próxima ronda, el Defensor Sporting de Uruguay goleó 3-0 al Flamengo de Brasil, en partido de ida por los octavos de final de la Copa Libertadores 2007, disputado en Montevideo.El cuadro uruguayo prácticamente arrasó al mítico equipo brasileño, en un resultado que a priori los deja como favoritos para quedarse con un puesto en los cuartos de final, ya que Flamengo ahora quedó obligado a golear en el partido de vuelta a jugarse en Brasil.Defensor empezó muy temprano con su victoria ante el "Fla" con tanto de Navarro a los 5 minutos de tiro penal, aunque luego el compromiso se hizo trabado y de ida y vuelta con un cuadro brasileño que porfió por el empate pero jamás lo encontraría.En el complemento, Defensor supo sacar provecho del contragolpe con un tanto de Gonzáles a los 49 y otro de Navarro a los 75, para configurar una goleada histórica del cuadro del Defensor sobre el ex campeón de la Copa.Hay que destacar la pierna fuerte con la que se jugó el match en el estadio Centenario de la capital uruguaya. Por Defensor Sporting fueron amonestados Gonzalo Sorondo y Carlos María Morales mientras por el lado del Flamengo salieron con amarillas Leandro Salino, Renato Augusto, Irineu y Paulinho.Con este resultado, el elenco "charrúa" espera acceder por primera vez en su historia a los cuartos de final del torneo, mientras Flamengo se le puso la cuesta muy empinada aunque espera el próximo miércoles en Rio de Janeiro tomarse la revancha y ser el equipo que acceda a cuartos de final del campeonato.

Nacional 3 - Necaxa 2

Nacional sufrió demasiado para de local derrotar por 3-2 al Necaxa de México, en un vibrante cotejo correspondiente a los octavos de final de la Copa Libertadores 2007, disputado en el estadio Parque Central de Montevideo, y que deja abierta la posibilidad de clasificación a ambos cuadros en el partido de vuelta. Nacional hizo un buen partido y dominó a su rival sobre todo en el primer tiempo, pero no pudo establecer una diferencia clara en el marcador y Necaxa con poco logró dos veces empatarle el marcador y por poco se lleva un empate de Uruguay. Apoyados por 20 mil almas, el delantero Diego Vera adelantó en el marcador al cuadro local a los 7 minutos, cuando más presión llevaba el Nacional ante un timorato cuadro mexicano.Pero rápido contestó la visita cuando el atacante brasileño Kléber Boas decretó el empate transitorio apenas a los 10 minutos, dejando en silencio al estadio y a un confundido cuadro uruguayo.Empero, el cuadro del "Bolso" supo reaccionar a tiempo y la primera mitad del partido se fue a los vestuarios con la ventaja en el marcador, tras tanto del defensa Diego Godín a los 24.Pero el propio jugador Godín no tuvo una noche feliz y marcó en su propia puerta a los 53 minutos, tras una acción peleada por Kléber Boas, el mejor jugador del campo.Pero a Nacional le quedó resto como para un golpe más y el volante Jorge "Malaca" Martínez selló la victoria local a los 55 minutos, para lo que fue un 3-2 final muy peleado. Sobre el último minuto, Nacional tuvo una opción de gol por intermedio de Caballero pero su tiro chocó en el palo.Tras el 3-2, la hinchada del Nacional no se fue muy contenta del estadio pues sabe que la serie quedó abierta para cualquier equipo, aunque sabe que el favoritismo se va con los mexicanos que jugarán el duelo revancha el próximo jueves en Aguascalientes.Cabe destacar que sobre los 83 minutos, el árbitro brasileño Salvio Fagundes expulsó a Diego Vera, del Nacional, y al brasileño Everaldo Barbosa, del Necaxa, por agresión mutua, con lo que el cuadro uruguayo perdió a su refente de gol para el cotejo de vuelta.

Thursday, May 3, 2007

Boca 3 - Velez 0

Inesperado en la previa, el cruce fue tomando temperatura con el correr de los días. Fundamentalmente porque La Volpe volvía a La Boca después de perder increíblemente el último campeonato ante Estudiantes. Y Russo, ahora en el Xeneize, también se veía las caras con su ex equipo. Final anticipada, para algunos, aunque esa sentencia, sonaba algo exagerada. Era la hora de jugar. La última vez que Boca había sido local en su estadio por la Copa se remontaba a dos años atrás, en la recordada noche del escupitajo del Chino Benítez a Bautista, de las Chivas de Guadalajara. Hoy, La Bombonera recibía a los dos únicos argentinos que quedaban con vida en el torneo. El Fortín pareció arrancar con las luces prendidas. Se plantó en campo rival y fue a la carga con la potencia de Castromán y Mauro Zárate. Este último, al minuto, probó con un remate desde afuera del área y Caranta controló. Pero la tortilla se dio vuelta rápidamente. Y a los nueve, el Xeneize clavó la primera puñalada. La defensa visitante no rechazó, Palermo tocó atrás y Riquelme, solo, por izquierda, metió un derechazo tremendo con cara interna. La pelota se metió en el ángulo superior izquierdo de Sessa: golazo y 1-0. A partir de la ventaja, fue prácticamente un monólogo de Boca, que tuvo reiteradas ocasiones para aumentar la diferencia. Riquelme habilitó con un gran pase en cortada a Cardozo y éste tocó al medio a Palacio. El bahiense extendió hacia la izquierda y Palermo fusiló a Sessa. Pero el arquero tapó. Luego, un rechazo alejó el peligro. Lo de Vélez en ataque era muy pobre. Zárate, muy buena pegada, probó de tiro libre. Sin éxito. Y cuando restaban veinte para el descanso, Sessa sacó a relucir ese costado que en el último tiempo lo puso más de una vez en el centro de las polémicas. Saltó para agarrar la pelota ante Palacio, en una jugada que ya estaba concluida, y le metió una terrible plancha en la cara. Sin titubear, Baldassi expulsó al Gato y cobró el penal. Todo servido en bandeja para los de Russo. Sin embargo, desde los doce pasos y ya con Peratta -ingresó por Zárate- en el arco, Palermo le dio muy de abajo y mandó la pelota por arriba del travesaño. Pese a la superioridad numérica del local, el trámite aún estaba abierto. Con un Vélez retrasado y ya completamente decidido a apostar al contraataque, Boca intentó llevárselo por delante y aprovechar para estirar la ventaja. Fue para adelante por todos lados. Y tuvo una buena con Clemente Rodríguez, pero el dominio terminó siendo territorial, lo que dejó una sensación de sabor a poco en el Xeneize de cara al entretiempo. Lejos de cambiar de dueño, la segunda parte mantuvo al equipo de Russo como amo y señor del partido. La diferencia de uno era exigua para lo que había sido el desarrollo y más teniendo en cuenta el hombre de más con el que contaba el local. Así, llegó un maratón de situaciones. Primero, Palacio aprovechó una falla defensiva y definió en el área. Peratta respondió en gran forma. Luego, Ledesma metió un tremendo sablazo desde afuera del área. Cerca del travesaño. Y al ratito, Clemente se abatató ante el arquero visitante y no pudo resolver en una chance clarita. Entonces, apareció el goleador. Se jugaba un cuarto de hora de esa etapa final. Ledesma recibió un toque atrás de Ibarra y, de primera, tiró un centro bárbaro que encontró a Palermo. El nueve ganó en las alturas y su cabezazo bombeado se metió por arriba, a la izquierda de Peratta. El 2-0 contagiaba algo más de tranquilidad. Y estaba bien. Pero faltaba la frutilla del postre. Riquelme la pisó, puso un buen pase en cortada, de zurda, y Clemente, como un viejo wing izquierdo, se proyectó, se metió en el área y enganchó para su derecha. La definición, digna de un goleador, fue con un remate al primer palo de Peratta. El arquero nada pudo hacer. Y el 3-0 dejó plasmada la amplia superioridad que había demostrado el Xeneize a lo largo del juego. Con un pie en cuartos de final, la serie se define el próximo miércoles en Liniers.

Wednesday, May 2, 2007

Liverpool 4 - Chelsea 1

La final de la UEFA tiene un finalita. Es Liverpool de Inglaterra, que hoy le ganó al Chelsea, del mismo país, luego de una apasionante definición por penales. Fue 4-1, con la clave actuación del español José Reina. En el tiempo reglamentario, los campeones de la temporada 2005 se impusieron 1-0. Y porque en la ida, los Blues habían ganado por el mismo resultado, la definición se estiró hasta los doce pasos. Mañana de Milan y Manchester United (2-3) saldrá el rival.Para los argentinos, el resultado de hoy fue el mejor. Es que con el triunfo del Liverpool, el país se asegura un representante en la final del torneo de clubes más prestigioso de Europa. Se trata de Javier Mascherano, quien fue titular y luego reemplazado cerca del final de los 120 minutos de juego. El ex River cumplió con su actuación, aunque la figura del equipo estuvo en el arco.José Reina, ex guardameta del Barcelona se consagró al atajar dos de los tres penales del Chelsea en la definición. Encima mantuvo su arco en cero durante el partido, asegurando que su equipo, con apenas un gol tenga posibilidades de avanzar. Al primero que le detuvo un remate desde los doce pasos fue al holandés Argen Robben. Luego, Lampard le convirtió el suyo y más tarde, Geremi le entregó en las manos el último disparo. Para el Liverpool convirtieron Zenden, Xavi Alonso, Gerrard y Kuyt.Durante el tiempo reglamentario, el único gol del partido llegó mediante el defensor danés Daniel Agger, a los 22 minutos de la primera etapa. En el cotejo de ida, Liverpool había perdido por 1-0, de visitante, con un gol de Joe Cole. En la otra semifinal, Milan, de Italia, recibirá a Manchester United, de Inglaterra, que lo derrotó por 3-2 en la ida.

Monday, April 30, 2007

Racing 2 - Boca 2

No había equivalencias entre los presentes de Boca y el de Racing, protagonistas del clásico del domingo. Uno venía de una goleada histórica por la Copa Libertadores y con paso firme en el torneo local, metiéndole presión al San Lorenzo de Ramón Díaz fecha tras fecha y, como adicional, celebraba al ídolo de diez temporadas –El Mellizo- con un emotivo hasta luego en la misma casa que tantas alegrías vivió: La Bombonera. El otro llegaba golpeado, tambaleando en el Clausura con 18 puntos menos que el local, y también acababa de despedir a su ídolo –Mostaza- pero de malas maneras. Boca y Racing eran como las dos caras opuestas de una moneda que a veces cae del lado de la abundancia y otras del de las carencias. Por eso no extrañó que de movida uno asumiera la iniciativa, los de Russo, y otro, los conducidos interinamente por Miguel Micó, esperara agazapado acertar una contra. Boca con sus argumentos conocidos. Riquelme llevando los hilos acompañado en el medio por Ledesma y Dátolo (reemplazante de Neri Cardozo, suspendido) y buscando el desborde por derecha de Palacio. Racing se paraba en La Bombonera con dos líneas de cuatro bien marcadas, aunque del medio se desprendía Moralez para acompañar a Bergessio y Sava cuando recuperaban la pelota. Los dos equipos desnudaban grietas en defensa. Lo que favorecía el trabajo de los atacantes contrarios. Boca llegaba un poco más, pero recibía respuestas muy punzantes y más peligrosas de Racing. Es extraño que en La Bombonera un equipo llegara tanto: en 16 minutos los visitantes habían generado tres claritas. Los locales buscaban llegar tocando para que Riquelme encontrara el momento justo para poner el pase-gol. Aunque fue el 10 el que tuvo las dos situaciones más peligrosas en esos primeros minutos. En la primera recibió una asistencia de cabeza de Palermo y entrando solo por el medio tiró la pelota alta. El mismo destino tuvo un disparo desde afuera del área, luego de eludir la marca de varios rivales, de izquierda a derecha, como a él le gusta. Boca llegaba más pero sus ataques se diluían cerca del arco de Campagnuolo, más por impericia propia que por virtudes ajenas. Racing exhibía una enorme paciencia para esperar el momento justo para pegar el golpe. Y tuvo su premio a los 25 minutos. Crosa cortó una pelota en el borde del área y buscó la corrida de Romero por derecha. Rápidamente el volante sacó el centro que encontró muy solo a Bergessio dentro del área para cabecearla al gol. Alentado por su gente, el equipo de Russo reaccionó rápidamente para revertir la situación, pero sin cambiar la fórmula que tantos buenos resultados le viene dando. ¿Cómo explicar que Riquelme no haya empatado a los 32? La pelota le quedó para la zurda en el corazón del área, eludió a un defensor y sacó el derechazo que se fue apenas desviado al costado del poste izquierdo de Campagnuolo. El arquero fue el gran responsable de que un cabezazo a quemarropa de Palermo no se convirtiera en el gol de la igualdad. Racing mostraba cierto orden, en la medida de sus posibilidades. Atacaba con mucha velocidad, la misma que usaba para replegarse cuando Boca tenía la pelota. Y tuvo otras dos chances nacidas de jugadas vertiginosas. En una Yacob la tiró muy por arriba. En otra, Sava no llegó a conectar con la cabeza un centro de Moralez. Palermo tuvo la gran chance de igualar sobre el final del primer tiempo. Palacio quiso desbordar a Crosa por derecha. El asistente vio adentro del área una dudosa falta que, en todo caso, había sido afuera. Pero Favale dio el penal y el delantero lo pateó fuerte y al medio. Campagnuolo adivinó y los dos equipos se fueron a los vestuarios con el marcador favorable a los visitantes. Curioso. Porque el arquero volvía al equipo titular después de haber sido colgado por Merlo por un par de actuaciones flojas. Y porque el goleador de Boca y del torneo venía de convertir justamente desde los doce pasos en la Copa Libertadores. La segunda mitad comenzó como un calco de la primera. Boca parado en el campo rival metiendo mucha presión y buscando el agujero para entrarle a la defensa de Racing, que cada vez sumaba más piernas cerca del arco de Campagnuolo. Los visitantes perdían la pelota muy rápido y los locales se venían una y otra vez. Y tanto va el cántaro a la fuente... que al final Riquelme consiguió el empate. Encontró el hueco en una doble pared con Dátolo y Palermo que lo dejó solo entrando al área por la derecha. Esta vez Román fusiló al arquero con un derechazo. Y con el gol llegó el efecto psicológico. Boca fue una tromba en los siguientes minutos y Racing seguía metido muy atrás. Campagnuolo le tapó un zurdazo a Palermo que iba al ángulo. Riquelme estrelló un tiro en el travesaño y en la siguiente Favale volvió a ver un penal donde no había, esta vez de Sosa a Palacio. Palermo tuvo su revancha con un zurdazo muy fuerte y alto. Y los locales pasaban a ganar con una ráfaga de fútbol y convicción. Con el resultado adverso, Racing se vio obligado a salir de su esquema ultradefensivo para intentar el empate. Micó mandó al Piojo López por Romero y se paró con tres delanteros a los que se sumaba el petiso Moralez. Y, claro, también aparecieron los espacios para Boca, para las corridas de Rodrigo Palacio –luego reemplazado por Marioni- y sus centros para Palermo. El partido se hizo entretenido, de ida y vuelta. Sava tuvo el empate entrando solo ante Caranta, pero el arquero tapó muy bien su disparo bajo. Boca seguía siendo más que Racing, pero los visitantes levantaron mucho su juego, sin resignarse a salir de La Bombonera con una derrota. Miguel Angel Russo decidió preservar a otros dos titulares, seguramente con la mente puesta en el partido del miércoles, con Vélez, por la Copa. Ledesma y Riquelme les dejaron sus lugares a Battaglia y Orteman y Boca perdió fútbol. Encima Clemente e Ibarra dejaron de proyectarse al ataque por sus laterales para cuidar a Bergessio y López, que intentaban abrir la cancha. Sixto Peralta entró para aportar fútbol al mediocampo de Racing, que se le fue encima en los últimos minutos a intentar la patriada. Los locales, en tanto, levantaron el pie del acelerador y proponían enfriar el partido. Los roles se invertían. Y cuando Boca saboreaba la victoria que lo volvía a poner primero, al menos hasta que jugara San Lorenzo, Favale volvió a cobrar penal, pero esta vez para Racing. Peralta paró con el pecho un envío frontal en el área y Silvestre intentó marcarlo con su brazo. El volante se dejó caer y el árbitro marcó los doce pasos. Tampoco pareció infracción. El Colorado Sava lo cambió por gol. Y encima La Academia casi lo gana en los dos últimos minuto con un cabezazo de Sava que Caranta sacó al córner y un tiro de Romagnoli que fue muy al medio del arco. Los seguidores de Racing festejaron el empate como una victoria. Para los hinchas de Boca, que ya estaban celebrando un nuevo triunfo, ese final tuvo un sabor amargo. El equipo de Russo había sido superior al de Micó a lo largo de los 90 minutos. Pero pagó con dos puntos importantísimos haber renunciado en esos últimos momentos del partido a su fórmula ganadora. Lo puede lamentar mucho en la recta final del Clausura.

Sunday, April 29, 2007

Villareal 3 - Gimnastic 0

El final de una temporada puede ser apasionante, sobre todo cuando en liza están equipos que se juegan algo. Sin embargo, también puede dar lugar a episodios sumidos en el más absoluto de los tedios si los partidos son de transición y carecen de la motivación y emoción necesarias.
Este no debiera ser el caso del Gimnàstic de Tarragona, para el que las matemáticas aún conceden el beneficio de la duda acerca de su permanencia. Sin embargo, el Nàstic no da sensación de tener la intensidad necesaria para lograr la proeza de la salvación, y el partido de esta tarde ha resultado tremendamente aburrido. Pese a todo, los locales salieron mucho más metidos en el partido que el Villarreal. La presión que ejercía el centro del campo, pese a no ser asfixiante, dificultaba que los amarillos tocaran y el balón no le duraba al Villarreal. El Nástic sin embargo, no rentabilizaba la posesión y daba escasa sensación de tener el mordiente necesario para inquietar a Viera. Fuee entonces cuando Cani (cuánto le ha echado el Villarreal en falta este año) se cruzó todo el campo en un rápido contraataque y metió un pase dentro del área para Forlán mientras miraba a la grada. El uruguayo, muy escorado, logró enroscar el balón al palo largo de Bizarri que nada pudo hacer por evitar el tanto. Un episodio aislado para romper la, por otra parte monótona, primera parte del encuentro. Salió el Nàstic algo más enchufado en la segunda mitad. Rubén Castro, el mejor de los locales todo el partido, tuvo varias ocasiones para lograr el empate. La más clara, en el área pequeña y solo ante Viera; la estrelló en el larguero… a perro flaco todo son pulgas. Seguía mientras el Villarreal con una dinámica cansina y confiando en mantener el resultado. Forlán lo intentaba desde fuera del área tímidamente y poco más. Mientras los locales se mostraban voluntariosos pero romos. Entraron Matías Fernández y Guille Franco, y el chileno demostró que le ha sentado bien el descanso. Primero, con un pase perfecto para Forlán. Matigol se llevó a todos los defensas detrás, y mientras se caía, le puso un balón medido para el pichichi amarillo que no perdonó de fuerte disparo de primeras con la zurda. Más tarde, ya en el descuento, aprovechó un buen pase de Cani para recortar primero a un defensa, y luego al portero, para empujar a puerta vacía. En definitiva, mucho premio para los amarillos para el poco juego que atesoraron. Pero mucho tendrán que cambiar las cosas para el Nàstic si tiene que mantener la categoría.

Inter 3 - Empoli 1

En la fiesta que se había preparado en el Giuseppe Meazza para presentar el nuevo título liguera en sociedad, el Inter no falló y, a su vez, se pudo recordar la calidad de algunos de sus jugadores un poco menos mostrados en su once inicial. Los de Mancini golearon, se gustaron y terminaron por arrasar a un Empoli que incluso llegó a ponerse en igualdad a falta de 35 minutos pero que no pudo soportar la presión neroazzurra. Recoba, Andreolli y Mariano González, tuvieron su tarde de gloria.Como tantas veces, fue Cruz quien abrió la cuenta en una primera mitad bastante más conservadora y con menos ritmo que la segunda. En parte, porque los toscanos, con la siempre disposición alegre de Luigi Cagni, logró empatar con gol de Saudati. Ese tanto le hizo más daño al Empoli incluso, porque justo después el cuadro interista se vino arriba y se abalanzó como el gran campeón que es. El Chino Recoba, que abandona el club este verano, adelantó de nuevo a los de Mancini. Como? Con un gol olimpico de esos que hacen los grandes jugadores como el. Eran los mejores momentos del campeón y, acto seguido, Stankovic volvió a aumentar la cuenta y desataba la euforia en un estadio entregado y que disfrutó con los suyos.

Friday, April 27, 2007

Boca 7 - Bolivar 0

Boca tenia que hacer tres goles para asegurarse el pase a octavos de final, sin depender de otros resultados. Recibía al Bolívar en cancha de Vélez. Y, por el nivel del rival, el objetivo era altamente posible. En México, chocaban Toluca y Cienciano, ambos con nueve puntos, dos más que el Xeneize. Entonces, si los argentinos no se imponían por esa diferencia, necesitaban que no empaten aztecas y peruanos. Todo estaba a pedir de Russo, que iba por una goleada en Liniers. Previsible. Boca salió como una tromba en la búsqueda de una rápida ventaja. Apenas iban seis minutos, cuando Riquelme metió un buen pase cruzado desde la derecha y Palacio, solo, definió. Tapó el arquero Zayas. Al ratito, Cata Díaz no pudo cabecear un centro. Y en seguida, un tiro libre de Riquelme le pidió permiso al palo derecho del uno visitante para irse afuera. Era todo azul y oro. Sin ideas ni tiempo para reaccionar, Bolívar esperaba replegado. No podía salir de ninguna manera. Cuando ya promediaba la etapa inicial, Dátolo apareció solo en el área, cabeceó con potencia y Zayas volvió a responder con categoría. El arquero boliviano, lentamente, se convertía en figura. También tuvo la suya Palermo, con un buen cabezazo pique al suelo que fue rechazado en la línea. Era un monólogo de Boca. Mientras tanto, Toluca y Cienciano estaban en cero. No quería entrar. Zayas sacaba todo salvaba a sus compañeros, que no hacían pie en el José Amalfitani. Y la primera buena noticia llegó procedente de México. Con gol de Morales, de penal, Toluca ganaba 1-0 y le facilitaba un poco el trámite al Xeneize, que ahora debía vencer sin importar la diferencia. Prácticamente fue instantáneo. A la salida de un pelotazo largo, Riquelme tocó sutilmente y Palacio definió ante el arquero visitante. La pelota entró despacito. Boca estaba arriba. Y adentro, también. En la siguiente, Zayas volvió a surgir. Esta vez descolgó un cabezazo bárbaro de Ledesma. La tranquilidad para los dirigidos por Russo llegó a nueve del descanso, cuando el árbitro paraguayo Ricardo Grance cobró una falta inexistente sobre Riquelme, dentro del área, y Palermo convirtió el penal en el 2-0. La clasificación estaba en el bolsillo. Y la frutilla del postre la puso Palacio, luego de recibir por izquierda. El bahiense se metió en el área, enganchó hacia adentro y definió con un remate fuerte y rasante. Tres en trece para el 3-0 y a otra cosa. Toluca estaba 2-0 arriba ante Cienciano y Boca salía, casi sin presiones, a jugar el segundo tiempo. Pero empezaba a influir el tema del posible rival en octavos de final. Con la ventaja de tres y el resultado que se daba en México, el Xeneize esperaba por Necaxa en la próxima fase. Si hacía tres más, iba ante Vélez. Sin especular, el equipo de Russo fue al frente por más. A los tres minutos, tras un remate de Dátolo que Zayas contuvo a medias, Ledesma tiró la pelota afuera, abajo del arco. Igualmente, el cuarto tardó muy poco en llegar. Luego de un lindo toqueteo, Palermo saltó para cabecear y fue anticipado por Tordoya. La bola fue derechito a la red: 4-0. Recién a los once (sí, del segundo tiempo), Bolívar tuvo una situación de gol. Sin problemas, Caranta se quedó con un cabezazo muy tibio. Un minuto después, Clemente Rodríguez se proyectó por izquierda y tocó al medio. Dátolo recibió, dominó, amagó y definió, de zurda, ante Zayas. El 5-0 dejaba a Boca a un paso de enfrentar a Vélez en octavos. Y así evitar la posibilidad de un viaje a México. Fue buscarlo. Jamás lo dudó. Así fue que Marioni, en la primera pelota que tocó tras ingresar por Palacio, picó al vacío y definió con cara interna, de zurda, ante el arquero boliviano. La noche era redonda: 6-0 y a pensar en El Fortín. No hubo para mucho más en Liniers. Toluca alcanzó el 3-0 frente a Cienciano y Boca selló un 7-0 histórico con una perlita de Marioni, a cinco del final. Así, se aferró a una goleada que lo sacó de supuestos apuros previos y lo depositó cómodamente en la próxima ronda. Ahora, se las verá con el Vélez de La Volpe.

Thursday, April 26, 2007

River 1 - Colo Colo 0

El marco en El Monumental era acorde a la motivación, casi nula por cierto, que despertaba el partido que River debía jugar ante Colo Colo. Entonces, el principal estímulo era la vuelta a la titularidad de Ortega, después de 214 días. Con este choque, se cerraba la participación del equipo de Passarella en la Libertadores, de la que estaba eliminado desde la derrota en Colombia, frente al Caracas, el último 5 de abril. Para el conjunto chileno, en tanto, significaba la posibilidad de terminar en lo más alto del Grupo 6. Llegaba a Núñez con nueve puntos, la misma cantidad que los venezolanos, que visitaban a Liga en Quito. Varios suplentes, poco público y la cabeza puesta de lleno en el Clausura -el domingo va ante Central- no contagiaban demasiado. Pero, claro, había que jugar. El técnico argentino del Cacique, el Bichi Borghi, también presentaba una formación con la ausencia de algunos habituales titulares, reservados para el clásico del domingo frente a la Universidad de Chile. A la hora del fútbol, River demostró más actitud y fue para adelante por la victoria. Cuando corría el segundo minuto, Ortega remató tras un pase de Galván y la pelota dio en la parte exterior de la red. Y al ratito, Lussenhoff metió un derechazo a la salida de un tiro de esquina. Por arriba. Los dirigidos por el Kaiser dominaban el medio y buscaban ideas en la movilidad del Burrito. Justamente luego de un tiro libre del jujeño, Andrés Ríos cabeceó y la pelota se fue por muy poco. Alto, casi pidiéndole permiso al travesaño. Colo Colo se replegaba para salir de contra. Tibio, tímido. Tuvo la primer con un buen intento de Fierro, desde afuera del área. Cerca. A partir de los veinte minutos finales de la etapa inicial, el trámite decayó considerablemente. River tenía la posesión del balón, pero no lastimaba. Sin ingenio, dependía mucho de un Ortega que se fue desinflando con el girar de las agujas del reloj. Encima, cerca del cierre, Rivas rechazó en el área con tanta mala fortuna que la pelota pegó en la espalda de Suazo y casi se le mete al arquero Ojeda. Llegó el descanso. El equipo argentino seguía sin convertir como local en la Copa. Mientras tanto, Liga vencía a Caracas y Colo Colo se adueñaba de la cima de su zona. La segunda parte comenzó de la misma forma que había arrancado la primera. Los de Passarella con la iniciativa y El Cacique a la espera. Y así, sin que le sobrara nada, creó algunas situaciones. A los treinta segundos, Ortega tiró un buen taco y a Ríos lo taparon justo, cuando iba a definir. Luego, Sambueza probó desde afuera del área, pero su zurdazo fue controlado por Cejas, en dos tiempos. Y enseguida, Ríos sacó una buena media vuelta desde la medialuna que volvió a tapar Terremoto. Era notoria la superioridad de River ante un rival timorato. Y apenas pasado el cuarto de hora inicial de ese segundo tiempo, a la salida de un tiro libre, llegó el justo 1-0 parcial. Ortega tocó cortito, Belluschi la frenó y Galván remató bajo y fuerte. La bola se desvió en Meléndez y se metió abajo, a la derecha, de Cejas. Estaba bien. A partir de la ventaja, el conjunto argentino se dedicó a justificar la victoria con la pelota en su poder. Así también dispuso de más de una ocasión para aumentar. Belluschi tuvo una clarísima cuando entró solo por el medio y definió, aunque su toque fue impreciso y Cejas rechazó. La historia parecía sentenciada. Colo Colo fue a la carga en el cierre, pero su desorden le facilitó todo al local. No dio para más en Núñez. River se sacó la mufa de no poder meterla en su estadio y consiguió un triunfo que sólo puede servirle anímicamente. El primer lugar del Grupo 6 fue para el equipo chileno y el segundo de Caracas. Adiós esta edición de la Libertadores para el Millo, que ahora deberá hacer un gran final de torneo para pelearle el título a San Lorenzo y Boca.

Chelsea 1 - Liverpool 0

Por el partido de ida de una de las semifinales de la Liga de Campeones, Chelsea derrotó como local a Liverpool por 1-0, con el gol de Joe Cole a los 28 minutos del primer tiempo. El ganador de este duelo enfrentará al vencedor de la llave que integran Milan y Manchester United, donde los ingleses se impusieron 3-2 en el primer encuentro. Parecía del Chelsea, parecía del Liverpool. Insinuaciones. Esa fue la palabra que sintetizó la primera media hora de esta segunda semifinal de ida de la Liga de Campeones. Se jugó, sí, muy rápido, casi sin freno entre área y área. Por los cotados y a partir de la premisa de sorprender con centros cruzados, desde uno y otro sector, para tratar de encontrar desacomodada a la defensa rival. Liverpool, con Mascherano en cancha desde el minuto inicial, se paró de contra. Pero le faltó claridad para fabricarle peligro a una defensa que se cerró bien y costó entrarle.Casi abre el marcador Lampard, con un tiro libre frontal que en el camino no logró desviarse en ninguna pierna. De a poco, el Chelsea se fue adelantando para plantear el partido que más le convenía. En campo rival, claro, bien lejos de su arco y a la vez bien cerca del desequilibrio propio.El gol llegó a los 28 minutos de la etapa inicial, cuando todo el Liverpool trató de dar el paso hacia delante y, muy bien ubicado, Cole la punteó antes de que le achicara el arquero. En el segundo tiempo, Chelsea supo como guardar en un cofre el resultado e ir a la cancha del Liverpool para acceder el pasaje a la final, donde quien gane enfrentará al vencedor del duelo entre Manchester United-Milan.

Tuesday, April 24, 2007

Manchester 3 - Milan 2

Parecía que todo estaba servido en bandeja para el Manchester, después de los primeros minutos. Porque en su cancha, ante su público nada menos, arrancó como para llevarse el mundo por delante. Cristiano Ronaldo anotó de cabeza, cuando el partido todavía se estaba armando, y a esa altura la sensación era que los ingleses podía darle un cierre rápido a esta semifinal de ida de la Liga de Campeones.Nada, pero nada, más alejado a la realidad. El tema es que los ingleses, en lugar de acelerar y aprovechar el desconcierto del rival en esos primeros minutos, optó increíblemente por bajar una marcha. Conclusión: Milan, que salió apichonado, de golpe despertó y empezó a creer en sus fuerzas.Fue decisivo, claro, el aporte de un jugador distinto como Kaká. Por momentos, parecía el brasileño contra todos. Estaba en la derecha, en la izquierda, en el medio, arriba, abajo... Increíble su aporte. Buen manejo, precisión, cero egoísmo. No extrañó, entonces, que a partir de su fútbol elegante le cambiara el destino al partido. Primero aprovechó un descuidó defensivo, para escaparle a su marcador y, desde un ángulo muy cerrado, la cruzó al segundo palo, con el arquero a mitad de camino y resignado ante semejante talento.Hubo del brasileño, en ese primer tiempo que sobre la marcha dio un vuelco impensado. Solo, siempre solo, le hizo frente a Heinze y compañía. Primero la cabeceó de sobrepique, después acomodó el cuerpo y finalmente quedó cara a cara con el arquero. Antes de definir, ya era gol... Se inclinó hacia la izquierda y de cachetada le dio un pase a la red. Golazo que hasta los propios hinchas locales reconocieron con aplausos de los cuatro costados.Lógico, en el segundo tiempo Manchester atacó con todo. Se paró, por lo pronto, quince metros adentro en campo adversario y sus defensores pasaron a jugar casi delante de la mitad de cancha. Necesitaba goles para no bajarse tan rápido de la pelea. ¿Kaká? A esta altura ya no gravitaba tanto. Un poco porque quedó solo arriba y otro poco porque los defensores locales se dieron cuenta de que era un peligro dejarlo libre.Rooney, siempre cerca del peligro, vio un espacio y se mandó. Le ganó la posición a su marcador y la cruzó abajo, sin que Dida pudiera manotearla.Empate parcial y, lógicamente, la desesperación se apoderó del Manchester United. ¿Milan? Se colgó del travesaño. Aguantar era la consigna. Como sea, para llegar a las la revancha con el suficiente aire. Dida, de ahí hasta el final, anduvo de revolcón en revolcón. Y trató de cerrarles el arco a los ingleses, quienes no se resignaron y tuvieron su merecido premio en la última jugada, cuando Rooney desde una buena posición sacó un latigazo que se convirtió en el gol de la victoria (3 a 2), justo sobre la hora. Ahora la clasificación esta abierta.

Sunday, April 22, 2007

River 2 - Banfield 1

Los hinchas de River fueron, en medio de la lluvia, a ponerle el pecho a un equipo que venía a los tumbos, sin rumbo y muy golpeado no sólo por los resultados sino porque no encontraba su mejor forma futbolística.Entonces, salió a jugar con la idea de reivindicarse ante los suyos y de paso dejar viva la ilusión de no despedirse tan rápido en la lucha por el Clausura.Eso quedó demostrado en los primeros minutos. Se vio un River que trató de plantear las cosas en campo rival y no extrañó que se pusiera en ventaja. Banfield quedó con diez por la expulsión de Salvatierra y River encontró la diferencia con un penal de Ferrari. Todo casi al mismo tiempo.Estaba dada la situación para que los locales se florearan. O al menos lo intentaran. Pero a los 20 minutos, Tuzzio la mandó adentro de su propio arco y ahí, claro, las caras largas se multiplicaron. Insistió River, es cierto, pero le faltó claridad para superar a un rival que se agrupó en el fondo y no hubo manera de entrarle.La responsabilidad, se sabe, estaba del lado de River. Porque jugaba con uno de más y, sobre todo, porque su complicado presente no le daba aire para irse del Monumental sin los tres puntos. Belluschi anotó el segundo y en ese momento la tensión de muchos se transformó en alivio.Impotente, Banfield fue para adelante como pudo. No hizo demasiado, es verdad, para torcer la historia. Tenía uno menos y el esfuerzo se sintió. River, en cambio, hizo circular la pelota y aprovechó los espacios. Eso sí, no tuvo la suficiente puntería para llegar al tercer gol que merecía largamente.Tres puntos para River.

Boca 2 - Newell's 1

Todavía con los resabios de la decisión de Guillermo bien frescos, Boca se jugaba una parada durísima en Rosario. Es que en el inicio de una semana clave, el encuentro ante Newell's significaba mucho más que tres puntos para el equipo de Miguel Russo. Enfrente, un rival en pleno ascenso, con un goleador temible como Oscar Cardozo viviendo un lindo romance con el gol. La actualidad de ambos equipos garantizaba un partido emotivo. Y fue así, desde el arranque mismo. Los dos mostraron rápido los dientes. Primero fue Newell's, con Tacuara Cardozo, quien apenas escuchó el silbato de Pompei trató de sorprender a Caranta con un remate desde la mitad de la cancha. El arquero se mostró atento y logró atrapar la pelota. El paraguayo dejaba bien en claro que tiene el arco entre ceja y ceja. Enseguida contestó Boca. Un inspirado Riquelme lo vio solito a Ledesma. El volante recibió de espaldas, giró y sacó un tremendo derechazo que Villar rechazó de manera brillante. Newell's no se quiso dejar llevar por delante y volvió a la carga. El juvenil Seri desbordó y mandó un buen centro para la entrada de Tacuara, quien no llegó por muy poco. Pero la visita siguió yendo y, otra vez con Ledesma como protagonista tuvo una buena oportunidad para abrir el marcador. El jugador del seleccionado se la pasó a Palacio. Agil como siempre, el delantero recibió y a puro amague se sacó de encima a su marca, pero definió mal y el arquero logró contener. Al partido le sobraban emociones en las dos áreas porque el medio era una zona de libre tránsito. Si bien los dos contaban con ocasiones para anotar, Boca parecía ser más peligroso. Neri Cardozo hacía pesar su velocidad por la izquierda y era la primera opción de descarga de Román, quien volvió a frotar la lámpara y se la puso como con la mano a Palermo. El Loco la bajó con el pecho y sacó un zurdazo terrible que se fue apenas por arriba del travesaño. El Xeneize era superior y hacía méritos para estar en ventaja. En ataque, lo de Newell's se limitaba a lo que pudieran hacer Cardozo y Arrieta. Sin embargo, entre los dos se las ingeniaban para complicar a toda la defensa de Boca. Morel Rodríguez e Ibarra subían permanentemente y dejaban muy expuestos a Silvestre y al Cata Díaz. Claro que, de mitad de cancha para adelante, la magia de Riquelme hacía la diferencia. A los 33' Román armó una gran jugada, escapó ante la presión tres defensores y quedó mano a mano con Villar. Pero su generosidad lo traicionó y en lugar de definir él, se la cedió a Palermo, quien fue tapado por la defensa local. El segundo tiempo arrancó igual que el primero, con mucho ritmo. Mauro Cejas, apareció por la derecha y mandó un centro para la entrada de Cardozo, que no llegó por muy poco. Sin embargo, Boca seguía siendo más punzante. A los 8', Palacio quedó cara a cara con Villar pero el uno paraguayo ganó el duelo. Y dos minutos más tarde, lo volvió a hacer ante un remate de Neri Cardozo. Cuando el partido había entrado en un bache, el pibe Gaitán cometió un pecado de juventud y bajó a Palermo dentro del área, cuando éste se estaba abriendo y no tenía ángulo para pegarle al arco. Pompei no dudó y marcó el punto del penal. El Loco no falló desde los doce pasos y festejó con todo su noveno tanto en el Clausura. De ahí en más, la historia se le simplificó a Boca, que comenzó a tener más la pelota y a dejar menos espacios en defensa. Russo lucía relajado por el buen rendimiento de su equipo, pero de repente se encontró con dos motivos para preocuparse. Primero, luego de que Neri Cardozo viera su quinta amarilla en el Clausura, por una fuerte falta en la mitad de la cancha. De esta manera, el volante no podrá jugar ante Racing, el próximo domingo. La segunda alarma llegó de la mano de Palermo. El goleador sintió un fuerte dolor en su pierna derecha y debió salir. Pese a que todavía falta mucho, su presencia en el choque decisivo del jueves, ante Bolívar, es una verdadera incógnita. Pero la inquietud del DT sólo se limitaba al futuro inmediato y no a lo que sucedía en ese momento en la cancha. Porque su equipo jugaba casi de memoria, con el libreto bien aprendido y ya no pasaba sobresaltos. Para colmo, el descontrol de Newell's se profundizó aún más con la expulsión de Gaitán, a quien Pompei le había perdonado la vida dos veces. A los 31' Boselli, reemplazante de Palermo, casi aumenta la ventaja pero lo taparon justo. Enseguida, lo tuvo fue Morel Rodríguez, con un remate que pasó muy cerca del travesaño. Hasta que diez del final, Boselli pivoteó muy bien, Morel Rodríguez trepó otra vez por la izquierda y se la entregó al pie a Palacio, quien entró solito por el medio y venció con categoría a Villar. Un buen ejemplo de que cuando un equipo combina precisión con velocidad es muy difícil de frenar. Con el 2-0, Boca parecía que tenía todo controlado y no iba a sufrir. Pero sobre el final una equivocación de Boselli en la salida le costó muy caro. Arrieta anticipó a Ibarra y se mandó derechito al área. Cuando estaba a punto de entrar, el enganche sacó un potente zurdazo cruzado que se metió contra el palo izquierdo de Caranta. Si bien quedaba muy poco, la visita debía defender a cara de perro para llevarse la victoria. Increíblemente, Newell's tuvo la gran posibilidad de llegar al empate. Aguirre se mandó por la derecha, recibió de Arrieta y le pegó con alma y vida. Caranta volvió a responder a puro reflejo y posibilitó que los tres puntos sean para Boca. Un empate hubiera sido demasiado premio para el local y un duro castigo para la visita. Misión cumplida para el equipo de Russo, que le pasó la presión a San Lorenzo. Con el agregado extra de que durante gran parte del partido jugó en un nivel superlativo, en un terreno que no le suele ser favorable y ante un rival áspero. Quizás la única arista que debe corregir el Xeneize es su defensa, que sigue sin encontrar un funcionamiento homogéneo.

Villareal 2 - Barcelona 0

El Barcelona llegó a El Madrigal con toda la chapa encima. Líder de la Liga de España y con una semana fantástica con la goleada al Getafe por la Copa del Rey. Tan recordada y repetida por la genialidad de Messi, que clonó el gol de Maradona ante Inglaterra en 1986. Pero el Villarreal no iba a dejar que los de Rijkaard se quedaran con un cómodo triunfo e iban a vender muy cara su derrota.Tan cara vendió la derrota el local que se quedó con un triunfo soñado por 2-0. En el visitante el tridente ofensivo metía miedo con Ronaldinho, Eto'o y Messi; pero lejos estuvieron de inquietar al arquero local, el uruguayo Viera. En el arranque del segundo tiempo, el francés Robert Pires marcó el primero, y sobre la hora Marcos liquidó el partido.La derrota cayó como un balde de agua fría para Barcelona, pero fue un Oasis para el campeonato español y sobre todo para Sevilla y Real Madrid. Faltan siete fechas por jugar y la punta está que arde. Los andaluces se ubican a un punto de la cima y los Merengues a dos.Messi jugó los 90 minutos, pero esta vez no hubo golazo ni grandes elogios. El Barcelona pereció en su incursión fuera de casa y ahora sufre por el acecho de sus rivales. Real Madrid ayer venció por 2-1 al Valencia en un partido durísimo. Y Sevilla hoy derrotó por 4-1 a Athletic de Bilbao. Queda un cierre de campeonato infartante.

Inter 2 - Siena 1

Inter, un equipo con poquitos italianos en su plantel, se coronó campeón de la Liga italiana cuando restan cinco fechas para el final del campeonato tras vencer como visitante por 2-1 al Siena. Se vio favorecido por la derrota de Roma, su escolta, ante Atalanta por 2-1. En el plantel estan Alvaro Recoba, Fabian Carini, Javier Zanetti, Esteban Cambiasso, Nicolás Burdisso, Santiago Solari, Julio Cruz, Hernán Crespo, Mariano González y Walter Samuel.Marco Materazzi anotó los dos goles del Neroazurro (el segundo de penal), y Paolo Negro había marcado el empate transitorio en el primer tiempo.Con esta victoria, el Inter le sacó una diferencia de 16 puntos a la Roma y consiguió el décimo quinto Scudetto de su historia. La próxima semana, cuando reciba al Empoli en el Giusseppe Meazza, se hara el festejo.